La UCR se muestra unida en el Senado e intenta dejar atrás peleas que dañaron la construcción interna

Tras el recambio de diciembre último, la bancada retomó las reuniones con su tropa completa y tomó posturas en conjunto, excepto diferencias menores en la votación en particular del vigente Presupuesto 2026

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El jefe de bloque de
El jefe de bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en el Senado, el correntino Eduardo Vischi (Gustavo Gavotti)

Después de un año y medio de una montaña rusa que parecía no apagarse nunca, y elecciones en algunos distritos como en la peores épocas en sus más de 100 años, la Unión Cívica Radical (UCR) parece haber respirado, al menos, en el Senado, con legisladores que volvieron a reunirse con asistencia completa y definiciones en conjunto que no se convirtieron en noticia -lo lógico- durante las últimas sesiones extraordinarias del mes pasado, excepto mínimas diferencias en la votación en particular del hoy vigente Presupuesto 2026.

Fue muy complejo. Algunos quisieron ser más opositores que el propio kirchnerismo. Es entendible la puja en un año electoral, pero hay que tener el olfato mejor preparado. El perfume sobre que le iba a ir muy mal al Gobierno y la conveniencia política confundieron a un par”, remataron a Infobae desde un experimentado despacho radical.

Otro legislador se mostró más “aliviado” por el clima que se sintió, desde el 10 de diciembre, en la bancada que comanda el correntino Eduardo Vischi. Y señaló: “Siempre son feas las jugadas paralelas. Eso suelen hacerlo los kirchneristas. Encima, vinieron de colegas que se quedan sin saliva para hablar de ‘consenso’ y, después, son los más intolerantes y arrogantes a la hora de acercar posiciones”. Las críticas también rozaron, en ese sentido, a una comunicación diversificada y loteada que, en algunos momentos de 2025, fue calificada de “tóxica” por algunos de los que conviven en el bloque.

Otro alfil remarcó: " Que no haya tanto extremo ayudó. Se percibió un cambio de aire. Es importante que estemos juntos, ya que volvimos a caer en representación. Esto no debe olvidarse. Tampoco de los que expusieron a buenos y jóvenes perfiles. Pero, como suele pasar en este país, en cinco minutos se olvida todo“.

La titular de la bancada
La titular de la bancada libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich (Jaime Olivos)

En la UCR además destacaron, como lo hicieron ya otras bancadas, la mediación de la jefa libertaria, Patricia Bullrich, ante inconvenientes o disidencias a la hora de debatir parte de la agenda de las últimas sesiones extraordinarias. “Descomprimió mucho. Al ser interlocutora única con la -Casa- Rosada, facilitó el peloteo entre Congreso y Gobierno. De hecho, todos los nuestros que estuvieron involucrados en la firma de dictámenes lo hicieron, pese a que los despachos estaban relativamente holgados en cuanto a firmas. Antes, no ocurría”, afirmó un senador del interior a este medio.

De cara a febrero, se espera una nueva convocatoria del Ejecutivo. Todos miran la reforma laboral. Sobre este punto, un legislador radical deslizó: “Hasta lo que pasó con el Presupuesto 2026 en Diputados, creo que los votos estaban. Veremos cómo se pule el dictamen, ya que habría modificaciones extra. También dependerá del contexto. Muchas veces, el momento justo se te pasa y, por una situación ajena al Congreso, te disminuye el capital político para aprobar una ley”.

Pendientes

Desde el 10 al 26 de diciembre último -16 días-, el oficialismo consiguió los despachos en Diputados, su aprobación en el recinto y un mismo sendero en el Senado para el Presupuesto 2026 y la ley de inocencia fiscal. Es decir, el primer plan de gastos anual sancionado por el Congreso de la era Milei -tras dos prórrogas del de 2023- y la iniciativa para intentar recuperar dólares del colchón, al elevar los más que desfasados pisos para ser considerado un evasor, ya sea simple o grave.

Las normas que se dictaminaron y no arribaron al recinto de la Cámara alta fueron la reforma laboral y los cambios en la ley de glaciares. Allí, Bullrich maneja un interbloque de 21 legisladores. Para el quorum y activar el recinto, se necesitan 37. Por ende, el oficialismo está obligado a ir a pescar en la UCR, que suma 10; el PRO, que quedó con tres, y silvestres provinciales que no siempre responden a gobernadores. Y nada es fácil para la administración libertaria a la hora de hablar del Congreso.