Un sorteo que puede resultar decisivo

Existe el efecto conocido como ballot order effect: candidatos o partidos ubicados al inicio de la cédula reciben un impulso adicional, incluso en elecciones competitivas y con información disponible

Guardar
La ONPE aclaró el funcionamiento
La ONPE aclaró el funcionamiento de la franja electoral en las Elecciones 2026 y precisó que la selección de medios y el uso del presupuesto corresponde a los partidos, en medio de la polémica por asignaciones a Nativa Televisión. (Foto: ONPE)

Este jueves 12 de febrero la Oficina Nacional de Proceso Electorales (ONPE) llevará a cabo el sorteo para determinar el lugar que ocuparán los partidos políticos en la cédula de sufragio para las elecciones generales del 12 de abril. Las organizaciones políticas serán ordenadas alfabéticamente, se les asignará un número correlativo empezando por el número 1 hasta completar la numeración de todas las organizaciones políticas participantes —36 en el caso de las elecciones presidenciales—, y se usará un sistema de bolillas para extraer el orden final.

Este sorteo, si bien importante en elecciones anteriores, gana aún más relevancia en la elección actual. Y no solo por el inusual número de organizaciones políticas, sino porque la ubicación en la cédula tiene efectos medibles y persistentes sobre la conducta electoral, tal como demuestra una amplia literatura en economía del comportamiento, psicología cognitiva y ciencia política.

La teoría asociada a las ciencias del comportamiento ha documentado que, cuando los individuos enfrentan decisiones bajo carga cognitiva (nuestra capacidad de razonamiento es limitada), incertidumbre o exceso de opciones, suelen recurrir a atajos mentales —heurísticas— que simplifican el proceso. Una de esas heurísticas es el efecto de primacía, por el cual tendemos a prestar más atención y recordar mejor aquello que aparece primero en una secuencia.

En el contexto del día de las elecciones, esto se traduce en un efecto conocido como ballot order effect: candidatos o partidos ubicados al inicio de la cédula reciben un impulso adicional, incluso en elecciones competitivas y con información disponible. La evidencia no es anecdótica: está sólidamente documentada.

El MIT Election Data and Science Lab concluye que aparecer primero incrementa la performance electoral. Un experimento natural de California, que desde 1978 utiliza un sorteo público para definir el orden alfabético de cada elección, permitió medir efectos causales: candidatos en primera posición en elecciones generales suelen ganar entre 1 y 3 puntos porcentuales adicionales.

Más aún, diversos estudios muestran de manera consistente que la ventaja de estar primero aumenta con el número de candidatos y es mayor cuando los votantes cuentan con menos información. Por ejemplo, estudios sobre elecciones locales en Estados Unidos encuentran que el primer candidato gana 4 a 5 puntos porcentuales adicionales, especialmente en escenarios de muchos candidatos y preferencias poco claras.

Como ya he comentado en una anterior columna, la sobrecarga de opciones empuja a los votantes a recurrir más intensamente a heurísticas. En una elección presidencial con 36 organizaciones políticas, es razonable anticipar que:

  • El sorteo de la ubicación en la cédula será clave, pues aumentará la probabilidad de que las personas elijan opciones extremas, encontrar los símbolos del principio y el final es cognitivamente más fácil.
  • Se podrá aumentar también el efecto “parálisis de decisión”, con preferencias poco claras y dificultad para encontrar algunos de los partidos, prefiero dejar la cédula en blanco.
  • El efecto de posición será mayor para votantes indecisos o con bajo nivel de información.

En este contexto, pensando en el corto plazo, las elecciones de acá a dos meses, es clave continuar con los esfuerzos de informar, de la manera más clara y sencilla posibles sobre las características de la elección que enfrentamos. Considero, por ejemplo, se debería explorar la viabilidad (sobre todo legal) de asignar por motivos de emergencia, parte de los recursos asignados a la franja electoral, a una franja educativa/informativa sobre las elecciones. Pensando en el largo plazo, todos debemos darnos cuenta de que, repetir una elección con la cantidad de organizaciones que participan en la actual es inviable; más aún si pensamos fortalecer un sistema de democracia participativa.