Villa Itatí, Quilmes
Villa Itatí, Quilmes

Las villas y los barrios vulnerables, por condiciones de higiene, salubridad, hacinamiento y falta de agua, se convirtieron en una de las principales preocupaciones del Gobierno en las últimas semanas de la cuarentena, luego de que se hayan disparado exponencialmente los contagios. Para evitar que la situación epidemiológica se descontrole en la Provincia de Buenos Aires, se decidió esta semana implementar el programa Detectar (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina) para ir a buscar casa por casa potenciales infectados de COVID-19 en el conurbano.

Así, este miércoles se llevó a cabo el operativo en Villa Itatí, en el municipio de Quilmes, uno de los barrios más pobres del territorio bonaerense, donde actualmente más del 15% de las 4.500 viviendas tiene dificultad para acceder al servicio de agua. El relevamiento para detectar posibles casos de coronavirus se hizo sobre 7.000 vecinos, de los cuales 13 resultaron ser sospechosos, por lo que se procedió a realizar los hisopados y efectuar el traslado hacia el Centro de Aislamiento Sanitario de la Universidad Nacional de Quilmes, a la espera de los resultados.

El 30% del territorio de Villal Itatí está formado por basurales. (Franco Fafasuli)
El 30% del territorio de Villal Itatí está formado por basurales. (Franco Fafasuli)

Finalmente, el Municipio confirmó este jueves que de las 13 pruebas realizadas, 11 dieron negativo, mientras se aguardan los dos resultados restantes que se conocerán este viernes. En un comunicado de la intendencia que conduce Mayra Mendoza, se consignó que “sobre el operativo Detectar del día de ayer (por el miércoles) en Villa Itatí, de los 13 casos sospechosos que había 11 dieron negativos y los otros dos restantes estarán el día de mañana”.

El operativo fue llevado a cabo por el gobierno municipal en conjunto con el Ejecutivo bonaerense. En el comunicado se informó que se relevaron 1.473 casas, con un total de 7.039 vecinos.

Del programa Detectar participó personalmente la intendente kirchnerista, Mayra Mendoza. “Estamos en Itatí, en el segundo día de trabajo de un operativo territorial, asociado con el programa municipal de salud de prevención comunitaria Cuidarnos, yendo puerta a puerta, hisopando a las personas que pueden presentar síntomas que se asimilen a coronavirus”, había anunciado el miércoles la jefa comunal.

La funcionaria recorrió el barrio junto a la subsecretaria provincial de Gestión de la Información, Educación Permanente y Fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense, Leticia Ceriani; el secretario de Salud de Quilmes, Jonatan Konfino; y la concejala Nair Abad.

Mendoza explicó que se implementó el plan para “quitarnos dudas”, detectar a tiempo y proceder al aislamiento de las personas que estén infectadas.

En tanto, Ceriani aseguró: “Hemos pasado de la vigilancia pasiva, de esperar a que los casos aparezcan, a ir a buscarlos casa por casa, puerta por puerta, y poder identificar rápidamente donde hay un caso sospechoso para evitar que se generen brotes en los barrios”.

Mediante el plan Detectar, se relevaron 1.473 casas, con un total de 7.039 vecinos.
Mediante el plan Detectar, se relevaron 1.473 casas, con un total de 7.039 vecinos.

La situación en Villa Itatí es alarmante, más allá del temor a la propagación del coronavirus, ya que en este barrio popular de la localidad quilmeña de Don Bosco, donde viven 15 mil personas hacinadas en casas y casillas, acatar el aislamiento social, preventivo y obligatorio es prácticamente imposible. El 30% de Villa Itatí está conformado por basurales, además de que al menos el 16% de las viviendas no tienen acceso interior al agua.

Según el Censo de Barrios Populares de 2018, hay 125 hogares que tienen que buscar el agua fuera de sus casas, lo que agrava más la dificultad de cumplir con la cuarentena y el riesgo de propagación del coronavirus. Además del temor al COVID-19, hay casos de dengue y tuberculosis.

Al menos el 16% de la viviendas no tienen acceso al agua en su interior.
Al menos el 16% de la viviendas no tienen acceso al agua en su interior.

Al respecto de la faltante de agua, Mayra Mendoza aseguró que "se está trabajando y ya se encuentra en la etapa final la obra de red secundaria para poder tener presión de agua en el barrio”. “Esta obra es en conjunto con AySA y el Gobierno Provincial y permitirá que en esta primer etapa haya cien canillas comunitarias para luego extender la conexión a todos los domicilios”, precisó.

La intendente destacó que “es un gran trabajo que estamos llevando adelante para garantizar el derecho al agua y la vida digna de los vecinos de Itatí, un barrio que tiene deudas históricas, pero llegamos al gobierno para hacernos cargo de estos temas y resolverlos”.

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