
En los últimos días volvió a instalarse el debate sobre los sistemas de control de velocidad en rutas y zonas urbanas, a raíz del análisis de nuevas tecnologías que buscan evitar una práctica habitual de muchos conductores: reducir la velocidad únicamente frente al radar para luego volver a acelerar.
Recordamos que actualmente los controles de velocidad son por radares fijos. Por eso, el nuevo sistema bajo estudio busca incorporar controles más dinámicos y continuos, incluyendo sistemas de medición por tramos, tótems inteligentes y tecnologías capaces de detectar la velocidad promedio de circulación. La finalidad declarada es reforzar la seguridad vial y disminuir los siniestros causados por exceso de velocidad.
PUBLICIDAD
A nivel internacional, diversos países ya implementaron sistemas de control de velocidad por tramo o velocidad promedio, entre ellos Reino Unido, Italia, España, Países Bajos y Austria.
Estos mecanismos funcionan mediante cámaras ubicadas en distintos puntos de una ruta o autopista que registran el horario de paso de cada vehículo y calculan la velocidad promedio desarrollada durante el trayecto. El objetivo de este sistema es desalentar maniobras habituales de reducción momentánea de velocidad únicamente frente al radar, promoviendo una conducción más constante y segura a lo largo de todo el recorrido.
PUBLICIDAD
Sin embargo, la implementación de estos sistemas también reabre discusiones jurídicas relevantes.
En los últimos meses, distintos organismos y tribunales analizaron cuestionamientos vinculados a la homologación de radares, falta de señalización, irregularidades administrativas y validez de determinadas fotomultas. Inclusive, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) dispuso recientemente la baja de múltiples radares en rutas nacionales por problemas operativos y de autorización.
PUBLICIDAD
En este contexto, resulta fundamental recordar que todo sistema de fiscalización debe cumplir con requisitos legales y técnicos claros: homologación vigente, correcta señalización, autorización administrativa y debido procedimiento para garantizar el derecho de defensa del presunto infractor.
La tecnología aplicada al tránsito puede constituir una herramienta útil para reducir accidentes, pero su utilización debe respetar principios básicos de legalidad y transparencia.
Desde Iezzi & Varone, entendemos que los mecanismos utilizados para regular el tránsito, como cualquier tecnología, deben ser actualizados para no quedar obsoletos, pero esto no puede ser en detrimento de garantías constitucionales. La prevención de accidentes debe ser una prioridad, pero ello no puede traducirse en mecanismos irregulares o exclusivamente orientados a la recaudación.
PUBLICIDAD
El desafío será lograr sistemas eficientes, transparentes y ajustados al marco legal vigente.
Últimas Noticias
La Revolución de 1776 en el siglo XXI: cómo definirá la inteligencia artificial el liderazgo democrático
A 250 años de la independencia de Estados Unidos, el debate sobre soberanía y control del poder reaparece ante un nuevo actor, la IA, cuyo rumbo dependerá de reglas, transparencia y rendición de cuentas en la democracia representativa

Cripto sí, curro no
La Ciudad de Buenos Aires podría ser la primera de América Latina en crear una Reserva Estratégica de Activos Digitales. Diversificar una parte del patrimonio público en cripto, con reglas fijadas por ley y todo auditable desde el celular. El comienzo de un Estado que use la tecnología para costar menos y, con eso, bajar los impuestos

La tentación de clasificar el arte
La reciente creación del Colegio Profesional de Artistas del Perú ha generado un debate que oscila entre posiciones previsibles

Bioética pública para anticipar y cuidar
Gobernar la salud en contextos de incertidumbre implica decisiones éticas anticipadas, más allá de protocolos y recursos médicos





