Miguel junto a su familia y los voluntarios de Módulo el fin de semana de la construcción
Miguel junto a su familia y los voluntarios de Módulo el fin de semana de la construcción

Miguel Velázquez tiene 40 años. Está casado con Vilma, tiene siete hijos y un sueño por cumplir: crear un merendero para los chicos de su barrio. El lugar al que se refiere es San Alejo, Pilar. Se mudó hace cinco años con toda su familia, luego de haberlo perdido todo.

“Compramos esta parcela y construimos esta casa”, le cuenta a Infobae al abrir las puertas de su hogar. Es un espacio reducido para nueve personas, y su baño es un tinglado precario que cuando llueve no queda otra que mojarse. “Lo construyó Vilma con mi hijos, no tuve tiempo ni de ponerle techo de chapa”, dice.

Día de construcción (Facebook: Modulo Sanitario)
Día de construcción (Facebook: Modulo Sanitario)

Como le ocurre a Miguel, hay miles de familias en la misma situación. Según el Censo Nacional 2010, el número de personas que no tienen baño dentro de sus casas asciende a 6 millones, es decir el 15% del país.

“Letrinas en vez de baños, un solo inodoro, nunca un lugar para lavarse las manos. Es fácil tener hábitos de higiene cuando se tienen todas las comodidades, pero muy distinto es no tener un lugar físico para lavarse las manos, o tener que recorrer 20 metros bajo una helada noche de invierno para ir al baño, o tener que ducharse con una pava con agua caliente”, contó a Infobae Matias Nicolini, uno de los impulsores de un proyecto que busca revertir esta problemática social.

Hoy es un día especial para la familia Velázquez porque por primera vez tendrá un baño completo: con inodoro, ducha, agua caliente, piso, bacha e incluso estará decorado. Un trabajo logrado por el equipo de voluntarios de la fundación Módulo Sanitario. Este innovador desarrollo argentino es considerado como una pieza fundamental en la lucha que libra la ONU contra de la falta de sanidad habitacional.

Baño anexado completo (Facebook: Modulo Sanitario)
Baño anexado completo (Facebook: Modulo Sanitario)

En esta oportunidad son jóvenes de entre 22 y 26 años que donan su tiempo, energía y predisposición para transformar la realidad de otros. “Para muchos es la primera vez ayudando, para otros, repiten experiencia. Llegamos el viernes y concluimos la tarea el domingo. Compartimos todo un fin de semana”, cuenta Sofía Maga, una de las coordinadoras del proyecto.

Este 2019, en distintas localidades del norte del conurbano bonaerense se construyeron diecisiete espacios. Desde la creación de Módulo, en 2015 y como un sueño de cinco jóvenes profesionales liderados por un ingeniero, ya le cambiaron la vida a 450 familias. “El objetivo para el año que viene son otros 200 baños y alcanzar más provincias”, dice Matias Nicolino, uno de los creadores de la ONG.

Estos módulos tienen un costo de $55.000 y se firma un contrato de compromiso. A las familias se les pide que aporten el 3% o 5% y que hagan el pozo ciego necesario para la instalación.

Se trabaja también con inculcar hábitos de higiene básicos (Facebook: Modulo Sanitario)
Se trabaja también con inculcar hábitos de higiene básicos (Facebook: Modulo Sanitario)

“Los espacios hacen a los hábitos: lo que al principio identificamos como una problemática de tipo edilicia, actualmente se nos presenta como algo mucho más amplio: sin baño no hay hábitos de higiene y, sin ellos, aumentan los riesgos de contraer enfermedades”, explicó Gabriela Zen, otra integrante de la organización.

De esta manera, la tarea se completa con la capacitación sobre hábitos de higiene básicos. “Les enseñamos a lavarse las manos antes y después de comer, a ducharse diariamente y a cepillarse los dientes”, agregó Zen.

Se entrega un “kit de higiene” que contiene: jabón, shampoo, cepillo y pasta de dientes, toallas, lavandina, detergente y artículos de limpieza para el hogar.

(Facebook: Modulo Sanitario)
(Facebook: Modulo Sanitario)

“Contar con un baño también contribuye al desarrollo e integración social de las personas: mejorar las condiciones de higiene reduce la frecuencia de enfermedades, disminuyendo el ausentismo escolar y laboral”, sostienen desde la Fundación.

Cómo trabajan

La organización tienen un alcance territorial dividido en tres: norte, oeste y sur. En cada equipo participan activamente entre 10 y 15 voluntarios. Además, en cada construcción, unos 120 voluntarios dedican un fin de semana entero para construir los módulos sanitarios.

Sofía Maga junto al grupo de voluntarios (Facebook: Modulo Sanitario)
Sofía Maga junto al grupo de voluntarios (Facebook: Modulo Sanitario)

El último día de trabajo las familias construyen junto a los voluntarios. El seguimiento posterior es un punto clave: poco después de finalizada la obra, se visita a las familias para evaluar los resultados de la implementación del programa

Cómo colaborar

Es posible hacerlo como voluntario o donación de dinero para materiales, a través https://modulosanitario.org/

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