
En estos tiempos en los cuales asistimos a diversos episodios de inseguridad en todo el país que, sin dudas y como debe ser, conmocionan a la ciudadanía; siempre es bueno recordar aquellos casos de gravedad en los cuales una denodada y valiente intervención policial, sumada a un correlato en lo judicial, procuraron detenciones y condenas.
Me voy a referir a los hechos vividos en 2016, año en que cayó una poderosa banda de delincuentes, liderada por Carlos Alberto Insaurralde (32) y Daniel Gustavo Núñez (18), que se dedicaba a los secuestros exprés.
PUBLICIDAD
Este grupo de delincuentes actuaba con denodada fiereza. Solo por dar un ejemplo: el día 9 de mayo de 2016 atacaron a una pareja (un hombre y una mujer) en el barrio porteño de Núñez. Los tuvieron cautivos durante más de cuatro horas y, a modo de represalia por no poder cobrar el rescate pretendido, le dispararon al hombre en el hombro, dejando así “su marca”. Finalmente, los liberaron en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, aunque se llevaron su vehículo y sus efectos personales.
A raíz de dicho suceso, el Departamento Antisecuestros de la Policía Federal Argentina, que venía trabajando en otros hechos delictivos, vinculó este último con los otros acaecidos en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires.
PUBLICIDAD
Trece días después, el 22 del mismo mes, la misma banda interceptó a un joven de 29 años llamado Lucas Coronado, mientras estacionaba su auto en el barrio porteño de Belgrano. Lo tuvieron siete horas privado de su libertad, realizaron llamados extorsivos a sus familiares y, al no tener respuesta, le disparan en el glúteo izquierdo. Después, lo liberaron en la localidad bonaerense de José León Suarez.
Desde la PFA continuaron las diligencias investigativas en torno al accionar de este grupo criminal que, el 17 de junio de 2016, fue interceptado por móviles policiales, que trabajaban encubiertos al mando del entonces comisario inspector Gustavo Santos Díaz, jefe de la división Antisecuestros. La detención derivó en un intenso y feroz tiroteo con más de 80 vainas servidas. En la balacera, el funcionario policial recibió un disparo que lo envió al hospital Churruca para pelear por su vida y perder la visión de su ojo derecho.
PUBLICIDAD
Insaurralde y Núñez fueron detenidos por el grupo GEOF en en la precaria pieza trasera de una iglesia evangélica en la calle Las Magnolias de Merlo, provincia de Buenos Aires. El rancho detrás de la iglesia era su aguantadero, donde solían llevar a sus víctimas. En el operativo también cayeron sus mujeres, Yamila Miranda y Mayra González, en allanamientos en José C. Paz y San Andrés: eran su apoyo táctico, alquilando inmuebles, consiguiéndoles celulares y pidiéndole a amigos que aporten espacios para guardar víctimas.
Al momento de ser juzgados, el debate oral estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal N° 2 de San Martín, integrado (en esa oportunidad) por tres destacados magistrados: Daniel Cisneros, Matías Mancini y Walter Venditti, quienes luego de un largo proceso condenaron a 30 años al líder delincuencial Carlos Alberto Insaurralde, a 24 años a su segundo Daniel Gustavo Núñez y le dieron otras fuertes penas a los otros tres integrantes de la organización criminal.
PUBLICIDAD
A lo destacado de las labores policiales y judiciales antes referidas, se suma el hecho de que tras su internación en el Hospital Churruca, el héroe policial Gustavo Santos Díaz fue ascendido a la máxima jerarquía policial: la de Comisario General.
En vísperas del próximo juzgamiento que los integrantes de dicha banda deberán afrontar ante el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín es de esperar que la condena dictada hace cinco años sirva como parámetro.
PUBLICIDAD
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Un análisis al discurso de la victoria de Abelardo de la Espriella: entre la reconciliación y la firmeza
Cristian Rojas Gonzales, jefe del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana

Cuando el que tiene que pagar, es el Estado
En nuestro país, el cumplimiento de sentencias con órdenes de pago por parte de Estado es uno de los puntos más críticos de la tutela jurisdiccional

La sustentabilidad ya no admite discursos vacíos
La mirada ambiental dejó de ser una meta aspiracional y pasó a demandar indicadores, plazos y resultados verificables, con la construcción discutiendo emisiones, circularidad y uso de recursos bajo un contexto climático creciente

Todo lo que Messi hace, todo lo que Messi es
La educación emocional plantea que aprender no depende solo de la inteligencia o del esfuerzo, sino también de reconocer, comprender y regular las emociones

No toda interpelación es censura
La Constitución Nacional distingue la interpelación del artículo 71 de la moción de censura y remoción del Jefe de Gabinete de Ministros del artículo 101



