Susto en un colectivo: el chofer manejaba borracho y los pasajeros tuvieron que llamar a la policía para que lo frene

Ocurrió en Misiones. El conductor hizo maniobras riesgosas que alertaron a los usuarios. El test de alcoholemia le dio 1,65 gramos de alcohol por litro de sangre y terminó detenido

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El nivel de alcohol del chofer triplicaba el límite legal de la Ley de Tránsito
El nivel de alcohol del chofer triplicaba el límite legal de la Ley de Tránsito

En la localidad de Montecarlo, en la provincia de Misiones, un episodio alteró la rutina de la terminal de ómnibus durante el mediodía de este jueves. Un colectivo que cubría el trayecto desde Puerto Iguazú hacia Posadas fue interceptado tras recibir denuncias de los pasajeros: el resultado, el conductor dio positivo en el test de alcoholemia.

Según relataron quienes viajaban en la unidad a la policía, el colectivero realizaba maniobras que consideraron peligrosas, motivando el llamado a las autoridades. El procedimiento fue realizado por personal de la División Comando Radioeléctrico de Montecarlo.

Al arribar el colectivo a la terminal, los agentes procedieron a identificar al chofer como Ricardo Rodolfo B., de 56 años, a quien le solicitaron someterse al test de alcoholemia. El resultado sorprendió: 1,65 gramos de alcohol por litro de sangre, cifra que excede ampliamente los límites permitidos por la Ley Nacional de Tránsito.

Frente a esta situación, se labró el acta de infracción y el conductor fue arrestado de inmediato, quedando el caso bajo jurisdicción policial. El operativo policial se mantuvo bajo estrictas normas y en coordinación con las autoridades responsables del transporte público.

La unidad quedó retenida y a disposición de la empresa, lo que obligó a tomar medidas rápidas para los trece pasajeros afectados. La compañía dispuso la devolución de los pasajes y coordinó la reubicación de los viajeros en otros micros, asegurando la continuidad de su recorrido hacia el destino previsto.

Dos conductores superaron el máximo del alcoholímetro

La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) llevó adelante recientes controles en la provincia de Buenos Aires y detectó tres casos de alcoholemia positiva con registros excepcionalmente elevados. Dos de los automovilistas superaron la capacidad máxima del alcoholímetro, mientras que el tercero marcó 2,14 gramos por litro de alcohol en sangre.

En cada oportunidad, los agentes impidieron que los conductores siguieran al volante para evitar que pusieran en riesgo a otras personas.

Las sanciones por alcoholemia positiva incluyen multas de hasta 1.800.000 pesos e inhabilitación para conducir según la gravedad de la infracción

En la autopista Riccheri, uno de los involucrados aseguró no haber bebido frente al personal de control. El resultado del test lo contradijo: el nivel de alcohol en sangre superaba los 3,0 g/l, el tope que registra el dispositivo, una cifra muy por encima del límite legal.

El segundo caso extremo se produjo en Bahía Blanca, a la altura del kilómetro 19 de la Ruta Nacional 229. El conductor fue detenido tras reportes de automovilistas que advirtieron sobre una camioneta que circulaba en zigzag y realizaba maniobras peligrosas. El test arrojó un resultado que también excedió el margen del alcoholímetro.

El tercer episodio se registró en la Ruta Nacional 9. Allí, al ser sorprendido por el operativo, el conductor intentó restarle gravedad a la situación alegando que solo había tomado “una copa” en la casa de un amigo, pero el análisis arrojó 2,14 g/l.

Desde la ANSV afirmaron: “Las imágenes reflejan escenas de conducción completamente incompatibles con la seguridad vial, donde el riesgo de provocar daños graves era inmediato”.

En todos los casos, los agentes retiraron la licencia de conducir a los infractores y les prohibieron continuar. Ahora, los implicados enfrentan multas de hasta 1.800.000 pesos y la inhabilitación para conducir por el tiempo que defina la Justicia. La normativa estipula sanciones estrictas dada la peligrosidad demostrada.

La ANSV realiza controles diarios en rutas de todo el país para detectar estos episodios a tiempo. Cada conductor alcoholizado que es apartado representa, según el organismo, un riesgo menos y una vida potencialmente salvada.

Durante la temporada de verano, el trabajo de fiscalización se intensificó. Entre enero y febrero, la ANSV inspeccionó 1.013.198 vehículos en rutas, autopistas y accesos a los principales destinos turísticos de Argentina. En ese lapso, se labraron 23.527 infracciones, de las cuales 3.672 correspondieron a alcoholemia positiva. Además, se constataron 4.879 faltas de Revisión Técnica Obligatoria (RTO), 2.668 personas sin cinturón de seguridad, 2.662 casos de ausencia de documentación, 1.034 vehículos sin seguro y 1.075 con patentes faltantes o adulteradas.

Como resultado de estos operativos, la ANSV retuvo 6.421 licencias y 1.605 vehículos, fortaleciendo la aplicación de la normativa y la prevención en las rutas del país. El organismo insiste en la importancia de mantener estos controles para disminuir incidentes y proteger vidas en el tránsito.