Para el formato original de Bailando con las estrellas -el certamen televisivo basado en el talent show británico Strictly Come Dancing, en el que compiten parejas de famosos con bailarines profesionales para ver bien quién baila mejor-, el currículum de Florencia Peña sería más que apropiado a la hora de formar parte del jurado. Sin embargo, para nuestro Bailando por un sueño, semejante trayectoria parecería ser obsoleta…

A partir de una declaración de su compañero de ShowMatch, Angel de Brito, quien dijo que no le gustaba el desempeño de Flor en el jurado y la acusó de copiar a Laurita Fernández en sus devoluciones, se armó todo un debate que terminó desatando el llanto de la actriz.

"Quizá no sirva para el show, pero ya basta", suplicó Peña en la gala del día lunes. Y aunque dejó en claro que su sensibilidad se debía a que estaba atravesando una "situación personal complicada", la verdad es que muchos comenzaron a especular con su posible renuncia antes de que se concrete la final del Bailando 2018, el próximo mes de diciembre.

Lo cierto es que, a la hora de analizar las condiciones necesarias como para ocupar la tan codiciada silla de jurado, se podría decir que Flor está sobrecapacitada. Con 44 años de edad, cuenta con 37 de carrera contando su comienzo en Festilindo (1983), que fue seguido por varios trabajos como actriz en series como Clave de Sol (1988-1989), Nosotros y los otros (1989-1990) o la exitosa Son de Diez (1992-1995), que la catapultó definitivamente a la fama.

Pero a Flor no la avala sólo el tiempo que lleva trabajando en los medios, sino también el éxito de los proyectos en los que participó y el reconocimiento que recibió por ellos, tanto por parte del público como de la crítica especializada.

Sólo por mencionar algunos de los galardones que adornan la vitrina de su casa, la actriz recibió tres Martín Fierro por Disputas (2003), La Niñera (2004) y Casados con hijos (2005). También se alzó con dos ACE por su labor en Sweet Charity (2007) y Un Dios Salvaje (2009-2010). Y obtuvo un Konex a la Trayectoria de la década (2011), entre otros tantos premios y nominaciones.

Es por ello que a Flor se la considera una de las artistas más completas de la Argentina, capaz de actuar, bailar y cantar y de hacer drama o comedia, ya sea en teatro, cine o televisión. Al momento, trabajó en unas treinta obras, siete películas y alrededor de cincuenta programas. ¿Por qué, entonces, se cuestiona su rol como jurado del Bailando? Muy simple: porque no se quiere pelear.

Durante los años anteriores, cuando solían invitarla como reemplazo de algún jurado faltante, Flor apelaba a su gran sentido del humor. Y trataba de que sus devoluciones se destacaran por lo divertidas. Es que eso es lo que ella había hecho siempre cuando, sin ningún personaje que la amparara, le había tocado ser ella misma para jugar el rol de conductora, como lo hizo en El show de la tarde (2003) o Viaje de locos (2008-2008).

Por Nancy Duré

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