Descubrieron cómo avanza el Alzheimer y por qué afecta a cada persona de forma distinta

Una investigación identificó que la proteína tau se desplaza a través de las rutas cerebrales siguiendo mapas individuales. Claves de un hallazgo que promete predecir la evolución de la demencia y desarrollar tratamientos personalizados

Guardar
Imagen ilustrativa de un cerebro humano con conexiones neuronales resaltadas y destellos de luz, simbolizando la actividad cerebral y el desarrollo tecnológico en neurociencia.
La investigación revela que la proteína tau se propaga en el cerebro siguiendo rutas neuronales únicas en cada persona, clave para entender el avance del Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Alzheimer no avanza igual en todos los pacientes. Mientras algunas personas experimentan un deterioro lento, en otras la pérdida de memoria y funciones cognitivas ocurre con mayor rapidez. Ahora, una investigación aporta una clave para entender estas diferencias: la forma en que están conectadas las neuronas en cada cerebro.

Un equipo científico liderado por la Universidad de Alabama en Birmingham, junto con otros centros de investigación de Estados Unidos, logró identificar cómo una proteína vinculada a la enfermedad se desplaza a través de las redes neuronales.

El hallazgo, publicado en la revista Neuron, no solo ayuda a explicar por qué la patología evoluciona de manera distinta en cada individuo, sino que también abre nuevas posibilidades para frenar su progresión.

El Alzheimer y su impacto mundial

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 57 millones de personas conviven con la demencia a nivel global, una cifra que crece con 10 millones de diagnósticos nuevos cada año. El Alzheimer es la variante predominante, abarcando entre el 60% y el 70% de estos casos.

Debido al envejecimiento de la población, se proyecta que para el 2050 el número de afectados se triplicará. Esta condición no solo es una de las principales causas de discapacidad y dependencia en adultos mayores, sino que genera un impacto profundo en la economía global y en la estructura de los sistemas de salud y las familias.

Por este motivo, la comunidad científica prioriza hoy el estudio de sus mecanismos para frenar su avance.

El rol de la proteína tau en el deterioro cerebral

En condiciones normales, la proteína tau cumple una función esencial dentro de las neuronas. Actúa como una especie de soporte interno que mantiene la estructura de estas células, facilitando su correcto funcionamiento.

Sin embargo, en el Alzheimer ocurre un cambio clave: tau comienza a comportarse de manera anómala. En lugar de cumplir su rol habitual, se agrupa dentro de las neuronas formando estructuras conocidas como ovillos neurofibrilares.

Imagen microscópica de campo oscuro que muestra una red de neuronas verdes y células gliales rojizas con núcleos azules, sobre un fondo negro.
El Alzheimer afecta a más de 57 millones de personas en el mundo, con una incidencia mayor entre adultos mayores debido al envejecimiento poblacional global (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas acumulaciones interfieren en la comunicación entre células, un proceso fundamental para el pensamiento, la memoria y el aprendizaje.

A medida que estas alteraciones se expanden, las neuronas pierden su capacidad de funcionar correctamente y finalmente mueren. Este proceso está directamente asociado con los síntomas característicos de la enfermedad, como el olvido progresivo, la desorientación y la dificultad para realizar tareas cotidianas.

Un mecanismo que sigue “mapas” individuales

Uno de los puntos centrales del estudio es que la propagación de tau no ocurre al azar. Los investigadores comprobaron que pequeños fragmentos de esta proteína —denominados “semillas”— se trasladan de una neurona a otra utilizando las sinapsis, es decir, los puntos de conexión donde las células nerviosas intercambian información.

Para entenderlo de forma simple, se puede pensar en el cerebro como una red de rutas. Las neuronas serían las ciudades, y las sinapsis, las autopistas que las conectan. Según esta investigación, la proteína tau viaja precisamente por esos caminos.

Pantalla de monitor que muestra una resonancia magnética (RM) coronal en escala de grises de un cerebro humano y la parte superior del cuello.
La expansión de la proteína tau a través de las conexiones sinápticas explica por qué el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria varían entre pacientes con Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo más relevante es que estas rutas no son idénticas en todas las personas. Cada cerebro tiene su propio “mapa” de conexiones, y ese patrón influye en cómo y hacia dónde se expande la proteína. Esto permite explicar por qué el Alzheimer puede afectar distintas áreas cerebrales en diferentes momentos según el individuo.

A medida que tau avanza, suele alcanzar regiones como el neocórtex, una zona clave para funciones complejas como el razonamiento y la memoria. Este recorrido coincide con la evolución de los síntomas, que comienzan de forma leve y se vuelven más severos con el tiempo.

Cómo se investigó

Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron 128 cerebros pertenecientes a participantes de un estudio de largo plazo en Estados Unidos. Se trató de personas mayores de 65 años que fueron seguidas durante cerca de 10 años, lo que permitió contar con información detallada tanto de su estado en vida como de sus tejidos cerebrales tras el fallecimiento.

El equipo combinó distintas fuentes de datos. Por un lado, utilizó imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), una técnica que permite observar cómo se comunican las distintas áreas del cerebro. Por otro, incorporó análisis genéticos y estudios post mortem para identificar la presencia y distribución de tau.

Representación digital de un cerebro humano desintegrándose en partículas, que se transforman en una neurona rodeada de estructuras geométricas simbólicas y conexiones abstractas, sobre un fondo oscuro.
El estudio analizó 128 cerebros mediante resonancia magnética funcional, genética y análisis post mortem para mapear la propagación de la proteína tau (Imagen Ilustrativa Infobae)

También se enfocaron en regiones específicas, como los lóbulos temporales —vinculados a la memoria— y los lóbulos frontales, asociados a funciones más complejas como la toma de decisiones. Este enfoque permitió reconstruir el recorrido de la proteína y establecer una relación entre su origen y su expansión.

Los resultados mostraron que la velocidad y el destino de la propagación están, en parte, determinados por la conectividad cerebral de cada persona. Es decir, la propia arquitectura del cerebro influye en la evolución de la enfermedad.

Implicancias para el desarrollo de tratamientos

El hallazgo tiene consecuencias directas para la búsqueda de nuevas terapias. En los últimos años, la ciencia exploró el uso de anticuerpos capaces de bloquear la proteína tau, especialmente cuando esta sale de las neuronas y se desplaza hacia otras.

Este estudio aporta una explicación sobre por qué esas estrategias podrían funcionar. Si se logra interrumpir el recorrido de las “semillas” de tau entre células, sería posible frenar la expansión del daño cerebral.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Nuevas terapias buscan frenar la expansión de tau en el cerebro, utilizando anticuerpos para bloquear su desplazamiento entre neuronas afectadas por el Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el hecho de que cada cerebro tenga un patrón de conectividad propio sugiere un futuro en el que los tratamientos puedan adaptarse a cada paciente. En lugar de enfoques generales, se podrían diseñar intervenciones más específicas según la forma en que la enfermedad progresa en cada caso.

Los investigadores destacan que comprender cómo se mueve la proteína dentro del cerebro es fundamental para intervenir en etapas tempranas. Cuanto antes se logre frenar su expansión, mayores serán las posibilidades de preservar las funciones cognitivas.

La combinación de datos genéticos, imágenes cerebrales y análisis de tejido permitió construir una visión más completa del proceso. Este enfoque integral refuerza la solidez de los resultados y sienta las bases para futuras investigaciones.

Últimas Noticias

La terapia CAR-T logra remisión total de tres enfermedades autoinmunes graves en una paciente

Un equipo de Alemania utilizó células modificadas de la paciente para restablecer su sistema inmune y frenar el daño. Tras una década de tratamientos fallidos, el procedimiento permitió que recuperara su autonomía y dejara de depender de medicación

La terapia CAR-T logra remisión total de tres enfermedades autoinmunes graves en una paciente

Los hábitos poco conocidos que favorecen el desarrollo intelectual, según la ciencia

Investigaciones recientes identifican prácticas y rasgos cotidianos asociados a un mayor rendimiento cognitivo, desde la curiosidad intelectual hasta la preferencia por actividades solitarias y el aprendizaje autodidacta

Los hábitos poco conocidos que favorecen el desarrollo intelectual, según la ciencia

La localización del placer sexual masculino cambia tras el hallazgo del frenular delta

Un equipo científico identificó el área con mayor densidad de terminaciones nerviosas, lo que podría modificar la educación sexual y la práctica clínica, así como influir en las decisiones sobre procedimientos médicos.

La localización del placer sexual masculino cambia tras el hallazgo del frenular delta

¿Es posible controlar los sueños? Lo que revela la ciencia sobre el poder de la mente dormida

Nuevas investigaciones muestran que, aunque existen técnicas para influir en el contenido onírico, la autonomía cerebral durante el descanso pone límites al dominio consciente. Especialistas explican hasta dónde llegan realmente las estrategias para modificar las experiencias nocturnas

¿Es posible controlar los sueños? Lo que revela la ciencia sobre el poder de la mente dormida

Qué es la demencia infantil y cuáles son los mecanismos detrás de su desarrollo temprano, según un estudio

Un estudio internacional identificó el modo en que iniciaría el deterioro cerebral, permitiendo anticipar diagnósticos. Cómo este avance podría impulsar nuevos tratamientos en esta enfermedad poco frecuente

Qué es la demencia infantil y cuáles son los mecanismos detrás de su desarrollo temprano, según un estudio