
La experimentación con animales no es solo un recurso de investigación científica, en muchas ocasiones también ha sido un requisito legal que deben cumplir los investigadores. Además del testeo de medicamentos y sustancias que puedan afectar al ser humano.
Antes de probar en seres humanos medicamentos, vacunas, nuevos procedimientos médicos, o incluso productos cosméticos, era usual y, en algunos casos, sigue siéndolo, testearlos primero en animales, permitiendo comprobar los efectos positivos o de riesgo que pudieran tener sobre la salud de las personas.
Con el avance de la tecnología y el desarrollo de la conciencia con relación a la protección animal, son cada vez más los organismos de índole públicos y privados que abogan por el uso de medios alternativos a la experimentación con animales.
Las tendencias actuales de cuidado y protección hacia los animales plantean eliminar estas prácticas reemplazándolas por modelos virtuales en los que la simulación y la inteligencia artificial puede llegar a suplir estos requisitos en salvaguarda de la vida y el bienestar animal.

Debido a la presión pública y a la de los mismos científicos, existe una tendencia creciente a aplicar el principio de “tres R” en la investigación con animales, hecho que se manifiesta en las propias legislaciones de los países.
Las “tres R” hacen referencia a una idea que surgió hace unos años, en la que la intención es “reemplazar” los animales de experimentación por otros métodos que no involucren su utilización, “reducir” su número cuando sea necesario usarlos y “refinar” las técnicas para disminuir su sufrimiento.
En diversos países del mundo, a nivel investigativo y legislativo, ya están dando los pasos necesarios para lograr lo que persigue las “tres R” y en algún futuro extender el uso de medios alternativos a la experimentación con animales.
Desde diversos campos se adelantan estrategias para incentivar y encontrar opciones a la experimentación con animales.

Desde hace años, un numeroso grupo de científicos intenta reducir e incluso evitar el empleo de animales en los laboratorios. Es por esto que se encuentran investigando métodos alternativos al uso de animales, que suelen ser menos complejos, más integrativos, más económicos y más fáciles de estandarizar. De este modo, se obtienen no solo beneficios bioéticos, sino también científicos.
Las alternativas incluyen pruebas sofisticadas que usan células y tejidos humanos (también conocidas como métodos in vitro), técnicas avanzadas de modelos informáticos (a menudo denominadas modelos in silico) y estudios con voluntarios humanos.
Las ventajas de estos y otros métodos sin animales es que no se ven obstaculizados por las diferencias entre las especies que dificultan o imposibilitan la extrapolación directa de los resultados de las pruebas en animales a los seres humanos. Incluso, al realizar estas acciones, en general, se requiere menos tiempo y dinero para completarse.
En muchos países del mundo se han promulgado leyes que restringen el uso de animales en pruebas y experimentación. Estas son normas que buscan incentivar medidas alternativas a los estudios con animales en los laboratorios, en la idea de que los procedimientos con animales se empleen en el sector salud solamente como último recurso.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
¿Los gatos sirven para combatir las arañas en el hogar? Esto dicen los veterinarios
La conducta predatoria de los felinos tiene límites como método de prevención, según advierten profesionales de la salud animal y el comportamiento

Cómo enseñar a los niños a convivir de forma segura con perros y gatos: claves para evitar el estrés del animal
Las pautas para identificar gestos de incomodidad corporal, fijar límites al juego brusco y garantizar un trato respetuoso bajo el mismo techo

Cómo los gatos que viven en la calle contribuyen a la propagación de parásitos que afectan a la salud humana
Distintas investigaciones advirtieron que la falta de controles veterinarios y el contacto sin supervisión con el exterior elevan la exposición a microorganismos de potencial zoonótico

Reconocer a un perro propio activa procesos cerebrales similares a los que identifican rostros humanos conocidos
El estudio analizó la actividad eléctrica del cerebro de 24 dueños de mascotas mientras observaban fotografías de personas y animales de su entorno y de otros que nunca habían visto

Más allá de la cultura: los perros se relacionan con las personas de forma similar en distintas partes del mundo
Una investigación comparó conductas de 164 perros de caza y sus cuidadores en comunidades rurales de cinco países




