
Narcotráfico, lavado de activos, inteligencia criminal, trata de personas, delitos complejos, preparación profesional, reordenamiento, crimen organizado, relocalización, piquetes, Unidad de Información Financiera, cortes de vías. Esas son algunas de las palabras claves que ocupan la agenda “hacia adelante” de Aníbal Fernández en el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Una de las primeras decisiones del flamante funcionario fue confirmar a las cúpulas de todas las fuerzas de seguridad federal: Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Prefectura y Policía Federal.
Aníbal Fernández también mantiene una relación de entendimiento y amistad de Sergio Berni, su par de la provincia de Buenos Aires, un funcionario que desde el comienzo de su gestión se enfrentó y criticó a la antropóloga Sabina Frederic.
El ex jefe de Gabinete de Cristina Fernández ya esbozó con sus primeras acciones las diferencias con su antecesora.
El 9 de septiembre, once días antes de ser despedida de su cargo, la funcionaria comparó la ola de crímenes relacionada a la violencia narco que azota a Rosario con la Ciudad de Buenos Aires. “La tasa de homicidios en la Ciudad creció más que en Santa Fe”, manifestó la entonces ministra apuntando, con mal tino, hacia el alcalde opositor Horacio Rodríguez Larreta y su gobierno en CABA. Frederic fue criticada hasta por el propio gobernador de Santa Fe, el peronista Omar Perotti.
Apenas asumió la cartera de Seguridad, Fernández calificó la situación como una “catástrofe” por la presencia del narcotráfico que “generó metástasis en otras actividades lícitas e ilícitas y hace que la cosa tenga complicaciones si no somos lo suficientemente contundentes, con la participación de la Justicia y de todas las fuerzas”. Y profundizó: “Debemos entender que esto no es un problema de los santafesinos, es un problema de los argentinos”.
Después de reunirse con el mandatario provincial y con su par provincial, y también amigo y consultor, Marcelo Saín, anunció el despliegue de 575 efectivos de Gendarmería; que se quedarán entre 15 y 20 días y la creación, en marzo próximo, de la Unidad 7 de esa fuerza que se instalará de manera permanente en Santa Fe para combatir el narcotráfico.
Según pudo saber Infobae, el dispositivo estará compuesto por unos mil efectivos altamente capacitados a los que se los dotará de dos tanquetas y armamento especial.

La ubicación del refuerzo de los 575 efectivos federales no será solo en las ciudades de Rosario y Santa Fe, sino también en las vías que confluyen desde una hacia otra y las vías desde el norte, según la explicación del funcionario.
La Unidad Móvil 7 también será la encargada de combatir los delitos complejos y controlar las vías de acceso de los narcotraficantes a esas dos ciudades “desde cualquiera de sus puntos cardinales”.
De esta manera, el ex senador nacional comenzó en Santa Fe con el “reordenamiento” de las fuerzas federales en el país.
Según le explicaron a Infobae desde la cartera de Seguridad, a diferencia de lo que sucedió con Frederic, el nuevo ministro tiene en agenda “un operativo de multiplicación del número de efectivos”, en la provincia gobernada por Perotti, pero también en otras, como Santiago de Estero, y la provincia de Buenos Aires, para dar respuesta a las demandas por mayor seguridad.
De estas tareas también podría participar, o prestar colaboración, la Policía de Seguridad Aeroportuaria. La PSA, conducida por José Glinski, es la primera policía creada en democracia. Fue fundada por Marcelo Saín, el ministro de Seguridad santafecino.
Fernández también evalúa capacitar y dotar de más y mejores elementos tecnológicos y de logística a las fuerzas de seguridad para combatir directamente la violencia del narcomenudeo, algo que Frederic había relegado a un segundo plano.
Por la presencia del narcotráfico, no solo en Santa Fe, sino también en provincias como Salta, Misiones, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos, es que Aníbal Fernández decidió trabajar en “fortalecer” a la PFA en las tareas de investigación y combate de los delitos complejos. Por esa razón, según se le explicó a este medio, “Fernández apuesta a la calidad de la preparación de los profesionales”.

Los nuevos esquemas de seguridad
Para el “reordenamiento” de las fuerzas federales desplegadas en el país, y para el despliegue de otros dispositivos, Fernández ya comenzó a reunirse con los ministros de Seguridad de las 24 distritos que integran el país.
A todos ellos el funcionario nacional les esboza la misma frase que ya hizo pública, el objetivo central de su ministerio es que “la gente vaya a trabajar y vuelva a su casa tranquila”. Para eso, junto a sus colaboradores y las cúpulas de las cuatro fuerzas federales buscarán “el mejor formato para resolver los temas en los lugares donde más complicaciones tenemos”.
Fernández también modificará parte de las tareas que su antecesora le había ordenado realizar a la Policía Federal: los trabajos de calle. “La Policía Federal no debe estar en la calle, sino que debe estar trabajando en investigación de delito complejo entre los que debe incluir el narcotráfico. Esa es una de las tareas que nos hemos propuesto en estos días”, sostiene el ministro y la definición genera entusiasmo en el interior de la fuerza.
Desde su entorno aclaran que la Federal seguirá realizando tareas en la calle “pero cuando se trate de delitos de índole federal” y precisan que “para combatir a los delincuentes comunes están las policías provinciales o de la Ciudad”.
Desde el Ministerio también evalúan “un cambio en la estrategia con reubicación en zonas críticas, asistencia de patrullajes y la incorporación de la Unidad de Información Financiera (UIF) para cortar el circuito de lavado de dinero de las bandas”.
En la agenda de Fernández también figura la decisión de trabajar en forma conjunta con el titular del organismo antilavado Carlos Cruz para fortalecer el área de delito complejo que comprende, entre otros, el narcotráfico, el lavado de activos y la trata de personas.

Llegar con éxito a la mayoría de estas propuestas solo se consigue, explican en su entorno, “trabajando desde una perspectiva de inteligencia criminal”. Para Fernández, las tareas que en ese sentido realiza la PSA son un ejemplo para seguir porque “la Policía de Seguridad Aeroportuaria ha trabajado fuertemente en ese tema”.
El tema de los cortes de calles, arterias, puentes, rutas, vías de ferrocarril y rutas, también forma parte de la “agenda Fernández”.
“En la mayoría de los casos de cortes de calles en la Ciudad de Buenos Aires el ministerio no tiene nada que ver”, describen los colaboradores de Fernández. Según su análisis, ese es un problema que lo debe resolver, en caso de CABA, Marcelo D’Alessandro, el ministro de Justicia y Seguridad porteño.
A diferencia de Sabina Frederic, el nuevo ministro ya actuó impidiendo uno de los cortes que estaba previsto en Puente Pueyrredón o el piquete sobre las vías del ferrocarril San Martín, en Avellaneda. La orden de Fernández es que ya no se permitirá ese tipo de cortes como venía ocurriendo.
“Para nosotros es fundamental trabajar el tema del crimen complejo, con dos puntos esenciales de arranque, una es Rosario y el otro es conurbano bonaerense”, reconocen a Infobae en entorno de Fernández, por esa razón, sintetizan “desde el primer día el ministro se reunió con el gobernador de Santa Fe, y Marcelo Saín; y después con Sergio Berni”.
Cortar de raíz la capacidad de financiamiento de las bandas mafiosas es una de las iniciativas que tienen en carpeta Fernández. Como ya lo explicó Saín en más de una oportunidad, el dinero negro de las organizaciones criminales orada, a través de los sobornos, de la corrupción, el sistema judicial, policial y político.

Los narcos, los traficantes de personas, vehiculizan, lavan ese dinero negro a través de varios rubros, entre ellos el inmobiliario, por eso la decisión de Fernández es trabajar en combinación con la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo del Poder Ejecutivo dedicado a prevenir el lavado de dinero. También seguirá capacitando a los especialistas en esa materia que tienen las propias fuerzas federales, como Prefectura y que suelen colaborar con la justicia, como ya lo han realizado en resonantes casos como el seguimiento de los oscuros negocios de encumbrados sindicalistas que ya pasaron por penales federales como el de Ezeiza y otros que siguen bajo la lupa.
Como sostiene el historiador y sociólogo Francesco Forgione, ex presidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia de Italia, “la mafia es mafia por su relación con la política y las instituciones”, Fernández lo sabe, y la frase del autor del libro de investigación “Mafia export”, también se aplica en la Argentina.
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