Gino Arévalo busca su lugar en la TV antes de abrir su propio estudio jurídico en 2026: “es mi sueño por cumplir”

El recordado cómico reaparece en el radar del espectáculo peruano al confesar que busca una nueva oportunidad en la comicidad, mientras se prepara para cerrar esa etapa y dedicarse de lleno a ejercer el Derecho con un estudio propio

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El recordado humorista revela que
El recordado humorista revela que este año podría ser el último en el escenario, ya que está decidido a terminar la universidad y abrir su propio estudio jurídico como abogado independiente en 2026 (Instagram)

El nombre de Gino Arévalo vuelve a circular en el ambiente televisivo, aunque esta vez no solo por su trayectoria humorística. El actor cómico reveló que se encuentra en la búsqueda activa de trabajo en la comedia, consciente de que esta podría ser una de sus últimas incursiones antes de despedirse definitivamente del rubro.

Su objetivo principal está puesto en culminar sus estudios de Derecho y dar el salto hacia una faceta profesional distinta, lejos de los escenarios. La confesión se dio en medio de reflexiones personales sobre su recorrido, marcado por caídas, aprendizajes y un regreso reciente a la pantalla chica.

Con franqueza, Arévalo explicó que no le incomoda tocar puertas, mientras mantiene firme el proyecto de convertirse en abogado independiente.

La búsqueda de trabajo

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Tras el fin de “Humor recargado”, Gino Arévalo enfrenta la incertidumbre laboral y decide tocar puertas en la televisión, decidido a seguir en la comicidad mientras define su futuro profesional. (Instagram)

El fin de un programa que significó su retorno a la televisión dejó a Gino Arévalo frente a una realidad conocida por muchos artistas: la incertidumbre laboral. Tras la cancelación de “Humor recargado”, espacio que marcó su regreso en 2025 luego de años alejados de la pantalla, el cómico decidió iniciar gestiones para integrarse a nuevos elencos. En ese proceso, sostuvo conversaciones con figuras clave de la televisión local, con la esperanza de encontrar un lugar donde continuar ejerciendo el humor.

Arévalo contó que dialogó con Ernesto Pimentel con la intención de sumarse al elenco de “El reventonazo de La Chola”. La gestión, sin embargo, no tuvo una respuesta concreta hasta el momento. “Hablé con Ernesto Pimentel para ver si me podía incluir en su elenco, pero aún no me ha dicho nada”, señaló con naturalidad en Trome. Lejos de mostrarse incómodo, el actor explicó que entiende los tiempos de la industria y que su búsqueda no se limita a un solo espacio.

En esa misma línea, manifestó su disposición a conversar con Alfredo Benavides, quien prepara un nuevo proyecto televisivo. “No me da vergüenza tocar puertas, así que hablaré con Alfredo porque sé que tendrá su programa en ATV”, afirmó. La frase resume la postura de Arévalo frente a esta etapa: apertura, humildad y la conciencia de que cada oportunidad debe ser buscada activamente.

Reconocido por personajes que marcaron una época, como ‘La Tocachera’, el cómico mantiene intacta su vocación artística. Sin embargo, su presencia en el humor se encuentra atravesada por una decisión mayor, que redefine su futuro profesional y personal.

Un adiós anunciado para cumplir un sueño profesional

Mientras gestiona opciones en la
Mientras gestiona opciones en la comedia, Gino Arévalo admite que su etapa humorística entra en la recta final, con la mirada puesta en culminar Derecho y abrir su estudio jurídico. (Instagram)

Aunque continúa gestionando opciones en la comedia, Gino Arévalo no oculta que el reloj avanza hacia una despedida. El propio artista adelantó que este podría ser su último año dedicado al humor, ya que su prioridad está puesta en finalizar la carrera de Derecho. El objetivo es claro: abrir su propio estudio jurídico y trabajar de manera independiente.

“Podría ser mi último año en la comicidad porque mi prioridad es acabar mi carrera este año y quiero hacer mi propio estudio jurídico. Deseo ser trabajador de mi mismo negocio, ese es mi sueño por cumplir”, expresó. La declaración refleja una meta construida con constancia, en paralelo a su recorrido artístico.

El camino hacia esa meta no fue sencillo. Durante la pandemia, tras el fracaso de un emprendimiento gastronómico, Arévalo decidió iniciar estudios superiores mientras realizaba diversos oficios, entre ellos el servicio de taxi. Esa etapa coincidió con una crisis personal profunda, marcada por la separación de su esposa después de 16 años de matrimonio y por una caída en hábitos autodestructivos.

El actor ha relatado en distintas oportunidades que atravesó momentos de depresión y consumo, de los cuales logró salir con esfuerzo y apoyo espiritual. Esa experiencia, según ha contado, le permitió replantear sus prioridades y apostar por una formación profesional que le ofrezca estabilidad a largo plazo.

Hoy, con la meta académica cerca, el humor aparece como una etapa que se va cerrando de manera consciente. No se trata de un abandono abrupto, sino de una transición pensada, en la que Arévalo busca despedirse con trabajo y dignidad.