Europa nos queda ahora un poco más lejos

Con Francia a la cabeza, los países opuestos a un entendimiento comercial con el Mercosur lograron frenar la aplicación del acuerdo entre ambos bloques. Es difícil determinar cuanto tiempo demandará activarlo y si esto finalmente ocurrirá

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La presión de los agricultores
La presión de los agricultores europeos para evitar la puesta en práctica del acuerdo con el Mercosur ha sido enorme, tanto como su rechazo a las políticas de la titular de la Comisión Europea (Reuters)

En el fondo no se puede decir que ha sido sorpresivo, menos que menos tratándose del acuerdo más manoseado en la historia de humanidad. La noticia indica que el Parlamente europeo frenó la aplicación práctica del acuerdo que en Paraguay habían firmado hace unos pocos días, con grandes aspavientos, los representantes de la Unión Europea y el Mercosur. Este “entendimiento” ha quedado paralizado hasta que se expida el Tribunal de Justicia Europeo (TJUE), lo que puede demorar entre 18 y 24 meses, aunque a ciencia cierta la máxima autoridad del bloque en la materia no tiene plazo formal para tomar una decisión al respecto.

Úrsula von der Leyen, presidente de la Comisión Europea y gran impulsora del acuerdo, quedó absolutamente desairada, y desautorizada, en principio. Dice que todos los temas se habían considerado antes de firmar, por lo cual no se justifica lo que ha sucedido, pero parece que muchos legisladores no piensan lo mismo. Por cierto, la Comisión Europea tiene la potestad para pedir la aplicación provisoria del acuerdo, pero nunca ha ocurrido algo semejante en otros casos similares, porque implicaría un enfrentamiento con el Parlamento. La opción está, pero se considera poco viable.

Es cierto que la votación en el órgano legislativo estuvo reñida, pero ganaron los que no quieren saber nada con el Mercosur. Detrás de escena, se sospecha la mano de Emmanuel Macron, presidente de Francia, interviniendo activamente. Les había dicho a los productores que coparon París que se calmaran, “esto no va a salir, confíen”, y parece que cumplió. Por lo demás, Francia sigue desnudando su verdadera opinión sobre el acuerdo. Sus líderes argumentan que generaría la importación de carne de vacuno, azúcar y aves de corral a precios más bajos, perjudicando a los productores europeos. Ya no necesitan maquillar la realidad con cuestiones ambientales y de manejo.

El Parlamento Europeo vota y
El Parlamento Europeo vota y la mayoría de sus legisladores le da la espalda al acuerdo con el Mercosur. Una reacción sobreactuada y sin mayores fundamentos (AP)

A decir de los que conocen el paño, pretender un acuerdo con Francia en contra es como imaginar un pacto sin Brasil. “No era realista, los gobiernos ya sabían que esto podía pasar. Toda la prensa europea reprodujo la noticia con grandes titulares y fotos de los productores en las calles de la capital francesa”, reconocen en ciertos círculos europeos. “Si Von der Leyen impusiera una aplicación provisional, dada la votación celebrada en Estrasburgo, constituiría una forma de violación de la democracia”, declaró la portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon. Miles de agricultores franceses acumularon días protestando ante la sede del Parlamento Europeo donde se celebró el plenario que ha frenado el acuerdo, con el voto masivo de legisladores galos de todo signo político. “Francia asume decir no cuando es necesario, y a menudo la historia le da la razón”, ha celebrado el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot.

La remisión del acuerdo al TJUE interrumpe el proceso de ratificación del tratado. La propuesta fue aprobada por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones. Los tiempos están bajo debate, pero esto podría retrasar la entrada en vigor del acuerdo al menos dos años y poner en riesgo su viabilidad política. El recurso solicita al tribunal que evalúe la base jurídica del acuerdo, tras la decisión de la Comisión Europea de dividir el tratado negociado originalmente en un único documento. El Parlamento argumenta que esta división podría alterar la naturaleza jurídica, el alcance y el procedimiento de ratificación previstos en el mandato inicial del Consejo de la UE. A la espera del dictamen, el Parlamento seguirá examinando el texto, pero solo podrá votar sobre su aprobación tras la decisión del tribunal.

Los alemanes se quejaron de las consecuencias de la votación. “Europa no puede permitirse un mayor rezago -dijo el canciller Friedrich Merz-. Pero tengan la seguridad de que no nos detendrán. El acuerdo con el Mercosur es justo y equilibrado. No hay alternativa si queremos un mayor crecimiento en Europa. La decisión del Parlamento Europeo es lamentable y no interpreta correctamente la situación geopolítica”. La referencia, claro, es al avance de Donald Trump sobre ciertos intereses del Viejo Continente.

Emmanuel Macron consiguió finalmente los
Emmanuel Macron consiguió finalmente los objetivos que había prometido a los productores franceses. El acuerdo ahora entra en un terreno sinuoso (Reuters)

Como fuere, ahora la justicia europea deberá pronunciarse sobre si el pacto y los compromisos adquiridos con los socios latinoamericanos se ajustan al derecho comunitario. Según los cálculos del Centro Europeo para la Política Económica Internacional (ECIPE, por sus siglas en inglés), los retrasos en la aplicación del pacto cuestan miles de millones de euros en exportaciones. Este es otro de los argumentos esgrimidos por el Gobierno español para criticar la moción aprobada en el Parlamento.

Quienes rechazan la postura de los legisladores hablan del impacto interno y la pésima imagen que se proyecta. “La decisión se produce en un momento en el que los productores y exportadores de la UE necesitan urgentemente acceder a nuevos mercados, y en el que la UE debe cumplir su agenda de diversificación y demostrar que sigue siendo un socio comercial fiable y predecible”, ha advertido un portavoz comunitario, según el cual Bruselas debe analizar ahora los próximos pasos. Desde Estrasburgo, la número dos de la Comisión Europea, la vicepresidenta Teresa Ribera, ha dejado entrever que el Ejecutivo comunitario va a movilizarse rápido para evitar que esta iniciativa parlamentaria paralice del todo la entrada en vigor del gran acuerdo comercial.

No ha sido el único hecho relevante en materia de geopolítica. El Parlamento Europeo suspendió también la aprobación de un acuerdo comercial clave con Estados Unidos, convenido en julio último, en protesta contra la exigencia de Donald Trump de adquirir Groenlandia. La suspensión se anunció en Estrasburgo, Francia, durante el discurso del presidente estadounidense en el Foro Económico Mundial de Davos.

El acuerdo se firmó en
El acuerdo se firmó en Paraguay, pero la felicidad duró poco y ahora su suerte ya no depende de quienes posaron para la foto. Habrá que esperar a ver qué dice la Justicia europea(AP)

Ese acuerdo fijó los aranceles estadounidenses sobre la mayoría de los productos europeos en un 15%, por debajo del 30% con el que Trump había amenazado inicialmente a partir del “Día de la Liberación” en abril de 2025. A cambio, Europa había acordado invertir en Estados Unidos y realizar modificaciones en sus políticas internas que se esperaba impulsaran las exportaciones estadounidenses. El acuerdo debía ser aprobado por el Parlamento Europeo para hacerse oficial.

En el contexto de las tensiones comerciales, hay que sumar la decisión pendiente de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la legalidad de muchos de los aranceles que Trump anunció el año pasado. El mundo se ha convertido en un conglomerado de regulaciones, de la mano de un creciente proteccionismo. No es lo ideal, ni mucho menos.