Alberto Fernández
Alberto Fernández

No sabemos cómo Alberto Fernández piensa resolver la hiperinflación, la pobreza creciente y el aumento del dólar. Lo único que parece haber resuelto es la legalización del aborto, —despenalización mediante— y crear un Ministerio de la Mujer con una feminista de izquierda y abortista al frente: Victoria Donda. Y Donda ya tiene claro que ese Ministerio no será para todas las mujeres. Hace poco propuso que sea el “Ministerio de las Mujeres, Diversidades y Disidencias”. Es decir, bien podría llamarse “Ministerio de Feminismo Abortista e Ideología de Género”.

Fernández si es fiel a algo, es al estilo kirchnerista de dividir a la sociedad a partir de la mentira. No, Alberto, no mueren miles de mujeres por aborto clandestino. Asumiste la mentira del relato abortista como asumiste la del relato kirchnerista. Lo cierto es que también Fernández demuestra que no entiende los problemas de la salud pública. Y para resolverlos hay que repetir la verdad: No mueren miles de mujeres por aborto clandestino. Eso es una falsedad que a fuerza de marketing y propaganda, nos aleja cada día más de los problemas reales de las mujeres y de la salud. En 2017 murieron 636 mujeres por suicidio, 468 por VIH, 408 por desnutrición, 194 por Chagas. Por aborto intencional murieron 19. Es el 0,01% de las muertes femeninas. Claro que hay que prevenirlas y evitarlas, pero si se invirtieran los millones que se gastan en promover el aborto para solucionar las verdaderas prioridades de salud pública, se salvaría la vida de muchísimas más mujeres, incluso las mujeres en el vientre, que también tienen derechos.

Ni Fernández ni Donda representan a la mayoría de las mujeres, y menos a las millones de mujeres que quieren cuidar a sus hijos, ni a las millones de familias argentinas. Sólo representan a un pequeño grupo sesgado por la ideología, oculto detrás de la mentira, que esconde gran parte de la realidad y que divide a la sociedad. Por eso desde el Frente Nos proponemos no un ministerio que divide, sino uno que nos vuelva a unir: el Ministerio de Familia. Un Ministerio que fortalezca la comunidad de cuidado que conformamos en torno a nuestros hijos, la única que garantiza el mejor futuro para ellos y para todos. La pequeña y gran institución olvidada hace años por la política, que es la base de toda sociedad. Un Ministerio enfocado en una realidad prioritaria y no en una ideología. Un Ministerio que no divida sino que una a mujeres y hombres garantizando sus derechos por igual y que les asegure los mejores medios para cuidar de los hijos. Un Ministerio que ayude a prevenir la violencia de todo tipo, las conductas de riesgo y la inequidad entre hombres y mujeres; que ayude a los padres a ser mejores padres, a conciliar el trabajo con la familia y a que juntos tengan todo lo necesario -salud, vivienda, educación, trabajo, seguridad- para lo que más preocupa a la enorme mayoría de las familias: Que nuestros hijos crezcan sanos y tengan una vida digna para cumplir sus sueños. Porque sólo cuando nuestras familias estén bien, nuestra Argentina estará mejor.

Si Alberto Fernández, otro lobo disfrazado de cordero, llega a ser el próximo presidente, los argentinos vamos a tener que unirnos más que nunca en una propuesta política que diga la verdad y defienda nuestros valores con fuerza, no sólo con palabras sino con obras.

La autora es candidata a vicepresidente del Frente NOS