La emoción de Daniela Celis al recordar cómo vivió el Mundial de Qatar en GH 2022: “Solo nosotros lo sabemos”

Con la voz entrecortada, la influencer compartió el video del festejo con sus compañeros y lo comparó con la vida actual en el exterior junto a sus gemelas

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Daniela Celis, ex-participante de Gran Hermano 2022, comparte su vivencia del Mundial de Fútbol fuera del reality show.

La emoción de Daniela Celis en el debut de Argentina en el Mundial 2026 se convirtió en un testimonio sensible sobre el valor de vivir el evento fuera de la experiencia de aislamiento que supuso Gran Hermano 2022. La exparticipante del reality utilizó sus redes sociales para compartir, a través de un video y un mensaje escrito, el profundo impacto que le generó volver a disfrutar de la fiesta del fútbol junto a su familia y en la calle, después de haber pasado el anterior Mundial encerrada en la casa televisiva.

Recordó que hace ocho años no experimentaba un campeonato del mundo como el resto de las personas. Su vivencia más reciente, en el año 2022, se dio mientras formaba parte del reality, lo que la privó de participar de las celebraciones populares y de los rituales colectivos que rodean a la Selección. La distancia de esa experiencia, ahora en 2026, se hizo sentir con intensidad: “Hace ocho años, literalmente hace ocho años que no vivimos un mundial en la calle, nosotros. El último fue encerrados en una casa hace cuatro años, que salimos campeones del mundo”, expresó Daniela, al mostrar en su relato una mezcla de nostalgia y alegría.

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La participante rememoró cómo en la casa de Gran Hermano vieron la final de 2022 todos juntos en el sillón, vistiendo camisetas y agitando banderas albicelestes. El festejo, lejos del Obelisco y la multitud, se limitó a una celebración interna que terminó dentro de la pileta. Ese contraste entre el aislamiento y la vida real marca el núcleo de su testimonio: “Nosotros veíamos el mundial en una televisión con nosotros y se terminaba el partido, la televisión se apagaba y seguíamos nuestra vida real limpiando la casa o haciendo lo que hacíamos en el juego. Se terminaba el festejo”.

La llegada de un nuevo Mundial en 2026 encontró a Daniela transitando una experiencia completamente diferente. Volver a escuchar los bocinazos, ver los rostros pintados de celeste y blanco y sentir la ciudad movilizada por la Selección generó en ella una reacción emocional intensa. “Hace ocho años que no escuchaba el gol de mi vecino, nosotros abrazándonos con la familia. Estábamos encerrados”, relató, dejando en claro cuán significativa es la vivencia colectiva del fútbol para quienes, como ella, quedaron al margen en la edición anterior.

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Un fondo negro con texto blanco sobre la experiencia en Gran Hermano 2022 y tres corazones (dos blancos, uno celeste) en la parte superior
Daniela Celis compartió una emotiva reflexión sobre su tiempo en Gran Hermano 2022, expresando cómo ella y sus compañeros se perdieron el Mundial y las celebraciones familiares.

Este tipo de aislamiento, propio del formato de Gran Hermano, deja huellas difíciles de percibir en el momento, pero que afloran cuando la rutina se retoma. Daniela confesó: “Yo pensé que no me había quedado ninguna sensación rara o secuela después de la casa del Gran Hermano, que estaba todo sanado, pero esto me emociona”. La emoción, en su caso, se tradujo en lágrimas y en una reflexión espontánea sobre el paso del tiempo y la importancia de los rituales compartidos.

La transmisión de la final de 2022 fue un evento singular para los participantes. Según recordó, los trece integrantes vivieron el partido juntos, todos sentados en el sillón central, vestidos con los colores de la Selección. Al concluir el encuentro y confirmarse la victoria argentina, el festejo se trasladó a la pileta, sin más espectadores que ellos mismos y las cámaras del programa.

El aislamiento impuesto por el reality transformó lo que para millones fue una celebración multitudinaria en una fiesta íntima, privada de la euforia popular que desbordó las calles, los bares y los hogares de todo el país. Daniela subrayó que solo ellos pueden comprender plenamente ese sentimiento: “Nosotros 13 entendemos este sentimiento y yo solo quería compartirlo con ustedes”, escribió como parte de su mensaje.

Para quienes permanecieron aislados durante el Mundial de 2022, la diferencia con vivir el evento en libertad resulta abismal. Señaló que durante su estadía en Gran Hermano no pudo ver las calles de Buenos Aires tapadas de gente, ni los autos y motos con la bandera argentina, ni escuchar la música y los bocinazos. “No vi el festejo del Obelisco. O sea, no vi nada de lo que ustedes vieron”, admitió, remarcando la distancia que los separó de la experiencia colectiva.

Daniela Celis, sonriente y con camiseta de Argentina, junto a sus dos hijas pequeñas que sostienen una bandera argentina en una sala con fotos familiares
Daniela Celis celebra el éxito de la Selección Argentina con sus dos hijas, quienes visten atuendos celestes y blancos mientras ondean la bandera nacional con alegría y orgullo.

La rutina dentro de la casa era inalterable: tras cada partido, la televisión se apagaba y los participantes volvían a sus tareas habituales, ajenos al bullicio exterior. El Mundial, para ellos, fue una vivencia compartida solo con quienes estaban dentro del juego, sin la presencia de familiares ni amigos, sin la posibilidad de abrazarse con los suyos o de sumarse a los festejos callejeros.

El tiempo transcurrido entre la experiencia del Mundial en 2022 y la actualidad se convirtió para Daniela en motivo de reflexión sobre su propia evolución. En su mensaje, recordó que la última vez que vivió un Mundial en la calle fue hace ocho años, cuando su realidad personal era muy distinta. “Yo el último recuerdo de Mundial que tengo es casi hace ocho años, que estaba con mi familia, que ni era la mitad de lo que soy ahora, ¿entienden? Y ahora me encuentro viendo un Mundial acá afuera en la calle con dos hijas, con mi familia, en mi casa. Es muy loco pensar que el último mundial lo viví en un reality show, aislada del mundo, aislada de mi familia, aislada de mis amigos”, relató.

El regreso a la vida cotidiana y la posibilidad de compartir el Mundial con sus hijas y su familia le dieron a esta edición un significado especial. Daniela transmitió su felicidad y su deseo de compartir ese sentimiento con quienes la siguen: “Estoy feliz. Quiero compartirlo con ustedes. Los amo”. La publicación de su testimonio escrito refuerza la idea de que los trece participantes del reality comparten una memoria común y única, resultado de una vivencia que los marcó para siempre.

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