Fue el personaje del día. La cara y el relato de José Leandro Sánchez circularon a través de todo el país durante el martes. El hombre, un entrerriano de 39 años, aseguró que encontró un maletín con 500.000 dólares en una calle de Nogoyá y que devolvió la suma a su dueño, a quien describió como "un empresario rosarino". Un ingrediente de su relato conmovió a todos aquellos que lo escucharon. Sánchez, que dice vivir de changas, contó que rechazó una recompensa y que al poseedor del portafolio solo le pidió un trabajo en blanco. Una narración emotiva, quizás, pero sin correlato con la realidad, según la Justicia. Sin embargo, el changarín insiste: "Tengo la conciencia tranquila de que lo que dije es cierto".

Un detalle suscitó la apertura de un expediente. El entrerriano dijo -primero en una radio local, luego en sede judicial- que dentro del maletín que olvidó el conductor de una camioneta había, además de dinero, un arma de fuego. A partir de ese dato empezó a investigar el fiscal Federico Uriburu, "a los fines simplemente de corroborar su existencia en circunstancias que llamaban la atención", explicó. Tres días después Uriburu no titubea al afirmar que nada de lo narrado pudo ser comprobado: "Quedará para la historia como una anécdota".

Tres elementos de la investigación le permitieron al fiscal desestimar el caso. Ni las cámaras de seguridad ubicadas en la esquina donde supuestamente se produjo el episodio registraron tal situación, ni la Policía Caminera divisó una camioneta como la descrita por Sánchez avanzar en dirección a la ciudad de Colón -presunto destino del conductor-, ni el presunto dueño de la valija se alojó en el hotel que señaló el narrador. "Es un relato que no encuentra su respaldo en la evidencia que hemos recopilado", dijo el fiscal.

El supuesto mensaje que le envió el changarín al periodista de Nogoyá
El supuesto mensaje que le envió el changarín al periodista de Nogoyá

En diálogo con la prensa local, Uriburu explicó que el lunes Sánchez declaró en la fiscalía para aportar un relato similar al que ya había ofrecido a Maximiliano Medrano, el periodista que lo invitó a su programa de radio para que contara el episodio. "No encuentra correlato en la filmación o en las versiones que tenemos. Estamos hablando de evidencia objetiva, vimos dos horas de video y en ningún momento se ve nada", remarcó el fiscal.

Tras la desmentida, Sánchez se defendió e insistió en que su relato es verídico. "No sé qué se inventó, dijimos lo que era la realidad. Nos quieren arruinar a nosotros, yo me quedo con la conciencia tranquila de que lo que dije es cierto. Yo sé que se está tapando algo, se está escondiendo algo. Hay que averiguar bien cómo está el tema. Quiero saber si las cámaras son de ese día. Nos quieren ensuciar, es todo cierto", dijo en un video que transmitió en vivo Medrano desde un auto en el que acompañó al changarín a Buenos Aires para extender su participación mediática.

Sánchez sostuvo además que hay una persecución contra su familia y pidió protección para su mujer y sus dos hijas. "Si se la quieren agarrar, que se la agarren conmigo, no con mi mujer ni mis hijas. Las amenazaron, yo les pedí que se quedaran en la comisaría. Le pido a la Policía que custodie a mi familia, que es lo único que tengo en mi vida", exigió.

Federico Uriburu, fiscal de Nogoyá
Federico Uriburu, fiscal de Nogoyá

Luego puso en línea a su mujer, quien relató: "Cuando volví a mi hogar en remís, otro auto paró en la puerta de casa. Era gris, con autos polarizados, no se veía nada. El remisero paró al lado de él. Entonces, el auto siguió hacia adelante y se detuvo, con el motor en marcha, mirando qué pasaba con el remís. Al chofer le digo 'Hace rato que el auto está ahí, es raro, ¿no?'. Y de repente el auto viene despacito hacia atrás. Al remisero le digo 'Arrancá, arrancá'. Él me llevó a la Policía".

Durante la transmisión también tomó la palabra Medrano. "Paramos a mitad del camino y te dije que si todo era mentira lo dijeras ahora", contó el conductor radial.

Confundido, añadió: "Mi cabeza da mil vueltas, va a mil kilómetros por hora. Si yo fui engañado por José, cosa que no creo -creo en la versión de José-, fuimos engañados todos. Esperemos que todo se resuelva y se dilucide lo que sucedió realmente".

No obstante, el fiscal Uriburu fue claro: "El tema ya no es relevante desde el punto de vista de nuestro trabajo".