Dos meses sin licencia para conductores alcoholizados en CABA: “Queremos que reciban una sanción acorde a la gravedad de la falta”

El secretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Méndez, dio detalles sobre el paquete de medidas que impulsa el gobierno porteño para reducir los accidentes viales. Se tratará hoy en la Legislatura. Los exámenes para obtener el permiso de conducir serán más exigentes y la prueba se hará en la calle con tránsito real

Juan José Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas porteño
Juan José Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas porteño

La Legislatura porteña tratará hoy el Proyecto Integral de Convivencia Vial impulsado por el Gobierno de la Ciudad. El paquete de medidas agrava las sanciones para quienes manejen alcoholizados y mejora el proceso de habilitación de los conductores, que deberán aprobar instancias más exigentes.

Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la inhabilitación para conducir para los conductores que den positivo en un control de alcoholemia. Actualmente los infractores pueden regularizar su situación, en un corto lapso, y volver a circular. Pero con la nueva normativa todos los que den positivo serán inhabilitados por un mínimo de dos meses, más una multa de entre $7.950 y $53.000. Si tiene más de 1 gr/l de alcohol en sangre la inhabilitación será de 4 meses a dos años y la multa irá de $15.900 a $106.000, o 1 a 10 días de arresto.

A su vez, los aspirantes a la licencia de conducir rendirán el examen práctico en calle a través de autos doble comando que serán contratados y tercerizados por el gobierno porteño. El curso teórico será virtual y el examen, más exigente.

Juan José Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas, habló con Infobae sobre la nueva iniciativa que podría aprobarse hoy.

-Una de las principales novedades del Proyecto Integral de Convivencia Vial es el endurecimiento de algunas sanciones para los conductores con más de 0,5 gr/l de alcohol en sangre. ¿Por qué se optó por este camino en lugar de, por ejemplo, hacer más controles en las calles?

-Elegimos este camino por dos cosas. Primero, porque el 23% de los siniestros fatales incluyen alcohol, es decir una de cada cinco muertes. En segundo lugar, en CABA realizamos entre 250 mil y 280 mil controles de alcoholemia al año, y tenemos una tasa de positividad de 1.7%. Entonces, lo que detectamos es que la sanción no era lo suficientemente contundente. Nosotros no estamos de acuerdo con el “alcohol cero”, pero queremos que quienes manejan alcoholizados reciban una sanción acorde a la gravedad de la falta: que será retener la licencia de dos a cuatro meses para quienes tengan entre 0,5 y 1 gr/l; y de cuatro meses a dos años para los que tengan más de 1 gr/l. Si es la primera vez que te retenemos la licencia, pagás la multa y hacés el curso, lo reducimos a 30 días. Hay que aclarar que siempre el infractor tiene la posibilidad de apelar e ir a la Justicia. Pero esta instancia ya tiene presupuestos mínimos de la sanción que tenés que cumplir.

-¿Cuál es el principal problema que detectaron con la metodología actual?

-Había una percepción de que no pasa nada. Te devuelven el auto al día siguiente y tenés que presentarte ante un fiscal porque es una contravención. Si estás entre 0,5 y 0,75, el fiscal lo descarta. De 0,75 en adelante vas a un juicio abreviado o a una probation, que suele ser una donación y alguna práctica comunitaria. Es muy discrecional.

Con el nuevo proyecto de 0,5 a 1 es una falta administrativa. Entonces tenes que ir a un controlador administrativo. Se acaba la discrecionalidad. Está estipulado lo que tiene que ser: retención de licencia de dos a cuatro meses. Vas a tener una pena, que es menor, pero está fijado el piso. Lo mínimo serían 30 días de retención de licencia y una multa de 8 mil pesos.

De 1 en adelante, sigue siendo una falta contravencional, pero también con presupuestos mínimos. Un caso extremo -por ejemplo con más de 1 gr/l y reincidencia- serían dos años de inhabilitación y una multa de casi 100 mil pesos.

CABA es una de las jurisdicciones que más controla y fiscaliza, lo que tenemos son sanciones que representan la gravedad de lo que el conductor hizo. A todos los que manejen con alcohol en sangre les vamos a quitar la licencia.

Test de alcoholemia en la Ciudad
Test de alcoholemia en la Ciudad

-¿Tomaron alguna experiencia en particular como modelo?

-Vimos cómo eran los esquema en España e Italia -países similares culturalmente-, otros países de Latinoamérica y Estados Unidos, para ver dónde estamos parados. También nos ayudó mucho la Fundación Bloomberg Philanthropies, por ejemplo con la capacitación de los agentes de tránsito.

-¿Planean aplicar a futuro la tolerancia cero de alcohol para los conductores?

-Nuestro Plan de Seguridad Vial lo fuimos desarrollando en conjunto con la ciudadanía, con participación de varias ONG, en particular las de familiares de víctimas de accidentes de tránsito. El segundo plan, que es el que está vigente, lo hicimos con todos ellos. Muchas veces vinieron con el planteo de implementar el alcohol cero. La OMS recomienda que el control sea a partir de 0,5 gr/l porque ahí es cuando las condiciones para conducir están afectadas. No obstante, siempre decimos lo mismo, si decidiste tomar no tenés que manejar. Esa visión la compartimos. Pero para ser eficientes tenemos que sancionar a partir de 0,5 gr/l. Por ejemplo, si viene alguien con 0,2 y tengo que retirarle la licencia, quitarle el auto, y está todo el personal afectado de ese control, por al lado pasó uno que tiene 1,1 gr/l y sí pone en riesgo la vida de los demás. Ahí perdiste la capacidad de fiscalización. Hay muchos trabajos como el de la OMS, que dicen que hay que sancionar desde 0,5. Son muy pocos los países que tienen alcohol cero. Cuando mirás los países desarrollados, ninguno tiene alcohol cero. Igual el mensaje es muy claro: el que toma no puede conducir.

-En 2020 hubo 82 muertes por accidente viales, parece una cifra relativamente baja

-En la pandemia hubo mucha menos movilidad por la cuarentena, tuvimos casi 6 meses con muy poca movilidad, casi no se puede tomar como una referencia. En 2019, fueron 103 muertes, y venía bajando desde 2007 cuando fueron más de 200. Hay un descenso sostenido cuando evaluás en una década. Todo lo que se viene haciendo, hace que haya un conciencia de que si hacés algunas cosas, te vamos a enganchar. Por ejemplo con los controles de alcoholemia, hace una década no había una cultura de que te iban a controlar, pero hoy está instalado.

-¿Cuál fue el principal aporte de las organizaciones de familiares de víctimas en siniestros de tránsito que participaron de la reforma?

-Hemos trabajado mucho en mejorar la calidad de los controles, por ejemplo. Trabajan muy de cerca con los agentes de tránsito, nos han ayudado a capacitarlos. Hemos ido incorporando muchas mejoras, por ejemplo, a la hora de gestionar la situación de los controles, cuando la gente empieza a mentir o se quiere escapar. Lo de la sanción también lo habían cuestionado. Eso nos levantó una señal de alerta. Otro tema es la gestión de las velocidades, porque el 50% de las muertes son por exceso de velocidad. Su aporte es enorme para ver cómo diseñamos la estructura para evitar que la gente se exceda en la velocidad. Todas nos han dado un aporte muy grande. El diálogo que tienen los gobiernos es muy pragmático. Por ejemplo, lo de las licencias, que se extiende de 5 a 10 años, está hablado con ellos. Porque vieron las estadísticas y vieron cómo fuimos mejorando los exámenes.

-Una queja muy común entre los automovilistas es que los ciclistas, que aumentaron considerablemente, tampoco cumplen las normas de tránsito. ¿Se piensa en algún momento implementar reglas más estrictas?

-Esta etapa que estamos iniciando va a tener mucha concientización de la seguridad. Pero hay que tener en cuenta que un ciclista cuando infringe una norma tiene muy poca capacidad para poner en peligro otra vida. Nosotros insistimos con alcoholemia y velocidad porque son cosas que ponen en riesgo la vida de los demás. Por eso la celeridad con la que se trabajan esos temas. Igualmente ahora vamos a empezar con campañas más masivas de concientización para todos los ciclistas.

-¿La oposición va a acompañar el proyecto? ¿Hay algún punto en particular que busquen modificar?

Entiendo que hay bastante apoyo. Tenemos la expectativa de que salga.

Los detalles del nuevo proyecto:

Todos los conductores que den positivo en un control de alcoholemia serán inhabilitados por un mínimo de dos meses. Además, dependiendo del dosaje arrojado se implementarán las siguientes sanciones:

Entre 0,5 gr/l y 1 gr/l:

Se establecerá una multa de 150 ($7.950) 1000 UF ($53.000) y la inhabilitación de la licencia (de 2 a 4 meses). Si aprueba el curso de educación vial, el plazo se reduce a la mitad en la primera falta.

Se mantiene el acarreo de vehículo y la retención de la licencia de conducir.

Desde 1 gr/l en adelante:

Se establecerá la multa de 300 ($15.900) a 2000 UF ($106.000) o 1 a 10 días de arresto.

Inhabilitación de la licencia aplicada siempre (4 meses a 2 años). El caso no podrá ser dejado en suspenso. En la primera contravención el plazo de inhabilitación se puede reducir a la mitad si se aprueba el curso de seguridad vial.

Examen de manejo en calle y mayor exigencia en el teórico

Otro de los cambios principales respecto a la dinámica de hoy es que los aspirantes a la licencia de conducir de vehículos particulares rendirán el examen práctico en calle. Será a través de autos doble comando que serán contratados y tercerizados por el GCBA. Actualmente y desde este año las academias privadas ya están habilitadas a enseñar a conducir en circuitos en calle (pueden enseñar en toda la Ciudad salvo en las zonas no autorizadas, como manzanas con establecimientos educativos, centros de salud, comisarías, estaciones de bomberos, macro y microcentro, arterias de via rapida mas de 60km/h).

El hecho de que el examen se haga en calle pone a prueba al aspirante en un escenario muy similar al que va a enfrentarse cuando tenga su licencia, mejora y acerca su experiencia a lo cotidiano. La revisión y actualización del contenido de los exámenes, por su parte, resulta clave para la formación de conductores. La pista de Roca seguirá operativa para aspirantes a la licencia de conducir motovehículos y transporte de carga, que realizarán su examen en circuito cerrado.

El curso de otorgamiento, al igual que el curso de renovación, será virtual. Esto permitirá agilizar el desarrollo de la instancia formativa ya que históricamente el curso se realizó presencialmente, lo que se restringirá a una capacidad limitada por clase. Al adoptar la modalidad de clase virtual serán más los aspirantes que pueden tomar la clase al mismo tiempo agilizando los tiempos.

Respecto al examen teórico, también se elevará su nivel de exigencia: las preguntas pasarán de 30 a 40 en total y se requerirá un porcentaje mayor de respuestas correctas (hoy se aprueba con 75% y en el futuro se hará con 85%). Además, el tiempo de examen pasa de 45 a 40 minutos.

Vigencia ampliada para quienes respeten las normas

A partir del proyecto de ley ingresado se propone un cambio en la vigencia de las licencias de conducir que podrá variar en función del desempeño en calle del conductor. Se trata de una forma de incentivar a los conductores a que cumplan las normas y están comprometidos con la convivencia vial. En este sentido el esquema será:

De 16 a 39 años: hasta 10 años de vigencia*

De 40 a 49 años: hasta 6 años de vigencia

De 50 a 69 años: hasta 4 años de vigencia

A partir de 70 años: hasta 2 años de vigencia

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