Las confesiones inéditas de Ángel de Brito sobre su vida privada: “Me propusieron ser padrino y tengo dos ahijados”

El periodista expuso aspectos personales en una entrevista que le hizo Luis Ventura y evidenció su decisión de resguardar cuestiones íntimas mientras mantiene su carrera pública. El video

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El periodista y conductor reveló situaciones de su vida privada en charla con Luis Ventura (Video: Secretos Verdaderos, América TV)

Ángel de Brito es una de las figuras más influyentes del mundo del espectáculo argentino. Con años de trayectoria como conductor y periodista, se convirtió en una voz central a la hora de analizar la actualidad mediática. Sin embargo, a pesar de su permanente exposición pública, siempre se caracterizó por mantener su vida privada en un segundo plano. Por eso, la entrevista que brindó recientemente en Secretos Verdaderos, el programa conducido por Luis Ventura en América TV, llamó la atención: allí habló con franqueza sobre su historia personal, su carrera y aspectos íntimos de su vida que pocas veces comparte.

Durante la charla, el conductor de LAM se mostró relajado y dispuesto a repasar distintos momentos de su trayectoria profesional, desde sus comienzos en el periodismo hasta su presente como una de las caras más reconocidas de la televisión. También se animó a responder preguntas más personales que lo llevaron a reflexionar sobre la familia, el paso del tiempo y sus decisiones de vida. Uno de los momentos más comentados de la entrevista fue cuando Ventura le preguntó directamente si alguna vez había querido ser padre. De Brito fue contundente en su respuesta y dejó en claro que nunca sintió ese deseo. “No, nunca quise”, respondió sin rodeos. Luego explicó que, aunque le gustan los niños, la paternidad nunca fue algo que haya sentido como una necesidad personal. “No sé… me encantan los bebés, me encantan los chicos, pero que los críen otros”, agregó con humor, dejando ver su postura sincera frente al tema.

El periodista profundizó su reflexión y señaló que, a diferencia de muchas personas que sienten que la maternidad o la paternidad representan una realización personal, en su caso nunca apareció ese impulso. “Nunca me surgió la necesidad. Hay gente que se siente realizada si es mamá o si es papá, pero nunca me pasó”, explicó durante la conversación. Sin embargo, sí reveló un dato poco conocido sobre su vida personal: aunque no quiso tener hijos, aceptó ser padrino en dos ocasiones. Según contó, fue algo que decidió con cuidado, ya que en varias oportunidades le habían hecho la propuesta, pero solo aceptó en casos muy especiales.

Ángel de Brito reveló detalles
Ángel de Brito reveló detalles de su vida privada durante una entrevista en Secretos Verdaderos, conducida por Luis Ventura en América TV

“Tengo dos ahijados”, contó luego, cuando Ventura le preguntó si ocupaba ese rol en la vida de alguien. Luego explicó que ambas decisiones fueron fruto de propuestas de personas cercanas. “Me lo propusieron varias veces, pero en estos dos casos dije que sí”, relató, remarcando que eligió mantener ese vínculo lejos de la exposición mediática. De Brito explicó que, del mismo modo que resguarda su vida privada, también intenta proteger a las personas que forman parte de su entorno más cercano. Por eso evita hablar públicamente de sus ahijados o mostrar aspectos íntimos de ese vínculo.

La entrevista también permitió conocer algunos detalles sobre los inicios de su carrera, cuando todavía era estudiante de periodismo y comenzaba a dar sus primeros pasos en el medio. El conductor recordó que su primera experiencia profesional fue en una agencia de noticias vinculada a la facultad, donde las tareas iniciales distaban bastante del glamour del espectáculo. “Te morís… funerarias municipales, aburridísimo”, recordó entre risas al rememorar su primer trabajo. Según contó, en aquella etapa debía cubrir noticias vinculadas a servicios municipales y obituarios, un tipo de contenido que solía quedar para los periodistas que recién empezaban.

Con el tiempo, su carrera comenzó a tomar otro rumbo. Tras sus primeras experiencias en medios locales y radios zonales, De Brito empezó a trabajar en programas vinculados al espectáculo, un terreno en el que terminaría consolidándose como uno de los periodistas más reconocidos. Durante la charla con Ventura también repasó su paso por distintos ciclos televisivos y cómo fue adaptándose a los cambios del medio a lo largo de los años. Según explicó, siempre intentó entender qué demandaba el público y evolucionar junto con la televisión. “Uno se va adaptando y después pude hacer mi propio camino”, reflexionó al recordar su crecimiento profesional.

Sobre la salida de Yanina
Sobre la salida de Yanina Latorre, De Brito reafirmó que el éxito de LAM reside en el trabajo de todo el equipo y no de una sola figura

La conversación también derivó hacia su presente en LAM, el programa que conduce y que se convirtió en uno de los espacios más comentados del espectáculo argentino. En ese contexto, habló sobre la dinámica del ciclo y sobre algunos cambios recientes en el equipo. Uno de los temas que surgió fue la salida de Yanina Latorre del programa el año pasado. De Brito aseguró que no se arrepiente de esa decisión y destacó la fortaleza del formato.

“No me arrepiento de la salida de Yanina”, afirmó. Y agregó que el éxito del programa no depende de una sola figura, sino del trabajo conjunto de todo el equipo. “LAM es muy potente, un bombazo, con muchos profesionales detrás de cámara y delante para que sea un éxito”, sostuvo.

A lo largo de la entrevista, De Brito se mostró reflexivo pero también fiel a su estilo directo. Alternó momentos de humor con recuerdos de su carrera y reflexiones sobre la vida personal, dejando ver una faceta poco habitual para quienes están acostumbrados a verlo en su rol de entrevistador. Acostumbrado a hacer preguntas incómodas y a analizar la actualidad del espectáculo, esta vez fue él quien tuvo que responder. Y en ese intercambio con Ventura dejó en claro que, aunque su vida profesional está completamente expuesta, hay aspectos personales que sigue eligiendo mantener lejos de los reflectores.