Parálisis del sueño y pesadillas intensas: algunos usuarios de un nuevo medicamento para el insomnio relatan efectos inquietantes

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MARTES, 3 de noviembre de 2026 (HealthDay News) -- La parálisis del sueño y las pesadillas son algunos de los efectos secundarios inquietantes que están llevando a ciertas personas a dejar de tomar un medicamento relativamente nuevo contra el insomnio, según un estudio.

En los ensayos clínicos que contribuyeron a su aprobación en Estados Unidos en 2019, el lemborexant (Dayvigo) ayudó a los participantes a quedarse dormidos más rápido y a dormir durante más tiempo que un placebo, explicaron los investigadores.

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No obstante, aproximadamente 1 de cada 4 personas que publicaron reseñas del medicamento en internet había dejado de tomarlo o pensaba hacerlo debido a efectos secundarios que les causaron angustia, según el estudio, que aparecerá en el número de enero de la revista Sleep Medicine.

La parálisis del sueño --estar despierto sin poder moverse ni hablar-- apareció en 2 de cada 5 reseñas (40 %) de personas que estaban dejando el lemborexant, encontraron los investigadores.

«Sentía que no podía moverme, como si estuviera paralizada. Quería gritar, pero no me salía la voz», escribió una persona que le dio al medicamento una puntuación de 1 sobre 10. «Conseguí tocar el brazo de mi esposo y despertarlo. Me dijo que nunca había visto tanto terror en mis ojos».

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Muchos usuarios también hablaron de pesadillas en sus reseñas, según los investigadores.

«Los sueños [las pesadillas] son MUY vívidos y por eso he dejado de tomar este medicamento», escribió otra persona.

El lemborexant pertenece a una nueva clase de medicamentos contra el insomnio que no actúan sedando el cerebro de forma generalizada, sino bloqueando las señales de una sustancia cerebral llamada orexina, que ayuda a mantenernos despiertos, explicaron los investigadores.

Para el estudio, el equipo analizó 260 reseñas sobre el lemborexant publicadas entre 2020 y 2023 en el sitio web Drugs.com.

Alrededor del 30 % de los usuarios afirmó que su calidad del sueño había mejorado de manera significativa después de tomar el medicamento.

«Uno de los mensajes importantes de nuestro estudio es que, según las reseñas, el lemborexant funcionó muy bien en algunas personas», señaló en un comunicado Morgan James, investigador sénior del estudio y profesor adjunto del Rutgers Brain Health Institute.

No obstante, el 50 % de quienes publicaron una reseña dijo haber notado pocos beneficios o ninguno. Unas 70 de las 260 personas afirmaron haber dejado el medicamento o tener intención de hacerlo.

Dos tercios de los usuarios (68 %) comunicaron, como mínimo, 1 efecto secundario del lemborexant, según los investigadores.

Entre ellos, el 32 % (84 personas) describió sueños intensos o pesadillas que alteraban su descanso y les dejaban una impresión duradera después de despertar; el 22 % (56 personas) mencionó parálisis del sueño.

«Lo que más nos sorprendió fue lo perturbadores que resultaban ciertos efectos secundarios para algunos pacientes», explicó el investigador principal Abanoub Armanious, especialista en farmacoepidemiología e investigador de neuropsiquiatría del Rutgers University Brain Health Institute. «En estos casos, dejar el medicamento no se debía simplemente a que no les ayudara a dormir mejor».

Los investigadores plantearon la posibilidad de que estos efectos secundarios estén relacionados con la forma en que el medicamento inhibe la orexina.

Bloquear la orexina puede aumentar la fase del sueño en la que soñamos, durante la cual el cerebro normalmente desactiva la mayor parte de los músculos del cuerpo. Según los investigadores, si esa fase se prolonga, los sueños intensos y la inmovilidad muscular podrían extenderse a los momentos en que la persona ya está despertando.

No todo el mundo vivió esos efectos secundarios como algo negativo.

Una persona que le dio al medicamento un 9 afirmó que esperaba con ganas sus «sueños disparatados y alocados».

Otra persona que le dio un 10 escribió: «Al principio me daba un poco de miedo la "parálisis del sueño", pero aprendí que podía salir de ella si quería».

Los investigadores advirtieron que el estudio no permite determinar la frecuencia de estas experiencias entre todas las personas que toman lemborexant, ya que quienes dejan reseñas suelen haber tenido experiencias muy buenas o muy malas.

Por ejemplo, la puntuación más habitual del lemborexant en Drugs.com era un 1, seguida de un 10.

En cambio, en los 2 principales ensayos clínicos del lemborexant, menos de 2 de cada 100 participantes que lo tomaron experimentaron parálisis del sueño, y entre 1 y 3 de cada 100 comunicaron pesadillas o sueños anormales.

«Un ensayo clínico puede decirte con qué frecuencia se presentan los efectos secundarios», explicó Armanious. «Pero no está tan preparado como para decirte cuánto le afecta ese efecto a la persona que sufre dicho efecto. Un efecto secundario puede ser poco frecuente y, aun así, llevar a alguien a abandonar el tratamiento».

Los investigadores recomendaron que cualquier persona que tome medicamentos recetados para dormir consulte a su médico antes de suspenderlos o cambiarlos.

También señalaron que los médicos que recetan lemborexant y los farmacéuticos que lo dispensan deberían dedicar tiempo a explicar estos posibles efectos secundarios para que los pacientes no se lleven una sorpresa.

«Lo más llamativo es lo distintas que pueden ser las experiencias de cada persona con este medicamento. Eso demuestra la importancia de explicar qué se puede esperar del tratamiento y de encontrar la opción más adecuada para cada paciente», afirmó James.

## Más información

La Clínica Mayo ofrece más información sobre los medicamentos recetados para el insomnio.

FUENTES: Universidad Rutgers, comunicado de prensa, 29 de octubre de 2026; Sleep Medicine, enero de 2027.

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