
El Perú enfrenta nuevamente la fuerza de El Niño y sus efectos negativos sobre la productividad del mar. La decisión de suspender la primera temporada de pesca de anchoveta 2026 en la zona norte-centro no es un cierre definitivo, sino una pausa estratégica. El Ministerio de la Producción (PRODUCE) fijó una cuota máxima de 1,9 millones de toneladas —la más baja en una década—, pero solo se avanzó un 25% antes de la suspensión. La medida busca proteger la biomasa frente a la alta presencia de juveniles y condiciones oceanográficas cálidas.
El Comunicado Oficial ENFEN N° 11-2026 confirma que el Niño Costero se prolongará hasta el verano de 2027, con probabilidad de magnitud fuerte entre junio y septiembre, y moderada hasta diciembre. En paralelo, el Niño del Pacífico central se desarrollará hasta marzo de 2027, con mayor intensidad hacia fin de año. Las temperaturas del aire seguirán por encima de lo normal y las condiciones cálidas alterarán la distribución vertical y latitudinal de la anchoveta, además de favorecer la presencia inusual de especies oceánicas.
PUBLICIDAD
La suspensión golpea directamente a la pesca industrial, que depende de la anchoveta para producir harina y aceite de pescado, insumos clave para la industria de alimentos balanceados y la exportación. Al respecto, la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) advirtió que cualquier retraso o recorte en la primera temporada afecta el 1,5% del PBI nacional, ya que compromete divisas y pone en riesgo más de 250.000 empleos vinculados a la cadena productiva. No obstante, lo concreto es que de reanudarse las actividades en tanto no mejoren las condiciones oceanográficas, los barcos de pesca hallarán la anchoveta en zonas profundas, inaccesibles a los artes de pesca de cerco, o bien dentro de las primeros cinco millas donde también es inaccesible.
El impacto de este fenómeno no se limita sólo al sector pesquero, sino que también afecta a la agricultura pues enfrenta pérdidas por lluvias y calor extremo; la ganadería y la industria alimentaria sufren por el encarecimiento de insumos derivados de la anchoveta; y la infraestructura portuaria y vial se ve comprometida por oleajes y precipitaciones. El Niño, así, golpea transversalmente a la economía nacional.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el panorama es distinto para la pesca artesanal. Aunque los cierres de puertos por oleajes anómalos afectan la continuidad del trabajo y la invasión de la jaiba morada, daña redes y depreda peces, El Niño también trae abundancia de especies de alto valor como atún, perico y bonito. Para los pescadores artesanales, esto representa una oportunidad de diversificación y acceso a mercados más rentables.
Para la pesca artesanal, El Niño puede abrir una ventana de diversificación y acceso a mercados de mayor valor. No se trata de contraponerla con la pesca industrial, sino de reconocer que mientras la industria se ve limitada por la suspensión de la anchoveta, la flota artesanal encuentra oportunidades en especies alternativas como el atún o el perico. El verdadero desafío está en convertir esa abundancia en desarrollo sostenible, lo que exige infraestructura adecuada y políticas de apoyo que permitan transformar la coyuntura en beneficio duradero para el país.
PUBLICIDAD
El problema es que la cadena de frío sigue siendo deficitaria y lo que podría colocarse en mercados de mayor valor termina quedando en circuitos locales a precios irrisorios. Sin infraestructura adecuada y apoyo técnico, esa oportunidad se desvanece. No obstante, con inversión en plantas de frío y buen transporte la pesca artesanal podría convertirse en un verdadero pilar de seguridad alimentaria y desarrollo regional.
El Niño es un fenómeno natural, pero moderar sus efectos depende de nuestra capacidad de respuesta y acción. Para la pesca industrial, la suspensión de la temporada es un golpe duro que amenaza divisas y empleo. Para la pesca artesanal, en cambio, puede abrir una ventana de oportunidad si se logra superar las limitaciones de infraestructura.
PUBLICIDAD
El Niño no distingue entre artesanal e industrial, afecta a todo el sector pesquero y más y, con ello, a la economía nacional. La diferencia está en que mientras la industria sufre las consecuencias de la suspensión de la temporada de pesca de la anchoveta y la incertidumbre de la reapertura, pues la sostenibilidad del recurso es la prioridad; la pesca artesanal, puede encontrar oportunidades en especies alternativas. El reto es que el Estado y el sector privado trabajen juntos para transformar esas oportunidades en desarrollo sostenible.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Lorena Góngora, DT de Atenea, y su firme pedido a la Federación tras fallo del challenge en Liga Peruana de Vóley: “No viene de ahora”
La entrenadora argentina habló sobre las fallas del videocheck en el duelo ante Regatas Lima por la fecha 3 de la primera fase del campeonato nacional

El norte del Perú ya sufre los estragos de El Niño: más de 300 damnificados, calles inundadas y clases suspendidas en Tumbes
El COEN reportó que el desborde de ríos y quebradas alcanzó zonas urbanas y rurales entre el domingo y lunes, con viviendas destruidas e inhabitables en diversos sectores

Natalia Málaga se suma a Géminis y dirigirá en duelo clave ante Alianza Lima en la Liga Peruana de Vóley 2026/27
El equipo de Comas tuvo un inicio adverso en la primera fase: perdió todos sus partidos y quedó en la penúltima posición de la tabla. La exentrenadora de Perú buscará revertir ese panorama ante el vigente tricampeón

Ministro de Justicia no descarta corrupción en el INPE luego de caso de cobro de cupos en el penal El Milagro
El titular del Minjus, Ernesto Álvarez, indicó que “hay malos funcionarios hasta en al ONU”. Internos presuntamente involucrados fueron trasladados al penal de Challapalca, en Tacna

Tabla de máxima anotadoras de la Liga Peruana de Vóley 2026/2027: jugadoras extranjeras lideran el top 10 tras la fecha 3
Las voleibolistas peruanas aún no han conseguido destacar en este inicio del torneo. Las foráneas, en cambio, dominan el ranking de puntos



