Dos preguntas que debes hacer al recibir una llamada sobre un fraude en tu tarjeta de crédito

Ciberdelincuentes suplantan la identidad de bancos y usan información sobre las cuentas para presionar a las víctimas a actuar con rapidez y cometer estafas

Un hombre joven caucásico con camiseta gris habla por un teléfono móvil negro mientras sostiene una tarjeta de crédito plateada. Fondo urbano borroso.
No se debe suministrar ningún dato de la tarjeta bancaria durante una comunicación desconocida. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una llamada que advierte sobre un supuesto fraude en una tarjeta de crédito puede generar una reacción inmediata. La persona al otro lado de la línea puede afirmar que una cuenta fue vulnerada, que hay compras sospechosas o que se requiere una acción urgente para evitar pérdidas.

Antes de entregar cualquier dato o seguir instrucciones, conviene hacer dos preguntas básicas y luego cortar la comunicación, según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC).

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Quien llama puede conocer el nombre, el domicilio o datos parciales de una cuenta bancaria, pero esa información no confirma su identidad. Los ciberdelincuentes pueden obtenerla de filtraciones, robos de datos o bases comerciales.

De qué empresa o banco está llamando

La primera pregunta debe apuntar a identificar a la entidad que supuestamente contacta al titular de la tarjeta. Es necesario pedir el nombre completo del banco, la emisora de la tarjeta o la empresa que dice haber detectado el problema.

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central de emergencias, llamada urgente, atención telefónica, socorro inmediato, coordinación de ayuda. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Antes de continuar la conversación, conviene pedir el nombre de la entidad y del área que dice haber detectado la operación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa respuesta no debe tomarse como una prueba. Una modalidad frecuente de vishing, o fraude telefónico, consiste en que los estafadores se presentan como empleados de departamentos de seguridad o prevención de fraudes.

Usan nombres de instituciones conocidas para crear una apariencia de legitimidad y presionan con alertas sobre movimientos, bloqueos o deudas inexistentes.

Cuál es el problema concreto que detectaron en la tarjeta de crédito

La segunda pregunta debe requerir una explicación precisa. La persona puede asegurar que hubo una compra no autorizada, un acceso irregular a la cuenta o un intento de usar la tarjeta. Conviene solicitar detalles básicos, como la fecha, el importe, el comercio involucrado o el tipo de operación que motivó el llamado.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
No se debe creer al 100% lo de dicen detrás de llamada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si la respuesta es confusa, evita dar datos o insiste en que se actúe de inmediato, hay un motivo adicional para desconfiar. Un contacto legítimo puede informar una alerta de seguridad, pero no necesita obtener contraseñas, claves temporales ni códigos de verificación.

Por qué se debe colgar después de hacer esas preguntas

Después de obtener los datos mínimos, la medida indicada es terminar la llamada. No corresponde continuar la conversación para resolver el supuesto incidente ni aceptar transferencias a otras áreas.

La urgencia es una herramienta habitual de manipulación: busca impedir que la persona analice el aviso, consulte a alguien cercano o contacte directamente a su banco.

La FTC advierte que ningún dato personal conocido por quien llama acredita que se trate de un representante real. Los estafadores pueden mencionar el domicilio, la fecha de nacimiento, los últimos dígitos de una tarjeta o información vinculada con cuentas previas.

Una persona vista por encima del hombro usa un smartphone con una aplicación de billetera virtual y un laptop abierto mostrando una plataforma de banca digital.
La comprobación debe hacerse desde la aplicación oficial, el sitio web del banco o el teléfono que figura al dorso de la tarjeta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si la alerta sobre la tarjeta de crédito es real

La comprobación debe realizarse sin utilizar teléfonos, enlaces ni direcciones proporcionadas durante el contacto sospechoso. Una opción es ingresar a la aplicación oficial del banco o de la tarjeta y revisar los últimos movimientos.

Otra vía es llamar al número impreso en el reverso de la tarjeta o en un resumen de cuenta reciente. No conviene confiar en los primeros resultados de los buscadores para conseguir un teléfono, porque los delincuentes pueden pagar anuncios para ubicar números falsos en posiciones destacadas.

Qué datos nunca se deben compartir durante la llamada

Una entidad financiera legítima no solicitará por teléfono la contraseña de acceso, el código de seguridad de la tarjeta, los códigos de autenticación que llegan por mensaje ni las respuestas a preguntas de seguridad.

contraseñas y protección virtual - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Se debe evitar dar claves de acceso a extraños. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tampoco se debe informar el número completo del documento de identidad, la fecha de nacimiento o datos que permitan recuperar una cuenta.

No se debe instalar aplicaciones, abrir enlaces enviados por mensaje ni conceder acceso remoto al teléfono o a la computadora. Quien obtiene ese control puede observar operaciones, capturar claves o ingresar a servicios financieros. Si existe una sospecha fundada de estafa, el banco debe recibir el aviso a través de sus canales oficiales.

Asimismo, consultar con un familiar, un amigo o una persona de confianza puede ayudar a detectar señales de alarma. Los intentos de fraude suelen incluir pedidos de secreto, amenazas sobre pérdidas inmediatas o advertencias de que nadie más debe enterarse. Un departamento legítimo de prevención de fraude no exige ocultar una llamada.

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