5 medidas para cuidar las macetas ante las lluvias intensas

El exceso de humedad en recipientes de cultivo puede afectar el desarrollo vegetal y favorecer problemas en el sistema radicular

Maceta de terracota con agua acumulada y una planta en su interior, colocada sobre un tronco con hojas secas alrededor.
El exceso de humedad reduce el oxígeno disponible para las raíces de las plantas en maceta. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las lluvias intensas pueden dejar a las plantas en maceta sin el oxígeno que necesitan sus raíces. Evitar el encharcamiento de los contenedores exige revisar desde el drenaje hasta el lugar en que se ubican antes de un período de precipitaciones.

El problema no depende únicamente de la cantidad de agua. Un recipiente demasiado grande, un sustrato compacto o drenaje obstruido prolongan la humedad alrededor de las raíces. En esas condiciones aumenta el riesgo de pudrición y la planta se debilita.

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Infografía sobre el cuidado de plantas que incluye ilustraciones de macetas, raíces, tijeras de podar y texto informativo sobre el drenaje.
Los orificios de drenaje permiten evacuar el agua acumulada después de las lluvias intensas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tamaño y drenaje del recipiente condicionan la salida del agua

El primer control debe hacerse en la base de la maceta. Cada contenedor necesita orificios de drenaje libres para que el excedente salga después de la lluvia o el riego. Will Haxby, director comercial especializado en hogar y jardinería, explicó a The Spruce que el objetivo es conservar la humedad necesaria para el crecimiento sin retener el excedente.

La Real Sociedad de Horticultura del Reino Unido (RHS) advierte que el agua acumulada desplaza el aire de los espacios del sustrato y puede causar la pudrición de las raíces. La entidad recomienda evitar macetas sobredimensionadas: compost adicional retiene agua que una planta pequeña no llega a aprovechar.

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Maceta de terracota llena de agua estancada con hojas secas flotando, rodeada de mosquitos volando y posados en el borde.
Las macetas sobredimensionadas retienen más humedad de la que una planta pequeña puede aprovechar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por eso, la elección del recipiente debe ajustarse al volumen de raíces. Los contenedores de madera o terracota suelen liberar la humedad con mayor facilidad que los de plástico o cerámica esmaltada, que son menos porosos. También conviene elevar las macetas con soportes o patas, una medida que evita que los agujeros queden bloqueados contra el suelo.

  • Comprobar que los orificios de la base estén despejados.
  • Elegir una maceta solo algo más grande que el cepellón.
  • Elevar el recipiente para facilitar la evacuación del agua.
  • Retirar los platos y bandejas exteriores cuando haya lluvias persistentes.
Una planta de lavanda francesa en una maceta de cerámica recibe agua vertida desde el pico de una regadera metálica
La tierra del jardín puede compactarse dentro de los recipientes y dificultar el movimiento del agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sustrato debe retener humedad sin perder aireación

La composición del sustrato define cuánto tiempo permanece el agua en la maceta. Amy Pennington, autora de libros sobre jardinería en espacios reducidos, recomendó usar mezclas para contenedores con componentes como perlita o piedra pómez, que favorecen la circulación de aire y el drenaje.

La Universidad de Minnesota, en sus recomendaciones para plantas en maceta, señala que los suelos pesados se compactan en recipientes y restringen el movimiento de aire y agua.

Recipiente de barro con agua estancada y larvas de mosquito junto a macetas con plantas, hojas secas y un tubo de canaleta.
La ubicación bajo canalones o en sectores bajos prolonga la acumulación de humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por ese motivo, no conviene trasladar tierra común del jardín directamente a una maceta. Una mezcla específica para cultivo en contenedores resulta más adecuada; puede incluir compost, fibra de coco y materiales que mantengan porosidad.

La frecuencia de riego tampoco debe fijarse por calendario. Antes de añadir agua, es preferible tocar el sustrato y evaluar si conserva humedad.

Pennington indicó que el riego debe alcanzar profundidad suficiente para que salga agua por abajo, pero el siguiente aporte debe esperar a que lo demande el sustrato. La meta es una humedad estable, sin sequedad extrema ni saturación.

Manos de persona adulta riegan una planta en maceta con hojas amarillas usando una regadera de metal. Se observan otras plantas verdes y una pala de jardinería.
Las raíces firmes y sanas aumentan las posibilidades de recuperación de una planta inundada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ubicación puede evitar que una lluvia se convierta en un exceso prolongado

Una maceta con buen drenaje puede tener dificultades si se instala en un sector bajo donde se junta el agua, debajo de un canalón o junto a un desagüe de techo. El contenedor necesita un sitio con circulación de aire y con la luz requerida por la especie que aloja.

La RHS aconseja trasladar las plantas bajo cubierta durante períodos muy húmedos si el sustrato queda empapado. Una pared puede ofrecer una zona protegida de la lluvia directa. Aunque el cambio de ubicación debe respetar las necesidades de iluminación de cada ejemplar. En temporadas lluviosas también puede colocarse una protección sobre las macetas, sin impedir la ventilación.

Patio con paredes blancas, suelo de terracota, pérgola de madera. Macetas de lavanda y otras plantas. Mesa de bistró y dos sillas de metal al centro.
La eliminación de raíces blandas y podridas ayuda a restablecer el desarrollo de los ejemplares afectados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las raíces permiten evaluar si una planta afectada puede recuperarse

Si el recipiente ya se inundó, el primer paso consiste en retirar el agua acumulada, destapar los orificios y mejorar la ventilación. Después es necesario observar las raíces.

Haxby sostuvo que una planta puede recuperarse si conserva raíces firmes y sanas; en ese caso, renovar parte del sustrato, incorporar compost y retirar el crecimiento dañado puede ayudarla a restablecerse.

La guía de trasplante de la RHS recomienda eliminar las raíces blandas o podridas al cambiar una planta de recipiente y reponer el material de cultivo. Una masa compacta de raíces también puede impedir el drenaje. Su revisión permite decidir si hace falta renovar el sustrato o pasar la planta a un recipiente de tamaño adecuado, con orificios despejados.

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