Un país asiático, clave en el Consejo para la Paz de Trump

Indonesia se prepara para liderar la misión internacional que busca estabilizar la Franja de Gaza

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El presidente Trump ratificó la
El presidente Trump ratificó la Junta de Paz en una ceremonia histórica, en búsqueda de "un camino a la esperanza y la dignidad para los habitantes de Gaza". (Cortesía Casa Blanca)

El Consejo para la Paz que ha convocado Donald Trump se reunirá por primera vez formalmente el próximo 19 de febrero en Washington. Tendrá lugar en el edificio del Consejo para la Paz, que es una institución privada. En las conversaciones mantenidas en los meses pasados respecto a eventuales acuerdos de paz tanto en el conflicto entre Israel y Hamas como entre Rusia y Ucrania, la diplomacia estadounidense utilizó el término “fuerzas de estabilización”.

En realidad es la denominación que usa para lo que en Naciones Unidas son las fuerzas de imposición o mantenimiento de la paz. Pese al menosprecio que muestra el Presidente estadounidense por este organismo internacional, buscó y obtuvo que el Consejo de Seguridad de la ONU el 17 de noviembre aprobara el “Marco de la fuerza de estabilización internacional” (ISF por sus siglas en inglés) para la Franja de Gaza. Indonesia fue uno de los primeros países que respondiendo al llamado de Trump, ofreció fuerzas militares para participar. No se trata de un país menor: con 284 millones de habitantes, es el cuarto país en población del mundo y el mayor de religión musulmana. En cuanto a las actuales fuerzas de paz, Indonesia participa en nueve despliegues de Naciones Unidas con dos mil setecientos efectivos. La decisión adoptada entonces por el Consejo de Seguridad tuvo el aval de todos los países miembros, con la excepción de China y Rusia, que se abstuvieron.

Ya en septiembre, el presidente indonesio Prabowo Subianto, en su discurso anual ante la ONU, anunció que su país estaría dispuesto a enviar hasta veinte mil hombres para integrar una fuerza para pacificar Gaza. En la reunión del Consejo para la Paz del 19 de febrero -que integran treinta y cinco países- probablemente el Secretario de Estado Marco Rubio especificará la doctrina que ha planteado respecto a Venezuela.

Ha dicho que en este país la primera etapa será de “estabilización”. Es la que está en curso y se ha desarrollado con éxito, al lograrse que hasta ahora las fuerzas militares y policiales del país se mantengan bajo órdenes gubernamentales.

La segunda etapa es la de “reconstrucción” y consiste en poner nuevamente en funcionamiento la deteriorada economía venezolana. Es lo que ha comenzado a realizarse en el gobierno de Delcy Rodríguez, asumiendo Estados Unidos la producción, el transporte y la comercialización del petróleo venezolano, pese a las dudas de algunos inversores y compradores.

La tercera etapa es la “transición”, que consiste en la normalización democrática. Esta etapa no ha comenzado en Venezuela aún, donde se plantea la posibilidad de una amnistía con una polarización entre la mencionada Delcy Rodríguez y la dirigente opositora Corina Machado, que no plantea una perspectiva fácil. Este es el tipo de hoja de ruta que está delineando y explorando Rubio en Venezuela, pero cuya aplicación para el conflicto de Hamas seguramente sea más difícil que en Venezuela.

Dos semanas antes de la reunión, el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas indonesias, el general Maruli Simanjuntak, ratificó la decisión de su país de encabezar el contingente de estabilización para Gaza. Dio datos más precisos: dijo que se está organizando un contingente de entre cinco mil y ocho mil efectivos, pero aclaró que esto estaba todavía en discusión en el seno del Consejo para la Paz, que determinaría la cantidad de efectivos que aportará cada uno de sus treinta y cinco países miembros.

Dijo también que el contingente indonesio será el primero en desplegarse en Gaza y tendría la capacidad de hacerlo en semanas. Sostuvo que el entrenamiento se está centrando en tres brigadas, una con prioridad en lo sanitario, otra en la construcción y la tercera en apoyo logístico y mecánico. Especificó que el personal está siendo sometido a rigurosas pruebas físicas y psicológicas durante el proceso de selección.

La misión de Indonesia en Gaza será posiblemente su despliegue más importante realizado en el plano internacional, en el marco de operaciones de estabilización. Estará equipada con aviones de transporte C-130 Hércules, distintos tipos de helicópteros y dos buques hospital de la Armada. La seguridad y vigilancia policial formarán parte de la misión.

Cabe señalar que el 6 de febrero, en la búsqueda para ampliar su rol estratégico-militar, Indonesia firmó con Australia un acuerdo de cooperación militar para enfrentar amenazas en conjunto. Este país anglosajón forma parte del AUKUS, la alianza militar que reúne para actuar conjuntamente en el Indopacífico a Estados Unidos, el Reino Unido y Australia. Es un paso relevante que acaba de dar Indonesia en este campo.

Constituir y organizar la fuerza de estabilización para Gaza no será simple para Estados Unidos y quizás sea uno de los obstáculos más importantes en este primer caso del Consejo para la Paz. En primer lugar, Israel lo integra, pero también lo hacen una decena de países árabes, y en particular las monarquías del Golfo. Netanyahu aprueba la participación de Indonesia -aunque este país ha planteado siempre el reconocimiento del Estado palestino- pero rechaza la de Turquía, a la que juzga demasiado próxima a las posiciones de Hamas.

Ordenar las aspiraciones de Israel detrás de los objetivos político-militares de Estados Unidos es uno de los desafíos más importantes del Presidente estadounidense en esta reunión. En la primera convocatoria del Consejo quedó claro que así como Trump tiene un liderazgo político sin limitaciones, el empleo de los medios militares queda sistemáticamente en manos estadounidenses.

Así como la operación en Venezuela fue conducida por el Comando Sur de Estados Unidos con sede en Miami, una eventual operación en Ucrania estaría bajo órdenes del Comando Europeo. En el eventual caso de Hamas, el mando sería del Comando Central estadounidense con sede en Alemania, como ya lo fue durante el bombardeo contra Irán. Es lo que sucede hoy también en Groenlandia, donde el Jefe del Comando Norte de los Estados Unidos tiene un rol prioritario.

El primer despliegue de las fuerzas de estabilización para Gaza tendría lugar en el sudeste de Rafah, en la zona fronteriza con Egipto, donde ya se realiza gradual pero dificultosamente el tránsito. De los treinta y cinco países que integran el Consejo para la Paz convocado y conducido por Trump, sólo dos son latinoamericanos: Argentina y Paraguay. Seguramente deberán estudiar en las próximas semanas qué rol tendrían en la eventual operación de estabilización en Gaza.