Cada cuánto hay que limpiar los filtros del aire acondicionado para que funcione correctamente

El tiempo depende del uso y el ambiente donde esté ubicado el electrodoméstico. Además, su revisión periódica es clave para reducir el consumo energético

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El aire acondicionado por su
El aire acondicionado por su uso cotidiano puede almacenar moho y otros residuos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El funcionamiento eficiente de un sistema de aire acondicionado depende, en gran medida, del cuidado y mantenimiento de sus componentes internos. El mantenimiento y la limpieza de los filtros del aire acondicionado resultan clave para prevenir averías y asegurar un ambiente saludable en el hogar.

Fabricantes como TCL advierten que, en épocas de altas temperaturas, como el verano, el uso intensivo del aire acondicionado sin un correcto mantenimiento incrementa el riesgo de fallos inesperados y eleva las facturas de energía.

La acumulación de polvo, polen y otras partículas en los filtros reduce la capacidad de enfriamiento y afecta la calidad del aire interior. Por esta razón se deben tomar varias medidas para prolongar la vida útil del aparato y evitar fallos costosos.

Con qué frecuencia se deben limpiar los filtros del aire acondicionado

La periodicidad de la limpieza
La periodicidad de la limpieza depende del uso y de las condiciones ambientales, pero los fabricantes sugieren revisar los filtros entre 30 y 90 días. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No existe una única respuesta, porque la periodicidad depende del uso y del espacio. TCL sugiere que, en ambientes de alta polución o donde el aire acondicionado funciona varias horas al día, la limpieza debe realizarse cada 30 días. En condiciones normales, una frecuencia de 60 a 90 días suele ser suficiente.

La revisión constante permite detectar suciedad acumulada y prevenir obstrucciones graves. Ignorar este paso puede derivar en fallos mecánicos más complejos y costosos.

Por qué es necesario limpiar los filtros del aire acondicionado

Los filtros de aire cumplen la función de atrapar impurezas y evitar que circulen por el ambiente. Cuando estos filtros se encuentran obstruidos, el flujo de aire disminuye, lo que obliga al sistema a trabajar bajo mayor presión.

 La acumulación de polvo
La acumulación de polvo y partículas en los filtros puede reducir la capacidad de enfriamiento y afectar la calidad del aire interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este sobreesfuerzo puede provocar un aumento notable en el consumo energético y una reducción en la capacidad de refrigeración.

Además, la presencia de filtros limpios contribuye a mejorar la calidad del aire dentro del hogar. Se logra un ambiente más saludable al reducir el polvo y los alérgenos, lo que es muy clave para personas con sensibilidad respiratoria.

Cómo debe realizarse la limpieza de los filtros del aire acondicionado

El proceso de limpieza de los filtros es sencillo y no requiere herramientas especiales. Los filtros extraíbles se pueden lavar con agua fría y jabón neutro. Deben dejarse secar completamente antes de volver a colocarlos para evitar la proliferación de humedad y moho.

El proceso de lavado de
El proceso de lavado de filtros suele requerir solo agua y jabón, pero exige secado completo antes de volver a colocar las piezas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el caso de detectar daños o desgaste, la sustitución inmediata es la mejor opción. Un filtro en mal estado pierde efectividad y puede comprometer el funcionamiento general del aparato.

Cuáles problemas pueden surgir si se descuida el mantenimiento de los filtros

El principal problema es la pérdida de eficiencia. Un sistema con filtros sucios necesita más energía para alcanzar la temperatura deseada, lo que incrementa el costo mensual de electricidad. Según datos de TCL, un filtro obstruido puede elevar el consumo energético entre un 5% y un 15%.

Otro dato clave es que la acumulación de suciedad favorece la aparición de averías en el compresor y otros componentes clave. El riesgo de fugas de agua, formación de moho y daños estructurales aumenta, lo que genera la necesidad de reparaciones técnicas más frecuentes y costosas.

Qué otros factores deben revisarse para un correcto funcionamiento del aparato

Sumado al cuidado de los
Sumado al cuidado de los filtros, sellar fugas de aire y ajustar el termostato contribuye a mantener la eficiencia del sistema. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estado de los filtros es solo una parte del mantenimiento general. TCL y otros fabricantes sugieren sellar posibles fugas de aire en el hogar, porque estas pueden afectar la eficiencia del sistema.

Las fugas alrededor de puertas, ventanas o conductos permiten la entrada de aire caliente, aumentando el esfuerzo del aparato y el gasto de energía.

Asimismo, el control del termostato ocupa un rol importante. Instalar dispositivos programables favorece la optimización de la temperatura y ayuda a reducir el consumo energético cuando la vivienda permanece vacía.