La plata avanza hacia el protagonismo industrial en la economía global

El metal blanco se consolida como insumo estratégico ante la transición energética, la digitalización y desafíos de oferta global, cambiando su dinámica en los mercados internacionales

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Su carácter volátil, menor nobleza
Su carácter volátil, menor nobleza y la ausencia de respaldo por parte de bancos centrales relegaron a la plata durante décadas, manteniéndola como un metal alternativo (Foto: Reuters)

La plata históricamente ha ocupado un lugar secundario frente al oro. Su carácter volátil, menor nobleza y la ausencia de respaldo por parte de bancos centrales la relegaron durante décadas, manteniéndola como un metal alternativo, lejos del estatus de reserva de valor que ostenta el oro.

Sin embargo, este paradigma comenzó a resquebrajarse hace algunos años y terminó de romperse en 2025. La plata dejó de ser únicamente un activo financiero para transformarse en un insumo estratégico de la economía global. Su precio registró un fuerte incremento, superando su desempeño histórico reciente y abriendo el debate sobre las implicancias de que un metal precioso se convierta, al mismo tiempo, en recurso industrial crítico y escaso. Además, 2026 inició con otro aumento notable, superior al 50 por ciento.

El origen de este fenómeno no se encuentra en la especulación, sino en la estructura productiva global. La transición energética, la digitalización y el avance de la inteligencia artificial impulsaron la demanda física, mientras que la oferta minera no logró acompasarla.

Debate sobre las implicancias de que un metal precioso se convierta, al mismo tiempo, en recurso industrial crítico y escaso

Así, la plata dejó de ser “el hermano menor del oro” para consolidarse como pilar en la nueva economía mundial.

Divergencias históricas con el oro

La relación entre la plata y el oro explica buena parte de su historia de precios. Aunque ambos son metales preciosos, sus funciones económicas han sido distintas, y el ratio oro/plata refleja esta diferencia estructural.

La relación de precios entre los dos metales indica cuántas onzas de plata se requieren para adquirir una onza de oro. Su evolución permite interpretar no solo precios, sino también el contexto macroeconómico.

La relación de precios entre
La relación de precios entre los dos metales indica cuántas onzas de plata se requieren para adquirir una onza de oro (Foto: Reuters)

A comienzos de los 80, la relación cayó a niveles históricamente bajos debido a la especulación de los Hunt Brothers, que impulsaron la demanda financiera extrema sobre la plata y elevaron su precio. En ese momento, la plata operó como activo financiero puro, desvinculada de su rol industrial.

Entre 1985 y 2003, la plata permaneció deprimida, bajo la sombra del oro, que, a pesar de perder su función monetaria, conservaba atractivo como reserva de valor. A partir de 2004, la aparición de los ETF facilitó el acceso a ese mercado y la demanda volvió a crecer, lo que hizo que la relación de precios bajara de valores cercanos a 75 hasta la zona de 35.

La pandemia de 2020 evidenció la diferencia clave: ante la parálisis industrial, la plata colapsó y el oro funcionó como cobertura financiera, y reflejó la sensibilidad extrema de la plata a las recesiones.

A partir de 2004, la aparición de los ETF facilitó el acceso a ese mercado y la demanda volvió a crecer

Pese a la recuperación económica posterior, la brecha de precios se mantuvo estructuralmente elevado, lo que sugiere que el mercado reposiciona al metal blanco como commodity industrial, más expuesto al ciclo y menos como activo monetario.

Síntesis de las conclusiones consensuadas:

  • La plata es estructuralmente más volátil que el oro.
  • El oro sube en las crisis, mientras que la plata suele caer antes y recuperarse después.
  • La relación de precio con la plata es contra cíclico: tiende a subir en recesiones y bajar en expansiones.

La demanda industrial como motor

El principal cambio en la economía de la plata no provino del plano financiero, sino del productivo. La demanda total se aceleró y en 2025 alcanzó niveles récord, impulsada por su uso industrial. Esta vez, el crecimiento no se explica por la joyería ni la inversión especulativa, sino por una transformación estructural.

El crecimiento de la demandas
El crecimiento de la demandas no se explica por la joyería ni la inversión especulativa, sino por una transformación estructural (Foto: Reuters)

La plata es el metal con mayor conductividad eléctrica y térmica, lo que la vuelve irremplazable en aplicaciones de alta eficiencia. Esta característica técnica explica su consumo creciente a la par de la electrificación global.

El uso en energía solar fotovoltaica pasó de ser marginal a convertirse en uno de los principales motores del consumo: la demanda aumentó 139% desde 2016. A esto se suma el avance sostenido de la electrónica y los componentes eléctricos, que también muestran una expansión consistente, incluso excluyendo al segmento solar. En conjunto, la demanda industrial total creció 38% en menos de una década.

El nuevo desequilibrio

Mientras la demanda se acelera, la oferta exhibe una dinámica diferente: desde 2021 existe un déficit estructural. Por eso, el reciente aumento de precio no responde solo a expectativas, sino que se sustenta en un desequilibrio físico.

El uso en energía solar fotovoltaica pasó de ser marginal a convertirse en uno de los principales motores del consumo

La producción minera global permanece por debajo de los niveles de 2016. Esto se explica por el rol de la plata como subproducto minero, lo que reduce la elasticidad de oferta en el corto y mediano plazo. Así, aunque suba el precio, la producción no se ajusta rápidamente.

El reciclaje crece de manera gradual, pero no logra compensar el déficit. Su aporte es relevante, aunque insuficiente para equilibrar el mercado. Por otro lado, la inversión -tanto física como a través de ETFs- amplifica la volatilidad y los movimientos de precio, pero el impulso estructural proviene del desajuste entre oferta y demanda.

Evolución de precios entre 1980 y 2025

El precio de la plata ha mostrado ciclos de expansión y corrección, pero el comportamiento de 2025 fue histórico. La cotización experimentó un incremento superior al 150 por ciento.

Este rally se consolidó en un contexto de tensiones geopolíticas, expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, preferencia de los inversores por activos de refugio y aumento de la demanda para uso productivo.

El rally alcista se consolidó
El rally alcista se consolidó en un contexto de tensiones geopolíticas, expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, preferencia de los inversores por activos de refugio y aumento de la demanda para uso productivo (Foto: Reuters)

De la comparación histórica con el oro, la inflación y activos financieros como las acciones, surgen las siguientes conclusiones:

  • Las acciones multiplican su valor de forma sostenida, muy por encima de los metales y la inflación.
  • El oro cumple su función tradicional de cobertura, con crecimiento constante y menor volatilidad.
  • La plata no protege sistemáticamente contra la inflación; su comportamiento es más errático y sensible a los ciclos económicos.

No obstante, 2025 parece marcar un posible punto de inflexión: una transformación de su rol, con una dualidad que responde a su papel como metal industrial y como refugio ocasional.

Alternativas de inversión

Existen diversas formas de invertir en plata, cada una con diferentes niveles de riesgo, costo y complejidad:

  • Plata física: lingotes y monedas, opción para preservar valor a largo plazo sin intermediarios, aunque implica costos de compra-venta, almacenamiento y seguros. Apta para pequeñas tenencias.
  • Fondos cotizados (ETFs): vehículos globales de alta liquidez, permiten operar con facilidad y algunos están respaldados por plata física, otros por derivados.
  • Acciones de empresas mineras: ofrecen apalancamiento operativo; si sube el precio de la plata, las ganancias pueden crecer más que proporcionalmente. Sin embargo, suman riesgos operativos y financieros propios de cada compañía.
  • Futuros y opciones: instrumentos derivados, altamente líquidos y usados por inversores profesionales. Permiten estrategias sofisticadas, pero amplifican el riesgo de pérdidas.

Para invertir desde Argentina, los Cedears representan la vía más práctica para aprovechar el ciclo alcista. En todos los casos, resulta recomendable la acumulación gradual y la diversificación de cartera.

Factores que inciden en la cotización

La plata no se comporta como un activo tradicional y su precio responde a factores físicos, financieros y macroeconómicos, lo que la vuelve más inestable. Los principales impulsores a considerar son:

  • Demanda industrial
  • Oferta limitada
  • Ratio oro/plata
  • Tasas de interés y política monetaria

Aunque históricamente la plata estuvo rezagada respecto del oro, se observa un claro cambio de paradigma. No se trata de que supere al oro como cobertura, pero sí de que adquiera protagonismo.

A diferencia de otros ciclos alcistas, el actual se apoya en un déficit estructural

La transición energética, la electrificación de la economía y el avance tecnológico transformaron a la plata en un insumo crítico, con una demanda física que crece más rápido que la capacidad de producción. A diferencia de otros ciclos alcistas, el actual se apoya en un déficit estructural, no solo en flujos financieros o especulación. La plata sigue siendo un activo volátil, sensible al ciclo económico y más riesgoso que el oro, pero hoy cuenta con fundamentos inéditos.

El déficit de mercado no se resolverá en el corto plazo y el metal continúa en fase de exploración de precios. En este contexto, surge una ventana de oportunidad para quienes comprenden el nuevo rol de la plata en la economía global.

El autor es Analista Económico y director de Focus Market