Caso Nicolini: “Fue algo fortuito, somos inocentes”, afirma condenada por incendio en galería donde murieron dos jóvenes

La principal responsable del caso que estremeció a la ciudadanía en 2017 fue capturada por la PNP y permanecerá tras las rejas 32 años

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La PNP logró la detención
La PNP logró la detención de Vilma Zeña por quien el Ministerio del Interior ofrecía una recompensa de 50 mil soles por el caso Nicolini.

La Policía Nacional del Perú (PNP) arrestó este martes a Vilma Zeña Santamaría, quien figuraba como una de las personas responsables por el caso Nicolini.

La captura se llevó a cabo en un inmueble de San Martín de Porres, tras un operativo de inteligencia apoyado por información directa de un informante.

Zeña llevaba más de ocho años en condición de prófuga, luego de que la justicia confirmara su condena a 32 años de prisión por los delitos de trata de personas y esclavitud laboral, relacionados con la muerte de dos jóvenes durante el incendio de la galería Nicolini, en el centro de Lima.

La detención, resultado de un seguimiento minucioso, se produjo después de que el Poder Judicial ratificó en diciembre de 2025 la sentencia contra Zeña y su pareja, Jonny Coico Sirlopú.

Ambos fueron hallados responsables de explotar a los jóvenes trabajadores bajo condiciones de encierro y sometimiento.

Las autoridades incluyeron a Zeña en el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior (Mininter), ofreciendo 50 mil soles por datos que permitieran su captura.

El jefe de la División de Investigación contra el Crimen Organizado, coronel Eduardo Cruz, explicó que la ubicación de la sentenciada partió de una fuente humana, lo que permitió a la policía verificar el domicilio y ejecutar la intervención.

“Se encontraba en una vivienda multifamiliar, en el cuarto piso, donde residían sus hermanos y cuñados”, detalló Cruz. Zeña no opuso resistencia, optó por esconderse en una habitación y fue trasladada a la sede principal de la Dirección de Investigación Criminal para cumplir con el proceso judicial.

Cómo una fuente humana permitió ubicar a la mujer condenada por la tragedia de Nicolini

“Somos inocentes”

El incendio en la galería Nicolini, ocurrido el 22 de junio de 2017, marcó un punto de quiebre en el debate sobre la explotación laboral en Perú.

Dos jóvenes, Jovi Herrera Alania y Jorge Luis Huamán Villalobos, murieron dentro de un contenedor metálico, sin posibilidad de escapar, por estar bajo llave mientras falsificaban luminarias. Las imágenes de sus pedidos de auxilio, difundidas por diversos medios, expusieron el drama de la esclavitud moderna en pleno centro de la capital.

Las investigaciones revelaron que los trabajadores permanecían encerrados durante extensas jornadas. El proceso judicial concluyó con la condena de Zeña y Coico por trata de personas agravada, una de las sentencias más severas dictadas en el país por este tipo de delitos.

Tras la ratificación de la pena, Zeña pasó a la clandestinidad y se convirtió en objetivo prioritario de las autoridades. Durante su captura, la acusada manifestó que no tenía conocimiento de lo ocurrido. “Por las noticias me enteré”, aseguró.

“Fue algo fortuito, nosotros somos inocentes”, declaró ante las autoridades. Sostuvo que el día del incendio no se encontraba en el local, alegando estar embarazada y en reposo absoluto. Ahora, enfrentará el cumplimiento de su condena hasta el año 2057, según consignó el medio.

La detención de Zeña, tras casi nueve años prófuga, cierra un capítulo clave en la lucha contra la trata de personas y la esclavitud laboral en el país.