Las lágrimas de Anabel Sánchez, de sufrir bullying a volverse viral, al contar que cumplirá su sueño: “Me voy a Nueva York”

La modelo, conmovida, confirmó en sus redes su participación en la Semana de la Moda de una de las capitales de la moda más prestigiosas. El video

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Anabel Sánchez mostró las reacciones de su entorno al enterarse de la sorprendente noticia (Video: Instagram)

Entre lágrimas, risas nerviosas y una emoción imposible de disimular, Anabel Sánchez anunció que dará uno de los pasos más importantes de su carrera: el próximo 15 de febrero formará parte de la New York Fashion Week. La modelo compartió la noticia con sus seguidores a través de un video en Instagram donde se la vio conmovida, hablando casi sin poder creerlo: “No voy a llorar… ¿Cómo puede ser que esta nena —o sea, yo— el 15 de febrero va a estar desfilando en New York Fashion Week?”.

En ese mismo registro, Anabel dejó ver el impacto que le generó la confirmación: primero, con una mezcla de incredulidad y euforia; después, con una gratitud que fue creciendo a medida que hablaba. “Estamos comenzando el 2026 y Dios me sorprende de esta manera”, dijo, antes de admitir que todavía le cuesta procesarlo. Y como suele ocurrir cuando una noticia así llega de golpe, el anuncio vino acompañado por reacciones espontáneas de su círculo íntimo: “Me estás jodiendo”, “¿Qué?“, ”Te amo”, se ve en las imágenes de su entorno al enterarse de la noticia. En pocos segundos, el video condensa todo: el sueño de una chica que empezó desde abajo, la sorpresa de quienes la rodean y el vértigo de un salto internacional.

La confirmación de la participación
La confirmación de la participación de Anabel Sánchez en la New York Fashion Week marca un hito en su carrera como modelo

Lejos de quedarse solo en el anuncio, la modelo se tomó un instante para reconocer a quienes considera parte del camino. “Esto es realmente gracias a ustedes porque me han conocido en mi estado más vulnerable y decidieron quedarse a apoyarme”, expresó, directa a cámara. En ese tramo, su tono se volvió más sereno: ya no era únicamente la emoción por la pasarela neoyorquina, sino la necesidad de poner en palabras lo que significa sentirse acompañada. “De ahí me dejaron crecer. Realmente gracias”, insistió, antes de cerrar con una frase simple, pero cargada de expectativa: “Y a contar los días para New York”.

La confirmación llega como un nuevo capítulo en una historia que, en los últimos años, se construyó a fuerza de exposición, constancia y resiliencia. Anabel se hizo conocida por aquel casting casero que se viralizó cuando se postuló para una oportunidad vinculada a Vogue, grabado con recursos mínimos y mucha determinación. Desde entonces, su nombre empezó a circular con fuerza en redes y fue sumando experiencias que la acercaron al mundo profesional: pasarelas locales, marcas, eventos y el respaldo de una agencia como Multitalent. En ese recorrido también hubo gestos de figuras del espectáculo y la música que impulsaron su visibilidad, como María Becerra o referentes históricos de la moda argentina como Valeria Mazza, que celebraron su irrupción.

El video del casting de Anabel Sánchez para Vogue que se volvió viral en TikTok

En paralelo, ella misma fue contando el contraste entre el brillo del ambiente fashion y el origen del que viene: una infancia atravesada por violencia familiar, carencias y una lucha cotidiana que marcó su forma de pararse ante el mundo. Esa biografía, que en distintos momentos relató en entrevistas, se transformó en parte de su identidad pública: la chica del conurbano que no negoció su sueño y que, pese a las inseguridades, siguió insistiendo.

La invitación a desfilar en una pasarela de semejante exposición implica, además, un salto de proyección. Para cualquier modelo, formar parte del calendario internacional es abrir una puerta enorme: nuevas vidrieras, contactos, oportunidades y una validación que suele llegar después de años de trabajo. En el caso de Anabel, el impacto se potencia porque su historia siempre estuvo ligada a lo improbable, a la idea de que “desde donde estoy, también se puede”. Y en ese sentido, su propio video lo resume mejor que cualquier análisis: incredulidad primero, emoción después, y finalmente agradecimiento a su entorno y seguidores.