La guerra entre María Fernanda y Sandra Callejón, en medio de acusaciones cruzadas: “Ella secuestró a mi papá”

La hermanas Callejón viven desde hace dos años un distanciamiento que el último tiempo se volvió público

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La exvedette se refirió a la pelea que mantiene con su hermana (Video: Intrusos/ América TV)

Sandra Callejón manifestó su agotamiento ante la escalada mediática que enfrenta con su hermana María Fernanda Callejón, tema que abordó en una entrevista con Intrusos (América TV). Las hermanas Callejón vienen distanciadas desde hace varios años que este último tiempo se volvió pública.

“Es demasiado. No me entra en la cabeza. Te juro por Dios que si lo pones en una ficción, parece que se tragó mucho libreto”, señaló la exvedette al describir la magnitud del conflicto familiar. La artista explicó que ha debido actuar con cautela, ya que la situación podría agravarse.

Durante la conversación, Sandra subrayó que María Fernanda expuso cuestiones familiares e íntimas en público, mezclando información privada con acusaciones que consideró falsas. “Mentiras y falacias. Es demasiado”, declaró la exvedette, y admitió que algunas afirmaciones resultaban tan extremas que solo faltaba que la señalara con calificativos como “puta, drogadicta, alcohólica y narcotraficante”.

“No puedo ver a mi
“No puedo ver a mi papá, me lo secuestró hace muchos años, mi hija lo sabe. Ella lo tiró en un geriátrico que es el lugar donde menos mi papá quería estar”, había asegurado María Fernanda Callejón (La noche de Mirtha, Eltrece)

Al referirse a la posibilidad de medidas judiciales, Sandra Callejón relató que solicitó una restricción perimetral al considerar que su hermana atravesaba un momento difícil y que era necesario establecer límites. Explicó que esa medida no impidió a su hermana visitar a su padre ni condicionó la relación familiar: “Jamás intervine para limitar ese vínculo”, aclaró.

En relación al vínculo entre María Fernanda Callejón y su padre, Sandra Callejón precisó que hacía mucho tiempo que no se encontraban, salvo visitas esporádicas y motivadas por circunstancias específicas. Describió que, en una ocasión, su hermana acudió únicamente “para la foto”, y cuestionó la falta de cercanía genuina. Además, desmintió que su padre padezca Alzheimer y expresó su voluntad de no tomar partido por su excuñado, Ricky Diotto, con el objetivo de proteger el lazo con su sobrina en medio del conflicto.

La relación entre María Fernanda Callejón y su hermana Sandra Callejón atraviesa su momento más tenso, con reproches familiares de fondo y la situación de su padre como eje de un conflicto que parece irreconciliable.

Sandra y María Fernanda Callejón
Sandra y María Fernanda Callejón hace unos años antes de su pelea

María Fernanda expuso su sentir con crudeza al hablar del vínculo roto: “Mi hija la bloqueó. Mi hija no quiere saber nada de nada con esta persona que ha destruido la última parte de nuestras vidas y no lo voy a permitir”, había expresado en el mismo ciclo de América TV, angustiada.

El distanciamiento, según afirmó la actual panelista de La mañana con Moria (Eltrece), se profundizó por la imposibilidad de ver a su padre. “No puedo ver a mi papá, me lo secuestró hace muchos años, mi hija lo sabe. Ella lo tiró en un geriátrico que es el lugar donde menos mi papá quería estar”, lamentó la actriz, quien sostiene comunicación con él únicamente “vía videollamada desde el geriátrico”.

“Tengo una red familiar que pasa por otro lado y de esa manera puedo charlar con mi padre, gracias a Dios tengo charlas hermosas. Mi hija ama a su abuelo y fue muy duro también dejar de ver a su tía pero hay límites para todo, mi hermana no está bien. Yo la respeto, pero no la quiero más para nuestras vidas”, señaló.

“Es demasiado. No me entra
“Es demasiado. No me entra en la cabeza. Te juro por Dios que si lo pones en una ficción, parece que se tragó mucho libreto”, acusó Sandra a María Fernanda Callejón

Incluso reconoció que, pese a las diferencias con su expareja, hoy coinciden en su visión sobre Sandra: “Hace 35 años que no está pasando un buen momento. Es mucho, ¿no? Créase o no, es la primera vez que estamos de acuerdo Ricardo y yo”.

La decisión de alejarse de su hermana la definió como una cuestión de salud: “Tomé distancia porque es nocivo y tóxico para nuestras vidas. Y aunque me duela estoy muy contenta que haya tirado a mi padre en ese geriátrico porque está el tío de una mis mejores amigas y va a estar cuidado, no va a ser lastimado ni va a ser agredido. No voy a permitir que nunca más le hagan daño a gente de mi familia. Quiero ser feliz”.

El vínculo se cortó por completo. “No tengo contacto con ella hace dos años”, confesó Callejón, y sumó: “Nací con ella y vivo el cotidiano de lidiar con mi pobre padre metido en un geriátrico, siendo que mi papá podría estar en su casa, no la casa de nadie más que no sea de él. Está vivo y tiene derecho a estar donde quiere estar”.