Río Rímac bajo evaluación ante posible crecida: Senamhi realiza hoy una medición

Un despliegue técnico permite obtener datos en tiempo real sobre el flujo de agua, en respuesta a la creciente preocupación por la estabilidad de rutas clave y la seguridad de miles de limeños

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El Senamhi desplegó equipos en
El Senamhi desplegó equipos en Chosica para medir el caudal del río Rímac y reforzar los avisos ante posibles crecidas.

La amenaza de una crecida en el río Rímac movilizó este jueves 12 de febrero a especialistas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) hacia la estación hidrológica EHMA HLG Chosica.

El organismo realizó una medición clave para determinar el caudal de agua y reforzar los avisos preventivos, en un contexto donde la estabilidad de la infraestructura y la seguridad de miles de limeños depende de la vigilancia precisa sobre este curso fluvial.

Durante la jornada, un equipo técnico del Senamhi desplegó instrumentos especializados para registrar en tiempo real la velocidad y el volumen del agua que atraviesa la zona de Chosica.

El monitoreo técnico del río
El monitoreo técnico del río Rímac resulta esencial para anticipar desbordes y reducir el riesgo ante la población de Lima. (Andina)

Este procedimiento, conocido como aforo, suministra datos precisos que resultan esenciales para mantener un monitoreo permanente del río Rímac y anticipar cualquier incremento significativo en el caudal que pueda suponer un riesgo para la población.

El presidente ejecutivo del Senamhi, Edgar Anddy Sánchez de la Cruz, resaltó la relevancia de estas acciones in situ. Según el funcionario, “las mediciones en campo permiten comprender el comportamiento del río Rímac y respaldar con información técnica los avisos dirigidos a las autoridades y a la ciudadanía”.

La actividad apunta a fortalecer la vigilancia hidrológica en una de las cuencas más importantes del país.

La institución reiteró su compromiso de ampliar estas mediciones a distintas cuencas peruanas, enfatizando la necesidad de contar con información confiable y oportuna que facilite la prevención de desastres y la protección de las comunidades ribereñas.

Rímac y Chillón: esto dice
Rímac y Chillón: esto dice Senamhi sobre el aumento de caudal y posibles desbordes. (Foto referencial: Agencia Andina)

Lluvias e impacto

La vigilancia del río Rímac cobra un matiz urgente tras los reportes sobre el aumento del caudal, que ha comenzado a socavar la base de la Carretera Central en el distrito de Lurigancho-Chosica. El avance de las aguas amenaza con destruir un tramo esencial de la vía, exponiendo la conectividad y la seguridad de miles de habitantes en el sector este de Lima.

Recientes imágenes difundidas desde la localidad de California muestran el deterioro de la infraestructura vial: “la plataforma está por caer hacia el río, porque está carcomiendo el río la parte de la plataforma en la parte baja. Está toda esta zona rajada, como vemos en imágenes”, informó América Noticias. Este escenario refuerza el carácter prioritario de las mediciones del Senamhi.

Antecedentes y transformaciones del cauce

El origen de la vulnerabilidad actual se remonta a 2017, cuando el fenómeno El Niño provocó el desvío del cauce natural del río Rímac hacia una ruta distinta. Tras esa intervención, el área que antes recibía el flujo principal del río se transformó en terrenos agrícolas, lo que modificó la relación entre el agua y la base de la carretera, incrementando la erosión.

Durante las lluvias recientes, la crecida del caudal elevó el nivel de alerta.Se advirtió que el relleno de tierra utilizado para sostener la plataforma vial solo permitió la circulación vehicular, sin aportar una solución estructural de fondo. La precariedad de este refuerzo agudiza la exposición de la vía y de dieciséis poblaciones que podrían quedar incomunicadas ante un posible derrumbe.

Las imágenes en la localidad
Las imágenes en la localidad de California evidencian daños estructurales en la infraestructura vial por el avance de las aguas en Chosica.

Infraestructura vulnerable

La fragilidad de la infraestructura en Chosica tiene antecedentes inmediatos. En la crecida de 2017, el riel del tren que cruza la zona quedó suspendido tras el colapso parcial del terreno, lo que llevó a un refuerzo basado únicamente en la adición de tierra y materiales sueltos.

El riesgo actual afecta no solo la conectividad vial, sino también el acceso de servicios y el abastecimiento de las comunidades ribereñas.

“Solamente han rellenado en esta zona, han rellenado de tierra para permitir que los carros circulen”, subrayó América Noticias en declaraciones, evidenciando la urgencia de una intervención estructural para evitar daños mayores.

Las mediciones realizadas por el Senamhi ponen en relieve la necesidad de información precisa y vigilancia permanente, elementos clave para salvaguardar la seguridad de las poblaciones asentadas a lo largo del río Rímac.