
Argentina ha tenido este fin de semana un número de casos muy alto: fueron 35 mil el viernes, 32 mil el sábado y 24 mil ayer; sumando 695 muertos el viernes, 297 el sábado y 375 el domingo para totalizar 3.539.00 mil contagios y 74.063 muertos. Tenemos 6.200 personas en terapia intensiva y casos activos por 358.000.
Argentina es el país con más contagios por habitante en Sudamérica y el tercer país del mundo en materia de muertes, detrás de Uruguay y Paraguay.
En cuanto al tema vacunación, sigue dando que hablar. Argentina, otra vez, se tomó el fin de semana largo con respecto a la vacunación. Vacunaron a 40 mil personas el viernes y el sábado a 86 mil. Fueron unas 120 mil personas en dos días. No puedo entender cómo en dos días vacuna a una cuarta parte de lo que debiera vacunar en un día. Argentina tendría que vacunar a 400 mil personas en un día para estar más o menos enfocada. Es realmente una cifra muy baja de vacunación.
Han llegado ayer al país 204 mil dosis de COVAX y el gobierno ha dicho que a partir de hoy y durante la vigencia de esta cuarentena van a llegar 4 millones de vacunas. Esperemos que esto efectivamente sea cierto entre las vacunas rusas, las de Astrazeneca y el fondo COVAX.
Y la tenemos a nuestra ministra de Salud, Carla Vizzotti, que ahora está en México y Cuba para avanzar en el conocimiento de la vacunas Abdala y Soberana 2 que son las dos vacunas que está produciendo o producirán ambos países.
Mientras que la Sputnik V ni siquiera ha sido aprobada por la OMS ni la Federación Europea de Medicamentos, los argentinos tendrán muchas dificultades para entrar a España.
Estamos entrando, tanto en la pandemia como en el manejo de la economía, en la brujería. La doctora Vizzotti, ministra de un país que tiene una crisis vacunatoria severa -tanto por la falta de vacunas como por el ritmo vacunatorio- y dispone de vacunas que no están aprobadas en el mundo, está yendo a Cuba a ver cómo hacen la vacuna Abdala.
Señora, por favor, lea informes de Bloomberg contando cómo funcionan las vacunas con ARN mensajero, que son las que realmente han logrado atenuar el impacto de la pandemia en los países donde las han aplicado; especialmente en los EE.UU.
Estamos entrando en una superchería, en una cosa de brujos. Ir a ver la vacuna Soberana 2 y Abdala de un país que está fundido, está peor que la Argentina, no debe tener ni para los frasquitos. Si Astrazeneca ha tenido problemas para conseguir los insumos para envasar los frasquitos, no quiero ni pensar cómo van a hacer con la Abdala.

La otra brujería en la que entramos tiene que ver con la ley de góndolas. La Secretaría de Comercio midiendo con un centímetro cuánto miden los frascos de yogures en las góndolas de los supermercados y promoviendo eso en las redes sociales del Gobierno. Nunca se ha visto ese intento de bajar los precios con un centímetro.
Estamos entrando en un terreno muy raro: ir a mirar la vacuna cubana en un contexto de crisis sanitaria por falta de vacunas y esta brujería extraordinaria de presumir que se puedan bajar los precios con una regla es genial.
(*) Editorial del periodista Marcelo Longobardi, en Radio Mitre
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