De acuerdo a un nuevo estudio, publicado en Nature’s Scientific Reports, las madres jóvenes tienen más probabilidades de tener un hijo con trastorno por déficit de atención (Shutterstock)
De acuerdo a un nuevo estudio, publicado en Nature’s Scientific Reports, las madres jóvenes tienen más probabilidades de tener un hijo con trastorno por déficit de atención (Shutterstock)

Científicos de la Universidad del Sur de Australia (UniSA) descubrieron que el riesgo genético del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) está fuertemente asociado con la edad materna temprana en el primer nacimiento, especialmente para mujeres menores de 20 años.

De acuerdo a un nuevo estudio, publicado en Nature’s Scientific Reports, las madres jóvenes tienen más probabilidades de tener un hijo con trastorno por déficit de atención. El dato surgió a partir de que los investigadores exploraron la relación genética entre los rasgos reproductivos femeninos y los trastornos psiquiátricos claves.

¿Qué es el TDAH? Se trata de un trastorno complejo del neurodesarrollo que afecta la capacidad de una persona para ejercer un autocontrol apropiado basado en su edad. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), no hay un único examen para diagnosticar el TDAH y hay otros problemas involucrados como la ansiedad, la depresión, ciertos tipos de trastornos del aprendizaje, etcétera.

“Es un cuadro que involucra varias cuestiones en diferentes áreas de la vida. De este modo, a la hora de diagnosticar los profesionales intentan abordar múltiples variables: lo psiquiátrico, el aprendizaje, lo clínico pero fundamentalmente en lo que se hace hincapié, es en comprender la complejidad del proceso atencional. Así podremos ver cómo se desenvuelve la persona en el plano individual así como en la interacción social”, dijo a Infobae María Cecilia Rodriguez, licenciada en psicología de Fundación Medihome, (MP 47069).

Para diagnosticarlo, los profesionales de la salud utilizan pautas de la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico (DSM-5) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Para diagnosticar el TDAH, los profesionales de la salud utilizan pautas de la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico (DSM-5) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría
Para diagnosticar el TDAH, los profesionales de la salud utilizan pautas de la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico (DSM-5) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría

Entre los criterios más importantes a tener en cuenta, la CDC destaca la falta de atención y la hiperactividad e impulsividad que manifiestan los niños con este cuadro.

El trastorno complejo del neurodesarrollo presenta patrones persistentes con conductas desatentas, impulsivas y a veces hiperactivas, donde a las personas les resulta difícil concentrarse y regular sus emociones.

¿De dónde surgieron los datos? El equipo de investigadores utilizó datos genéticos de 220.685 mujeres del UK Biobank ,donde se analizaron las correlaciones genéticas entre cinco rasgos reproductivos femeninos: la edad al primer nacimiento; la edad a la hora de mantener la primera relación sexual; la edad de la primera menstruación; la edad de la menopausia y el número de nacimientos vivos.

Consultada por Infobae, la médica psiquiatra Alicia Lischinsky, directora del departamento de Neuropsiquiatría y jefa de la Clínica de TDAH de Ineco (MN 64076) señaló que “hace muchos años que está comprobado que los trastornos de déficit de atención tienen una carga genética”. “Lo que es importante destacar es que lo que se estudió en esta oportunidad no es que las mujeres jóvenes tienen hijos con mayor prevalencia a padecer este tipo de trastornos si no que se vio la relación entre la predisposición genética de las madres de tener hijos con TDAH y su correlación con la edad”, destacó la experta.

E insistió: “Está comprobado hace muchos años que estos trastornos tienen carga genética; lo que se hace más robusto con estudios de big data como este es que permiten obtener más datos de asociación de antecedentes”.

Y tras resaltar que “ya había algún antecedente publicado en torno a la relación genética entre madres jóvenes y problemas psiquiátricos”, Lischinsky consideró que “una de las características del TDAH es la impulsividad, que podría llevar a estos jóvenes a no tomar las medidas precautorias necesarias para evitar, por ejemplo, un embarazo no deseado. El diagnóstico subyace en las madres jóvenes y tal vez lo que ocurre es que a la mayor impulsividad de la adolescencia se le suma en estos casos la predisposición genética”.

El equipo de investigadores utilizó datos genéticos de 220.685 mujeres del UK Biobank (Shutterstock)
El equipo de investigadores utilizó datos genéticos de 220.685 mujeres del UK Biobank (Shutterstock)

Estos estudios -según explicó la experta- correlacionan variables. “Estudiaron TDAH, depresión, esquizofrenia, desorden bipolar, etc y los vincularon con la edad de primer hijo, primera relación sexual y primera menstruación, entre otros”, detalló Lischinsky, para quien “hay muchos factores que inciden en un embarazo de alguien menor de 20 años”.

Para ella, “es importante el estudio porque además llama la atención de algo que es clave, que es la psicoeducación de la sociedad: si alguien sabe que tiene predisposición debe estar más atento a si aparecen síntomas, que a veces cuesta identificar o se confunden con los propios de la edad, como dificultad para concentrarse o prestar atención, falta de organización, problemas para mantener las horas de sueño normales, impulsividad”.

En ese sentido, sostuvo que en muchos casos el trastorno se hace evidente a edades más avanzadas, por ejemplo en la universidad, ya que muchos tal vez “nunca fueron diagnosticados porque fueron pasando lasa etapas escolares y si no hay un profesional que esté alerta pasa inadvertido o se atribuye a cuestiones externas, como por ejemplo, separación de los padres u otros factores externos”.

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