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Mario Pergolini se sumó a las teorias conspirativas tras la final de Argentina-España: “¿No te pareció raro a vos?”

El conductor de Otro día perdido reaccionó con ironía al clima social posterior a la derrota de la Scaloneta. El momento

El conductor reaccionó con ironía al clima social posterior a la derrota argentina y expuso la proliferación de relatos alternativos en redes y medios (Video: Otro día perdido/ Eltrece)
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A menos de dos semanas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, Mario Pergolini abrió Otro día perdido (Eltrece) con una ironía filosa: “Qué bien que nos fue en el mundial, ¿no?”. La frase, lanzada apenas iniciado el programa y ante la incomodidad de sus compañeros, marcó el tono del debate que sobrevoló la emisión: el conductor eligió exponer, entre el sarcasmo y la incomodidad, la proliferación de sospechas y teorías conspirativas que inundaron la conversación pública tras la derrota argentina.

Desde el primer minuto, el conductor se distanció del ánimo de resignación. “¿No te pareció raro a vos?”, repreguntó con insistencia, buscando la complicidad —o al menos la reacción— de Agustín ‘Rada’ Aristarán y Evelyn Botto. Frente a las evasivas, el conductor redobló la apuesta y puso en escena el tema que dominó redes y medios: la búsqueda de explicaciones alternativas que desplazaron el análisis futbolístico tras la caída de la Selección.

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mario pergolini
Mario Pergolini ironizó sobre la derrota y el auge de teorías conspirativas en redes (Otro día perdido, Eltrece)

El intercambio entre los conductores expuso el efecto que tuvo la derrota en el ánimo social. Pergolini arrancó el programa cuestionando el clima de “fin de julio” y la sensación de tiempo suspendido, pero rápidamente llevó la charla al terreno de la sospecha: “Y qué bien que nos fue en el mundial, ¿no?”. La reacción fue inmediata: silencio, risas nerviosas y la advertencia de Evelyn Botto: “Ay, Mario, cuídenlo”.

“Yo mejor no tocaría el tema”, intervino Rada, pero Pergolini insistió: “¿No te pareció raro a vos?”. Su insistencia reflejó el sentir de parte del público, que en redes sociales multiplicó las versiones sobre conspiraciones, arbitrajes dudosos y presiones externas.

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El conductor no se limitó a la ironía. Marcó el contraste entre la expectativa de un bicampeonato y las sospechas que surgieron después: “Sonó irónico, tenés razón. Sobre todo después de lo que pasó, ¿no?”. Sin mencionar teorías específicas, Pergolini aludió a la atmósfera de desconfianza y cerró con un “qué raros son ustedes dos” para sus compañeros.

La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial desató teorías conspirativas en redes sociales sobre el resultado (AP Foto/Stephanie Scarbrough)
La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial desató teorías conspirativas en redes sociales sobre el resultado (AP Foto/Stephanie Scarbrough)

La postura de Pergolini funcionó como disparador para un repaso por el fenómeno que se instaló tras la final. Sin necesidad de desarrollar cada teoría, el conductor puso en agenda la ola de relatos alternativos que dominaron la conversación en redes y plataformas. La incomodidad de sus compañeros evidenció que el tema, lejos de agotarse, seguía generando debate fuera del aire.

La derrota ante España fue el punto de partida para una serie de explicaciones alternativas: desde supuestas presiones de la FIFA, hasta la intervención del FBI en el vestuario, pasando por influencias de la liga inglesa, apuestas deportivas y amenazas a familiares de los futbolistas. Las versiones sumaron argumentos políticos, económicos y extrafutbolísticos, desplazando el análisis táctico habitual.

Sin afirmarlo de manera directa, el conductor reflejó en el estudio la misma incomodidad que se vivió en las redes. La viralización de hipótesis sobre complots y presiones externas se convirtió en tendencia y fue amplificada por streamers y medios.

Las redes sociales amplificaron las teorías conspirativas de la caída Argentina en el Mundial (REUTERS/Kai Pfaffenbach)  (REUTERS/Kai Pfaffenbach)
Las redes sociales amplificaron las teorías conspirativas de la caída Argentina en el Mundial (REUTERS/Kai Pfaffenbach) (REUTERS/Kai Pfaffenbach)

La conversación pública dejó de centrarse en el juego y giró hacia la especulación. La arenga de Lionel Messi previa al partido fue reinterpretada en clave de mensaje cifrado; la bandera de Malvinas, la actuación arbitral o la ausencia de familiares en el estadio se convirtieron en piezas de un rompecabezas conspirativo. Pergolini, desde su lugar, eligió no darles entidad pero sí exponer el fenómeno: la reacción social ante la frustración y la necesidad de encontrar culpables fuera de la cancha.

El impacto de la derrota argentina derivó en una conversación marcada por el descreimiento. Pergolini canalizó —con humor ácido y preguntas incómodas— el pulso de mucha de la gente que, ante la imposibilidad de explicar el resultado desde el fútbol, volcó su energía en relatos alternativos.

El conductor dejó en claro que el fenómeno no es exclusivo de esta final ni de Argentina. En la historia de los mundiales, las derrotas suelen dar lugar a sospechas, teorías y relatos de complots. Pero la masividad de las redes y la velocidad de viralización hicieron de la final del 2026 un caso paradigmático.

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