Alerta por el silencio sísmico en Perú: ¿por qué los temblores de regular intensidad no significan descarga de energía de la Placa de Nazca?

Esta noche, un sismo se sintió en Lima y volvió a poner la atención sobre la acumulación de energía tectónica bajo la capital, que preocupa a los científicos tras casi tres siglos sin un gran terremoto

Guardar
Un sismo de magnitud 5.0 se registró con epicentro a 36 km al oeste de Chilca, en la provincia de Cañete. Un corresponsal en la zona describe cómo se vivió el fuerte movimiento telúrico y las reacciones de los pobladores. | Canal N / N Directo

Un sismo de magnitud 5.0 registrado la tarde de este 26 de febrero volvió a sacudir Lima y reactivó una pregunta recurrente entre la población: ¿estos movimientos de regular intensidad reducen el riesgo de un gran terremoto? Especialistas coinciden en que no. Por el contrario, explican que estos temblores forman parte del comportamiento normal de una zona altamente sísmica y no liberan la enorme energía acumulada por el prolongado silencio sísmico que arrastra la capital y la costa central del Perú.

El movimiento telúrico ocurrió a las 18:21:08 horas, con epicentro a 36 kilómetros al oeste de Chilca, en la provincia de Cañete, y a una profundidad de 53 kilómetros. Según el reporte oficial del Instituto Geofísico del Perú, la intensidad alcanzó niveles entre IV y V, lo que explica que haya sido percibido con claridad por la población, aunque sin reportes de daños personales ni materiales hasta el cierre de la información.

La Marina de Guerra del Perú, a través de su Dirección de Hidrografía y Navegación, descartó la posibilidad de tsunami. Este tipo de fenómenos solo se genera cuando un sismo de gran magnitud, usualmente mayor a 7.5, ocurre bajo el mar, es superficial y produce un desplazamiento vertical significativo del fondo oceánico. No basta con sentir un fuerte sacudón en la ciudad para que se formen olas peligrosas.

A woman reads the bible
A woman reads the bible in front of her destroyed house in Pisco, more than 300 km south of Lima, 16 August 2007. Peruvian officials struggled on Thursday to reach cut-off victims on the country's southern coast after a devastating earthquake rocked the region on the eve leaving more than 500 dead and 1,600 injured. AFP PHOTO/Jaime RAZURI (Photo by JAIME RAZURI / AFP)

Silencio sísmico en Lima: posibilidad de un gran terremoto y las cifras de un escenario 8.8

Pese a la recurrencia de sismos moderados, Lima enfrenta un escenario más complejo. La capital arrastra un silencio sísmico de aproximadamente 278 años desde el devastador terremoto de 1746, cuya magnitud se estima entre 8.8 y 9.0. Para el presidente ejecutivo del IGP, Hernando Tavera, este largo periodo sin un gran evento no significa tranquilidad, sino acumulación de energía.

“El hecho de que ocurran sismos de magnitud 4 o 5 no implica que se esté liberando la energía principal. Esa energía solo se libera con un terremoto mayor a magnitud 8”, ha advertido en reiteradas ocasiones el especialista. De allí que los simulacros nacionales se basen en un escenario extremo de 8.8, considerado plausible frente a la costa central.

Las cifras de impacto proyectadas son alarmantes. Un informe presentado por el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Juan Carlos Urcariegui Reyes, estima que un terremoto de esa magnitud podría dejar más de 83 mil fallecidos, cerca de 4.7 millones de damnificados y otros 3.4 millones de afectados en Lima y Callao, además de un severo colapso de servicios básicos e infraestructura.

Calle de Lima cubierta de
Calle de Lima cubierta de escombros después del sismo. Foto: TV Perú

¿Qué es el acoplamiento sísmico y por qué implica riesgo para varias regiones del Perú?

La clave para entender por qué los sismos moderados no reducen el peligro está en el concepto de acoplamiento sísmico. Este fenómeno ocurre cuando las placas tectónicas —en este caso, la de Nazca y la Sudamericana— quedan “trabadas” en ciertos segmentos, impidiendo su deslizamiento normal. Como resultado, la deformación se acumula lentamente durante décadas o siglos.

El IGP ha elaborado un Mapa de Acoplamiento Sísmico que identifica estas zonas críticas. En la costa central, donde se ubica Lima, los estudios muestran una acumulación sostenida de energía durante casi tres siglos. Cuando esa resistencia se vence, la liberación es súbita y se manifiesta en un terremoto de gran magnitud, no en una secuencia de temblores menores.

Momentos de tensión se vivieron en varios distritos de Lima debido a un sismo de corta duración pero de fuerte intensidad. Las personas evacuaron sus viviendas por precaución, pero la calma retornó rápidamente a la ciudad. | Canal N / N directo

Este riesgo no se limita a Lima. Regiones como Áncash, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna también presentan altos niveles de acoplamiento, lo que las hace propensas a sismos cercanos a magnitud 8 en el futuro. Por ello, los especialistas insisten en que la preparación es clave: reforzar viviendas, conocer rutas de evacuación y participar activamente en simulacros.

Finalmente, el desarrollo del Sistema de Alerta Sísmica en el Perú apunta a ganar segundos vitales antes de que las ondas más destructivas lleguen a las zonas urbanas. Aunque no predice terremotos, este mecanismo podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En un país sísmico como el nuestro, entender que los temblores moderados no “descargan” el riesgo es el primer paso para asumir con seriedad la amenaza latente.