La Justicia porteña rechazó un amparo presentado por padres para que no se suspendan las clases presenciales

La jueza en lo Contencioso Administrativo porteña, Romina Tesone, resolvió que no debía pronunciarse porque el gobierno porteño ya acudió a la Corte Suprema para resolver la inconstitucionalidad del decreto firmado por Alberto Fernández

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

La titular del juzgado N 1 en lo Contencioso Administrativo de la ciudad de Buenos Aires, Romina Tesone, rechazó in limine un amparo presentado por un grupo de padres para mantener las clases presenciales en contra de las restricciones anunciadas por el gobierno nacional ante el aumento de los contagios de coronavirus.

Según detalló en su fallo la jueza Tesone, “el propio Poder Ejecutivo” porteño recurrió a la Corte Suprema porque entendió que la jurisdicción de los tribunales de la Ciudad “no es competente” para resolver la cuestión de fondo.

También señaló que la Procuradora Fiscal ante la Corte, Laura Monti, dictaminó ayer que el máximo tribunal es competente para resolver la disputa entre el gobierno porteño y el gobierno nacional.

Rechazar in limine el amparo incoado con relación a la pretensión consistente en que ordene al Gobierno local defender la Autonomía de la Ciudad”, dice la resolución firmada por Tesone.

El recurso presentado por los padres había sido patrocinado por la Defensoría Oficial y Asesoría Tutelar. Además del amparo y la denuncia por inconstitucionalidad presentados por el gobierno porteño, actualmente tramitan en la Justicia otros dos recursos presentado por la ONG Abramos las Escuelas y por el Centro de Estudios de Políticas Públicas.

Esta tarde, miles de personas se concentraron en el Obelisco y la Quinta de Olivos para participar de una protesta contra el Gobierno por las nuevas medidas adoptadas ante el rebrote de la pandemia de Covid-19 y particularmente contra la suspensión de clases presenciales.

La manifestación fue convocada por un sector de la oposición e independientes -agrupaciones de padres y madres de chicos en edad escolar, gastronómicos- a través de las redes sociales bajo las consignas #17A y “Todos a las calles”.

Entre los reclamos de los manifestantes, muchos de los cuales se movilizan a pie con banderas argentinas mientras otros lo hacen desde sus vehículos, se destaca el referido a la decisión del presidente Alberto Fernández de suspender por 15 días las clases presenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Esta semana, el presidente Alberto Fernández aseguró que “desde que volvieron las clases, la curva de contagios ascendió precipitadamente”. “Una reunión que se extendió por más de una hora y él planteó sus preocupaciones, sus miradas sobre el presente y también pudo escuchar la mirada que yo tengo y las razones por las que tomamos las razones que tomamos”, sostuvo el mandatario en conferencia de prensa.

Tras reunirse con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, agregó: “Le explicó algo que francamente siento y que es que todos queremos que se vuelva a la presencialidad educativa rápidamente. Los datos científicos muestran que los contagios no se dan en los colegios, pero que detrás de la presencialidad se genera un movimiento social que hace que aumente la movilidad ciudadana”.

“El riesgo de contagio crece. Desde el día en que volvieron las clases, la curva de contagios ascendió precipitadamente”, remarcó. Y añadió: “En la Ciudad el mayor incremento de casos se dio en personas de entre 9 y 19 años. El crecimiento de la curva es exponencial”.

También señaló que en el distrito se superó “largamente el pico” que se había registrado en 2020 y advirtió el aumento del número de muertes por coronavirus. “Sólo reduciendo la circulación y el contacto humano podemos contener el número de contagios. Es evidente que tenemos un nivel de saturación de camas en la Ciudad realmente preocupante”, destacó.

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