Nicole Neumann reveló cuál fue su nombre legal en los primeros once años de su vida: “Lo padecía”

La modelo confesó que, por temas legales, sus padres no pudieron inscribirla en el registro civil con el nombre que lleva hoy en día y tuvieron que buscar otra alternativa

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En su programa de streaming, la modelo confesó que Nicole no es su verdadero nombre y sorprendió con el que eligieron sus padres como reemplazo (Video: Solo con Niki-Youtube)

Nicole Neumann reveló en su programa de streaming un secreto que cargó durante gran parte de su infancia: durante casi once años, su nombre legal no fue el que todos conocen. Lo contó en Solo con Niki (Youtube) entre risas y con algo de angustia, en un relato íntimo que dejó ver que, detrás del glamour y las cámaras, de chica sufrió bastante por un tema que hoy es una anécdota pero que en su momento lo sintió como bullying.

Todo empezó antes de que Nicole pudiera siquiera hablar. Cuando sus padres fueron a inscribirla al registro civil, se toparon con una traba insólita: el nombre Nicole no estaba permitido. “Para, cuando me inscribieron a mí, no los dejaron inscribirme como Nicole porque era un nombre francés o no sé, porque no era común”, explicó la conductora, todavía sin terminar de entender la lógica detrás de esa restricción. Una burocracia de otra época que, sin embargo, tuvo consecuencias concretas y duraderas en su vida cotidiana.

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Sin margen para debatir con los empleados del registro, sus padres buscaron una salida rápida para no dejarla sin identidad. La solución fue tan práctica como llamativa: “Saben cómo me tuvieron que poner: Nicolasa”, contó Nicole con total naturalidad, aunque el nombre sigue sonando fuera de lugar para quien la conoce como modelo y conductora.

Gege, la hermana de Nicole, también recordó el tiempo en el que la modelo tuvo otro nombre
Gege, la hermana de Nicole, también recordó el tiempo en el que la modelo tuvo otro nombre

Lo que sus padres pensaron que sería un trámite provisorio se extendió mucho más de lo esperado. Cuando su hermana Gege calculó que habían sido apenas tres años, Nicole la corrigió de inmediato. “No, por como once. O diez”, precisó. “¿Tanto?”, le preguntó Gege, visiblemente sorprendida. “Sí”, confirmó Nicole, sin vueltas.

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Durante todos esos años, el nombre fue una fuente de tortura escolar. El mecanismo era siempre el mismo: bastaba con que un compañero descubriera su nombre legal para que las burlas comenzaran. “Él que se enteraba me empezaba a gritar Nicolasa, Nicolasa. Y para mí era bullying directamente”, recordó. La anécdota arrancó risas en el estudio, pero Nicole fue clara sobre cómo lo vivió en ese entonces. Cuando alguien del panel intentó relativizarlo con un “o sea, lo parecía”, ella no dejó pasar la observación: “Igual lo padecía, era bullying”.

El peso de ese nombre la acompañó a lo largo de toda la primaria, en una etapa en la que la identidad y la pertenencia al grupo pesan especialmente. Cada vez que había que presentarse, llenar un formulario o que algún maestro pasaba lista con el nombre del documento, la situación se repetía.

El capítulo se cerró gracias a la intervención de un abogado. “Hasta que un amigo abogado del papá de Gege, de Panchito, me lo pudo cambiar”, contó Nicole. Gege recordó el nombre del profesional: Carlos Manuel. Fue ese trámite el que le permitió, finalmente, llevar de manera oficial el nombre con el que sus padres habían soñado desde el primer día.

Nicole Neumann invirtió su primer sueldo en un equipo de música con CD y doble casetera, mostrando su pasión por la música en los años noventa (Video: Instagram)

Semanas atrás, las hermanas Neumann se animaron a un viaje nostálgico y súper íntimo al aire del programa. La charla, distendida y plagada de risas, giró en torno a los recuerdos de los años noventa: la música, los primeros sueldos, los rituales adolescentes y la cultura de la época. Entre anécdotas y complicidad, Gege soltó una de esas perlitas entrañables que sólo las hermanas pueden compartir: “Porque cuando alguien te quería mucho, te hacía un compiladito, ¿sabés lo que era? Te grababa un casete con los mejores temas”.

Nicole, con una sonrisa cómplice, asintió y recordó la importancia de esos pequeños gestos antes de la era digital. “Te grababa un casete con los mejores temas”, repitió, evocando el valor de esos obsequios musicales que sellaban amistades y amores adolescentes. Gege fue un poco más allá y sorprendió a su hermana con una memoria prodigiosa: “Nicki, con uno de sus primeros sueldos, se compró un equipo de música. Un estéreo con CD y doble casetera”.

La modelo, visiblemente emocionada, admitió que no recordaba ese detalle. “Ay, yo no”, se sinceró Nicole. Pero Gege tenía grabado el momento: “Me acuerdo cuál fue el primer CD que te compraste. Ace of Base. El de: ‘I saw the sign and I opened up my eyes’”. Nicole no pudo evitar la carcajada y la sorpresa: “Ay, me muero. No puedo creer lo que te estás acordando”. Así, entre risas, se reconstruyó la escena de una adolescente Nicole eligiendo música y soñando con su propio espacio.

Pero la lista de recuerdos no terminó allí. Gege continuó: “Después creo que uno de U2. Y después Nicki tenía la cucheta de arriba, obvio, porque es hermana mayor, y tenía toda la pared llena de fotos de Bon Jovi, Axl Rose, Ricky Martin. ¿Quién más?”. Nicole, entre divertida y avergonzada, revisó sus propios recuerdos y aclaró: “No puedo creer lo que era de chica”. Gege preguntó: “Esos tres, ¿no?“, a lo que su hermana confirmó: “Sí, re. Esos tres”, aunque luego precisó: “No, Ricky Martin no. Tenía solo Bon Jovi y Axl Rose”.

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