Cómo extraer agua del oído y evitar infecciones después de nadar, según expertos

Especialistas recomendaron técnicas físicas simples para evacuar este malestar común en verano y alertaron sobre las complicaciones que pueden surgir al emplear objetos o soluciones caseras no validadas médicamente

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El agua atrapada en el
El agua atrapada en el canal auditivo puede favorecer infecciones como la otitis externa durante la temporada de verano (Freepik)

Con la llegada del verano y el aumento de actividades acuáticas, la presencia de agua atrapada en el oído después de nadar en una pileta, mar o río, se convierte en una consulta frecuente en los consultorios médicos.

Especialistas en otorrinolaringología y audiología advirtieron que, si no se resuelve de manera adecuada, este inconveniente puede derivar en infecciones conocidas como otitis del nadador.

La solución, dicen los expertos, pasa por técnicas sencillas y evitar remedios caseros riesgosos, especialmente en los meses de mayor exposición al agua. La anatomía del canal auditivo dificulta la salida natural del agua, explicó Peter Carew a The Conversation. El canal se compone de dos curvas y puede ser de anchura limitada en algunos casos.

Las maniobras físicas sencillas validadas
Las maniobras físicas sencillas validadas por especialistas son la mejor opción para eliminar el agua del oído tras nadar (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crecimiento óseo adicional, conocido como exostosis (relacionado con la exposición prolongada al agua fría), puede estrechar aún más el conducto. Además, la presencia de tapones de cera, lesiones previas o perforaciones del tímpano incrementa la probabilidad de que el agua quede atrapada.

La acumulación de agua puede erosionar la piel que recubre el canal, propiciando la entrada de gérmenes y el desarrollo de infecciones como la otitis externa. Según le dijo a Infobae Ricardo Marengo, otorrino y jefe del servicio de otorrinolaringología del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC), este problema es más frecuente en niños y durante el verano, con síntomas que incluyen dolor, picazón, enrojecimiento y, ocasionalmente, fiebre.

Métodos recomendados por expertos para eliminar el agua del oído en verano

Ante la sensación de oído “tapado” después de nadar, los especialistas sugieren en general que maniobras físicas simples suelen ser suficientes. “En muchos casos, solo inclinando la cabeza o haciendo un poco de golpeteo en el oído con la cabeza de costado puede ayudar”, expresó Marengo. Recomienda a su vez elevar la parte superior de la oreja e inclinar la cabeza para rectificar el conducto y facilitar la salida del líquido.

oído, audición, oreja, escuchar, escucha
oído, audición, oreja, escuchar, escucha (Imagen Ilustrativa Infobae)

Carew, por su parte, indicó que se puede tirar suavemente el lóbulo hacia arriba y abajo, inclinando el oído bloqueado hacia el hombro. Acostarse de lado sobre una toalla también favorece la acción de la gravedad. Otras acciones útiles incluyen presionar la palma de la mano, previamente cóncava, contra el oído para crear un leve vacío y ayudar a desalojar el agua, o ejercer presión suave sobre el trago (la prominencia anterior al canal auditivo).

Para potenciar estas maniobras, se aconseja alternar la posición de las orejas y permanecer unos minutos apoyado de lado para que la gravedad actúe a favor.

Gotas secantes y uso del secador: indicaciones y advertencias

Si las maniobras mecánicas no logran evacuar el agua, existen productos específicos. También, las gotas a base de alcohol, disponibles en farmacias pueden acelerar la evaporación, pero deben emplearse únicamente siguiendo las indicaciones del prospecto y nunca si hay síntomas de dolor, secreción, infección o perforación timpánica.

El uso de hisopos y
El uso de hisopos y objetos extraños para quitar agua del oído está totalmente desaconsejado por los expertos en salud auditiva (Freepik)

En el ámbito doméstico, Marengo recomendó el uso de dos o tres gotas de alcohol sanitizante (diluido al 60% o 70%) solo en casos sin lesiones previas ni síntomas sospechosos, y exclusivamente en oídos sanos. El procedimiento consiste en inclinar la cabeza tras aplicar las gotas, lo que ayuda a arrastrar los restos de agua.

Algunas personas preparan soluciones caseras de alcohol y vinagre blanco a partes iguales, una práctica mencionada por Carew. Sin embargo, ambos expertos aconsejan no aplicar estas soluciones sin asegurarse previamente del buen estado del oído y restringir su uso en caso de perforaciones o infecciones.

El secador de pelo puede ser una opción adicional siempre que se utilice a baja temperatura, nunca dirigido directamente hacia el canal ni desde muy cerca, conforme indicó Marengo.

Prácticas que se deben evitar para proteger el oído

Marengo, subrayó la importancia de evitar ciertas prácticas peligrosas. “Nunca hay que poner hisopos, ni gotas de aceite, ni mucho menos el famoso cucurucho de papel encendido, todo eso es absolutamente contraindicado”, advirtió.

Además, Carew agregó que introducir cualquier objeto no solo empuja el agua y la cera hacia el fondo, sino que puede dañar la piel delicada del canal y favorecer las infecciones. Por ello, se debe descartar el uso de cuerpos extraños en el oído.

La acumulación de agua en
La acumulación de agua en el oído puede causar dolor, picazón y favorecer el desarrollo de bacterias dañinas (Freepik)

Para prevenir la entrada de agua, el empleo de tapones específicos o gorros solo debe hacerse bajo indicación médica.

Ambos expertos refieren que es recomendable evitar nadar en aguas contaminadas o tras lluvias intensas, dado el mayor riesgo bacteriano, y advierten que los riesgos son superiores en ríos y lagos, mientras que el mar y las piletas adecuadamente tratadas presentan menos peligro.

Si la sensación de bloqueo se mantiene por más de dos o tres días o si surgen dolor intenso, secreciones o fiebre, es imprescindible acudir a un profesional. La evaluación por un otorrinolaringólogo o audiólogo resulta especialmente útil en personas que experimentan otitis externas frecuentes, para identificar predisposiciones como tapones o alteraciones anatómicas.

Quienes tienen antecedentes de formación de tapones de cera pueden evitar complicaciones si consultan al especialista antes de iniciar la temporada estival, lo que facilita disfrutar de las actividades acuáticas sin sobresaltos.