Mendoza: un violento enfrentamiento entre trapitos y clientes de un bar terminó con una mujer muerta

La víctima se encontraba bajando la persiana de su casa luego de refugiar a cuidacoches durante una pelea en la vía pública

Guardar
El hecho se produjo en
El hecho se produjo en la localidad de Guaymallén

Una mujer de 39 años murió tras recibir un disparo en la calle 25 de Mayo al 400 en Guaymallén durante la madrugada de este domingo. La víctima fue alcanzada por un proyectil mientras bajaba una persiana en su vivienda, después de que un grupo de cuidacoches se refugiara en su casa durante una pelea con personas que salían de un local nocturno.

La víctima fue trasladada al Hospital Central, donde ingresó sin signos vitales. El informe médico confirmó una herida de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida en la región axilar derecha. Según informó el medio UNO, la mujer tenía antecedentes penales, incluyendo robo simple en grado de tentativa, daño agravado, lesiones leves dolosas y hurto.

Según los reportes de la Unidad Investigativa (UID), la discusión que originó el conflicto surgió por el pago del estacionamiento. Durante el altercado, un vehículo blanco pasó frente a la casa y efectuó cinco disparos antes de darse a la fuga en dirección al Este. La causa está siendo investigada por Gabriela Nisoria, de la Oficina Fiscal N°1, quien dispuso la intervención de la Policía Científica para analizar la zona y avanzar en la identificación de los responsables del ataque.

Un niño murió por una descarga eléctrica

En esa provincia hubo otro caso que conmocionó a los mendocinos: la muerte de Octavio Feriozzi, el niño de 6 años que permaneció cinco días internado tras sufrir una grave descarga eléctrica jugando al fútbol en su casa de Maipú. Las autoridades del Hospital Notti de Guaymallén confirmaron este sábado el fallecimiento, luego de los múltiples intentos médicos por revertir un cuadro irreversible tras la electrocución.

El accidente que puso en alerta a la comunidad ocurrió durante la tarde del lunes 30 de diciembre. El medio local UNO detalló que Octavio jugaba a la pelota con su hermano en la vivienda ubicada en inmediaciones de las calles Vergara y Padre Vera, cuando la pelota cayó al techo de la propiedad. Según estableció la reconstrucción judicial, el niño intentó recuperar el balón y recibió una descarga de un boyero eléctrico instalado en el techo, lo que le provocó un paro cardiorrespiratorio.

La madre de Octavio advirtió rápidamente la situación, lo bajó del techo e inició maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) con ayuda de un vecino. Ambos lograron trasladarlo con urgencia al Hospital Paroissien, donde recibieron al niño inconsciente y en estado crítico. Sin embargo, la gravedad del cuadro obligó a su derivación al Hospital Humberto Notti, donde ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva.

Personal médico informó que, a pesar de una estabilización inicial, el estado de Octavio se mantuvo siempre crítico, y las severas lesiones por la descarga no pudieron ser revertidas. El sábado se constató el deceso y se confirmó que las tareas de reanimación y el tratamiento clínico, aunque exhaustivos, no lograron salvar su vida. Los cinco días de internación evidenciaron la magnitud del daño provocado por el contacto con el sistema eléctrico.

La investigación judicial quedó en manos de la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos, quien ordenó de inmediato exámenes periciales sobre la instalación en la vivienda. Las autoridades buscaron establecer las condiciones del sistema eléctrico que derivaron en este desenlace.