Trabajar y rezar por la paz

Cuando la paz parece lejana, solo nos queda rezar y contener con el afecto tanto dolor por los que ya no están y abrazar a los que quedan

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Más de 1300 personas fueron
Más de 1300 personas fueron asesinadas por Hamas en Israel - 2023. REUTERS/Pedro Nunes

Llevo más de 25 años trabajando por la paz entre personas de diferentes credos. Peregriné seis veces a Tierra Santa. Una de las últimas fue hace un poco más de una década atrás, previa a la visita que el Papa Francisco realizaría allí. En esa oportunidad, viajamos 15 judíos, 15 Musulmanes y 15 Católicos para dar testimonio del trabajo hecho por tantos en la Argentina, sobre el diálogo y la convivencia interreligiosa.

Dirigentes de diversas instituciones de cada una de las colectividades formaron parte de la experiencia. Plantamos un árbol en nombre de cada tradición en uno de los bosques del Keren Kayemeth, en las afueras de Jerusalén. Visitamos la Knesset, el Parlamento, y una delegación se entrevistó con el Presidente Shimon Peres. También cruzamos a Ramallah, en territorio palestino y allí nos reunimos con miembros de su Parlamento. Por la tarde de ese día, desde un monte aledaño, fuimos a contemplar la Ciudad vieja de Jerusalén. Mientras el sol se iba poniendo y el cielo se teñía de rosa, azul y violeta, el grupo quedó en silencio contemplando la Ciudad. Siempre es cautivante esa vista. Desde esa altura, se contempla la muralla, la explanada del templo, las Mezquitas, y al fondo la Cúpula del Santo Sepulcro.

El silencio fue interrumpido por el canto que surgía de los minaretes llamando a la oración. En ese momento uno de los miembros del grupo pidió permiso para cantar junto a ellos en idioma árabe. No podía entender lo que él decía, pero sí comprendía perfectamente lo que estaba haciendo. Estaba atravesado por la emoción rezando, mientras que el resto orábamos en silencio. Cuando terminó, el Rabino Dany Goldman oró en hebreo y luego me invitó a continuar. Rezamos el Padrenuestro tomados de la mano. Luego invité a todos a darnos el saludo de la paz. Fue un momento de amor y de profunda emoción.

Desde aquí, con este relato, es posible entender el dolor que hoy nos cruza. Es difícil comprender el odio y la violencia, que traspasa todo límite de respeto básico por la vida humana y la consideración que merece. Condeno firmemente la violencia del grupo terrorista Hamas. Me lamento por esas víctimas inocentes. El domingo por la mañana, desde el Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI), a través del Embajador Guillermo Olivieri, Secretario de Culto de la Nación, solicitamos a la Cancillería Argentina que arbitre los medios necesarios para la búsqueda y aparición de los ciudadanos argentinos. De este modo brindo mi humilde aporte en el trabajo por la paz en la región, entiendo la sensibilidad a flor de piel de mis hermanos. Cuando la paz parece lejana, solo nos queda rezar y contener con el afecto tanto dolor por los que ya no están y abrazar los que que quedan.

En otro orden, más de 350 obispos del mundo que participan durante octubre de un encuentro sobre el futuro de la Iglesia rezaron este jueves en el Vaticano por la paz en Medio Oriente y condenaron la “violencia inaudita” en la región.

“Por la paz en el mundo, especialmente en Tierra Santa, pero también en Ucrania”, dijo el patriarca Louis Sako, arzobispo de Bagdad, al pedir una oración de los 364 obispos que desde el 4 de octubre y hasta fin de mes participan junto al papa Francisco del denominado Sínodo sobre la Sinodalidad con el que el catolicismo reflexiona sobre su futuro.

El patriarca caldeo en Irak también tuvo presente “la violencia en Irak, en Siria y en el Líbano”. Eso sí, Sako se detuvo en “las poblaciones de Israel y Palestina, víctimas de una violencia sin precedentes”.

“Unamos nuestra voz a la del Papa y a la oración coral de cuantos en todo el mundo imploran la paz para Medio Oriente y para todos los países en guerra, que viven en el terror y la destrucción”, destacó.

“La gente espera con gran esperanza vivir con dignidad y fraternidad y no siempre con miedo y preocupación. Solidaridad significa también solidaridad con todos los que tienen miedo y sufren”, agregó Sako al iniciar la sesión de trabajo en el Aula Pablo VI del Vaticano, se informó.

En ese marco, Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, pronunció la oración pidiendo “por Tierra Santa, por el pueblo de Israel y de Palestina que está bajo las garras de una violencia inaudita, por las víctimas, especialmente los niños, por los heridos, por los rehenes, por los desaparecidos y sus familias”.

Los obispos participan junto a laicos y religiosos y religiosas de todo el mundo de un encuentro en el Vaticano en el que hay también ocho participantes argentinos, entre ellos el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea, y los cardenales Víctor Manuel “Tucho” Fernández y Ángel Rossi. El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, en nombre de los ordinarios de Tierra Santa, invita a las parroquias y comunidades religiosas a una jornada de ayuno y oración por la paz y la reconciliación que se llevará a cabo el martes 17 de octubre.

“Una vez más nos encontramos en medio de una crisis política y militar… Pero en este momento de dolor y consternación, no queremos quedarnos impotentes. Y no podemos permitir que la muerte y sus aguijones sean la única palabra que se escuche”, expresó en la convocatoria.

Frente a esta situación, el purpurado pidió que el martes 17 de octubre todos hagan un día de ayuno y abstinencia, y de oración.

Asimismo, sugirió que los momentos de oración se organicen con la adoración eucarística y con rezo del rosario a la Santísima Virgen.