
El invierno trae consigo más que bajas temperaturas: durante esta estación, las probabilidades de enfermar crecen de manera perceptible. Diversos estudios y testimonios médicos coinciden en que el clima frío y húmedo puede debilitar el sistema inmunológico, facilitando la propagación de enfermedades e infecciones, aunque el frío por sí solo no sea la causa directa de los resfriados.
Según la Dra. Neha Vyas, en diálogo con Cleveland Clinic, las condiciones invernales no enferman necesariamente a una persona si su sistema inmunitario está preparado y funciona correctamente. La clave radica en vestirse de manera adecuada y conocer las propias necesidades del cuerpo. Las enfermedades más frecuentes durante los meses fríos incluyen el resfriado común, la gripe, infecciones de los senos paranasales, bronquitis y la gripe estomacal.
PUBLICIDAD
El incremento de enfermedades en esta época no se debe exclusivamente al descenso de la temperatura, sino a una combinación de exposición a más gérmenes y una posible disminución en la eficacia de las defensas del cuerpo.
La profesional resalta que el organismo dedica una mayor cantidad de energía a mantener la temperatura corporal central, lo que podría dejar menos recursos disponibles para combatir infecciones o virus.
PUBLICIDAD
Además, el aire frío y seco afecta las membranas mucosas, la piel y las fosas nasales, consideradas la primera línea de defensa del organismo. Al resecarse, estas barreras pierden eficacia y los virus pueden ingresar con mayor facilidad.
Qué mecanismos biológicos están implicados en la respuesta al frío
De acuerdo con The Scientist y la inmunóloga Sharon Evans, la temperatura interna influye de forma relevante en la actividad celular. Por ejemplo, se ha observado que el calor, manifestado en fiebre, activa células T y otros mediadores inmunitarios, mientras que ambientes fríos pueden suprimir estas respuestas, especialmente en modelos animales.
PUBLICIDAD
El cuerpo desvía más recursos energéticos a mantener la homeostasis térmica, dejando menos disponibles para las células inmunitarias.

Otro mecanismo clave se da a nivel de las mucosas nasales. Un estudio realizado por el equipo de Massachusetts Eye and Ear junto a Northeastern University demostró que la exposición de los tejidos nasales a bajas temperaturas reduce casi a la mitad la respuesta inmunitaria innata en la nariz.
PUBLICIDAD
Específicamente, detectaron que las células liberan menos vesículas extracelulares, lo que facilita que los virus se adhieran y penetren. Esta disminución en la defensa local explica por qué infecciones como el resfriado común o la gripe son más frecuentes en invierno.
Por su parte, un análisis publicado en 2026 por Science Daily y liderado por la investigadora Ellen Foxman de Yale puso en foco el papel central de la reacción temprana de las células nasales frente al rinovirus. Se comprobó que una respuesta rápida, coordinada por interferones, puede bloquear la infección antes de que se manifiesten los síntomas. Si esta reacción se retrasa o debilita, el virus se multiplica y desencadena una mayor inflamación y síntomas respiratorios.
PUBLICIDAD
Los resultados refuerzan la idea de que la capacidad de reacción del organismo es más determinante que las características del virus en sí.
Hábitos y recomendaciones para protegerse en invierno
El clima invernal no solo impacta por sus efectos biológicos, sino que modifica comportamientos y hábitos sociales que pueden aumentar el riesgo de contagio. El uso de sistemas de calefacción en interiores incrementa la concentración de polvo, esporas de moho y otros alérgenos, sobrecargando al sistema inmunitario y dificultando su capacidad de respuesta frente a infecciones.
PUBLICIDAD

Las reuniones en espacios cerrados, habituales durante esta época del año, facilitan la propagación de gérmenes debido a la cercanía entre las personas y al contacto con superficies compartidas.
La deficiencia de vitamina D es otro aspecto a considerar. La reducción de la exposición solar disminuye la síntesis natural de esta vitamina, que está relacionada con la función inmunológica, aunque su impacto clínico no está completamente comprobado.
PUBLICIDAD
Se recomienda realizar pruebas de laboratorio solo en personas con factores de riesgo, como mayores de 60 años, personas con osteoporosis, piel más oscura, antecedentes de deficiencia, dieta vegetariana o vegana, o quienes toman medicamentos que interfieren en su absorción.
La deshidratación, frecuente en invierno por la menor sensación de sed, también debilita el sistema inmunitario. El consumo insuficiente de líquidos compromete las defensas del organismo. Por ello, se sugieren infusiones calientes o agua con limón para mantener una hidratación adecuada.
PUBLICIDAD
Para reducir el riesgo de enfermar durante los meses fríos, expertos aconsejan mantener una buena nutrición, asegurar la hidratación, descansar lo suficiente y utilizar ropa adecuada, especialmente en personas mayores de 60 años, embarazadas, quienes cuidan bebés, inmunocomprometidos o en recuperación de enfermedades.
Practicar deportes de invierno de manera segura puede fortalecer el sistema inmunológico, pero la exposición prolongada y sin protección a temperaturas extremas puede provocar problemas como hipotermia o congelación.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Arándanos: el fruto que gana protagonismo en estudios sobre salud y prevención
Investigaciones recientes exploran el posible impacto de su consumo en la función cognitiva, la circulación y los procesos inflamatorios, con un foco especial en sus compuestos antioxidantes

Cuántos volcanes activos hay en América Latina y por qué la protección a la población aún es insuficiente
Un estudio de 11 científicos de la región advierte que América Latina registra una de cada cinco erupciones del planeta y que los Estados actuaron históricamente después de los desastres, no antes. Qué medidas recomiendan los expertos para reducir riesgos

Por qué algunas personas no paran de hablar y monopolizan las charlas: 6 claves para recuperar el diálogo
La falta de espacio para el intercambio y la desconexión con el otro puede generar cansancio y frustración en cualquier conversación. Especialistas explican a Infobae las causas detrás de este comportamiento, cómo influye la actitud del interlocutor y las estrategias para corregirlo

Glucosa y fertilidad: por qué es importante controlar los niveles de azúcar para lograr un embarazo
La inestabilidad en los niveles de glucemia y el estado de inflamación crónica que genera tiene un impacto directo en la salud reproductiva y puede reducir hasta un 44% la posibilidad de concebir. Cómo estabilizar el metabolismo para una mejor calidad ovocitaria y espermática

Por qué la variabilidad de la frecuencia cardíaca permite entender el estado real interno del cuerpo
En el pódcast de Mark Hyman, Salim Najjar, especialista en fisiología, explicó que esta medición refleja la flexibilidad del sistema nervioso autónomo y ayuda a identificar si el organismo acumula una carga de estrés superior a la habitual en los últimos 30 días



