
Los perros, los delfines, los elefantes y otras especies afrontan la pérdida de sus seres queridos con comportamientos de duelo que asombran y cuestionan su sintiencia tantas veces negada por el ser humano.
El duelo que se tiene cuando muere alguien cercano es una de las peores situaciones por las que se tenga que atravesar.
Por ello, la especie humana, según sus diferentes culturas ha elaborado ceremonias y rituales de todo tipo para tratar de entender la partida, soportar su ausencia y recordar a las personas que ya no están en este plano.

A veces se evita hablar del tema, e incluso en muchos ámbitos la palabra “muerte” es casi prohibida, creando costumbres o estigmas que pasan a través de las generaciones.
Por medio de experimentos, trabajos científicos y distintas observaciones se ha descubierto que la especie humana no es la única que se entristece y genera rituales o actitudes especiales ante la ausencia de sus seres cercanos y queridos.
Si bien no podemos llegar a saber qué piensan o sienten en realidad, muchos animales también viven el duelo y lo elaboran a través de conductas rituales.
Los perros que viven en estrecho contacto con las personas son capaces de rastrear las tumbas de sus humanos cercanos y hallarlas incluso pasados algunos días de fallecidos.

Esa búsqueda de la cercanía aún después de la muerte nos habla no solo de su capacidad de rastreo sino sobre todo de su lealtad inconmensurable .
El elefante es un animal tan grande que incluso podría llegar a sorprender por las acciones tan emotivas que tiene para con sus congéneres fallecidos.
Se puede ver a los elefantes en repetidas ocasiones despidiéndose ante la partida de otro ser frotando sus trompas, como si intentaran reanimarlos.
Otro ejemplo son las urracas, que ejecutan quizás lo más parecido a lo que se conoce como un funeral. Estas aves, que normalmente se mueven en bandada, llegan a reunirse en el lugar donde murió su individuo conocido permaneciendo ahí por días, casi como velándolo.

Los delfines son reconocidos por su gran inteligencia, pero además son solidarios y poseen un gran espíritu de grupo, con un sentido gregario muy marcado que los lleva a cuidar los cadáveres de sus congéneres muertos para que no sean devorados por otras especies.
Para hablar de los gansos deberíamos ponerle un acento romántico, ya que se ha comprobado, que al enviudar, o sea al morir su compañera o compañero nunca vuelven a procrear ni tener otro tipo de vínculo con fines de procrear.
De un modo o de otro, las diferentes especies demuestran su percepción de la muerte de otros de su especie o cercanía y su respeto por ella.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.
Seguir leyendo
Últimas Noticias
Unas huellas felinas de hace siglos revelan la inesperada conexión entre gatos y manuscritos medievales
La exposición “Paws on Parchment” en el Walters Art Museum presenta cómo estos felinos dejaron su marca en el pasado, sorprendiendo a los visitantes con historias curiosas y entrañables sobre la convivencia milenaria

La muerte de una mascota puede causar un dolor tan intenso como la de un familiar
Una encuesta realizada en el Reino Unido reveló el alcance del daño emocional. El trabajo mostró una alta incidencia de trastorno de duelo prolongado entre quienes atraviesan este tipo de experiencias

Las emocionantes demostraciones de rescate acuático de perros entrenados y guardavidas en Cariló
Las dos exhibiciones reunieron a turistas y expertos y permitió visibilizar la cooperación entre perros y socorristas para reforzar la seguridad y el bienestar animal en la Costa Atlántica

¿Cómo evitar el golpe de calor en gatos?
Señales, riesgos y medidas para proteger a los animales durante las altas temperaturas

Los perros superdotados pueden aprender palabras nuevas de forma similar a los niños pequeños
Investigadores de Hungría y Austria confirmaron que algunos canes tienen la capacidad de incorporar vocabulario al escuchar a escondidas conversaciones entre personas


