Paciente de 72 años recupera la esperanza tras someterse a avanzada técnica de trasplante de córnea

Entre las ventajas de la intervención destacan un menor riesgo de rechazo del injerto y una mayor duración del tejido trasplantado

El procedimiento reemplaza únicamente la capa interna dañada de la córnea, lo que reduce riesgos y acelera la recuperación visual (Essalud).
El procedimiento reemplaza únicamente la capa interna dañada de la córnea, lo que reduce riesgos y acelera la recuperación visual (Essalud).
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Eustaquio Oc Trujillo, de 72 años, recuperó la esperanza de volver a ver luego de convertirse en el primer paciente del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins en ser sometido a un innovador trasplante de córnea lamelar posterior, técnica que reduce las complicaciones quirúrgicas y mejora el pronóstico visual en personas con enfermedades corneales severas.

El asegurado llegó al establecimiento de Essalud tras perder progresivamente la visión en ambos ojos. Su condición se agravó con el paso del tiempo hasta provocarle ceguera bilateral, situación que afectó por completo su autonomía y calidad de vida. Luego de una evaluación exhaustiva, los especialistas determinaron intervenir el ojo con mayores probabilidades de recuperación funcional.

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La intervención marcó un hito para el nosocomio, debido a que constituye la primera cirugía de este tipo realizada en la institución. A diferencia del procedimiento convencional, la nueva metodología reemplaza únicamente la capa interna dañada y preserva el resto del tejido sano.

La cirugía fue posible gracias al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario integrado por oftalmólogos, enfermeras y personal asistencial (Essalud).
La cirugía fue posible gracias al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario integrado por oftalmólogos, enfermeras y personal asistencial (Essalud).

La doctora Carla Palacios, especialista del Servicio de Oftalmología, explicó que la técnica consiste en trasplantar únicamente la capa interna de la córnea en lugar de reemplazar todo el tejido corneal, lo que permite realizar una intervención menos invasiva, reduce los riesgos intraoperatorios y favorece una recuperación visual más rápida para el paciente.

Entre los principales beneficios destacan una menor probabilidad de rechazo del injerto, mejor agudeza visual durante el periodo posoperatorio y una mayor duración del tejido implantado. Asimismo, si en algún momento resulta necesario un nuevo reemplazo, el procedimiento puede ejecutarse con menos dificultades.

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La especialista resaltó que el éxito de la operación respondió al trabajo articulado de diversos profesionales de salud. Oftalmólogos, integrantes de la Unidad de Córnea, enfermeras, técnicos asistenciales y personal de sala de operaciones participaron en todo el proceso médico.

“El hospital Rebagliati cuenta con una lista de espera para trasplante de córnea. Los pacientes con ceguera bilateral son evaluados bajo criterios de prioridad médica y la disponibilidad de tejido donado, permitiendo ofrecer una oportunidad de recuperación visual a quienes más lo necesitan”, señaló Palacios.

La médica añadió que esta modalidad quirúrgica presenta otra ventaja importante: no requiere pruebas de compatibilidad entre donante y receptor. “La córnea carece de vasos sanguíneos, lo que facilita el proceso de donación y trasplante”, precisó.

El Hospital Nacional Edgardo Rebagliati realizó por primera vez un trasplante de córnea lamelar posterior (Essalud).
El Hospital Nacional Edgardo Rebagliati realizó por primera vez un trasplante de córnea lamelar posterior (Essalud).

Palabras de agradecimiento del paciente

Para don Eustaquio, la enfermedad significó una pérdida progresiva de independencia. Primero dejó de distinguir objetos con un ojo y posteriormente el otro comenzó a deteriorarse. Aunque no sentía dolor, la disminución visual avanzó hasta impedirle realizar actividades cotidianas sin ayuda.

“No podía hacer nada porque no veía. Siempre necesitaba que alguien estuviera a mi lado para ayudarme a caminar o trasladarme”, recordó el paciente, quien permanecía en lista de espera para recibir un injerto en ambos ojos.

Tras la intervención, expresó su gratitud hacia el equipo médico que participó en su tratamiento. “He encontrado profesionales muy humanos, accesibles y comprensivos”, manifestó.

Adulto mayor recupera la vista tras 30 años

En febrero, Rafael López, de 73 años, recuperó la visión y parte de su independencia tras un trasplante de córnea realizado en el Hospital Almenara de EsSalud, luego de más de tres décadas con pérdida visual: en 1992 dejó de ver por el ojo izquierdo y el derecho presentó un deterioro progresivo. La intervención, liderada por la doctora Rosa María Tarazona Chávez, consistió en una queratoplastía penetrante que reemplazó la córnea dañada por tejido sano de un donante.

La cirugía duró cerca de dos horas y requirió un equipo multidisciplinario con procuradores, ablacionistas y cuatro oftalmólogos especializados. Tras el procedimiento, el paciente permaneció hospitalizado algunos días y comenzó controles médicos por más de un año para asegurar la adaptación del injerto y detectar posibles complicaciones o rechazo.

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