Clásica y Moderna: bastión cultural porteño

Por Beltrán Gambier

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El frente de la librería
El frente de la librería Clásica y Moderna (Matías Baglietto)

Mientras vislumbro, con alegría cívica, que pronto habrá una sala teatral en el edificio que se construye en Corrientes y Esmeralda donde estaba el teatro Odeón -gracias a una acción judicial que en su día promoví con éxito-, me entero de la mala noticia del cierre de "Clásica y Moderna", originado en dificultades económicas que sus dueños no pudieron superar para evitarlo.

Espero que no sea un cierre definitivo y que se logren conciliar los intereses en juego. Los del propietario, por un lado, los de quienes explotan el espacio con una actividad comercial de contenido cultural y, por fin, los del público en general.

"Clásica y Moderna" ha sido declarada, primero en 1998, como "sitio de interés cultural" en los términos de la Ordenanza nº 48.039/94, una calificación meramente simbólica y testimonial sin consecuencias jurídicas, pero que reconocía, entre otras cosas, el valor de la presencia como habitués de personalidades literarias como Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik y muchos más.

¿Es "Clásica y Moderna" un Bien de Interés Cultural? Pareciera, pero no. Me explico. Teniendo en cuenta un cartel que luce en la puerta, parece que ha sido declarada "bien de interés cultural" en 2013 por la Legislatura de Buenos Aires. De haber ocurrido ello lo hubiera sido en los términos de la Ley nº 1227/2003, Ley Marco de Patrimonio Cultural. Sin embargo, no he encontrado en los archivos públicos de la Ciudad, hasta el momento, constancia de esa declaración.

Sí aparecen, en cambio, declaraciones y proyectos (de declaraciones) celebratorias. La última, que es la que puede haber dado lugar al equívoco, es de 2013 y está referida al 75º aniversario del establecimiento. En ella se dice: "La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declara su beneplácito al cumplirse el 75º aniversario de la fundación de la librería 'Clásica y Moderna', indiscutido bastión de la cultura de esta Ciudad".

Habría que analizar si "Clásica y Moderna" tiene méritos para esa calificación frente al marco normativo vigente. De producirse esa declaración, la misma supondría una restricción administrativa de tutela para el propietario que debería contar, para ciertas operaciones jurídicas vinculadas con el bien, con la previa intervención de la Secretaría de Cultura (artículo 13 de esa ley, reglamentado por el decreto 312/2006). Evidentemente, de lo que se trata es que no se permita un uso diferente al protegido y valorado por el Estado.

"Clásica y Moderna" como sitio (bar y librería) notable

Dando un paso más, también en 1998, la legislatura porteña dictó la Ley nº 35 mediante la cual se creó la "Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires". Así, en este cuerpo normativo se establece que "se considerará como notable (…) aquel bar, billar, o confitería relacionado con hechos o actividades culturales de significación; aquel cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le otorguen un valor propio" (artículo 2).

Se destaca, además,  que sus objetivos "serán instrumentados propiciando la conservación de diseños y materiales en lo edilicio y mobiliario, sin que se modifiquen o reemplacen las relaciones sociales preexistentes que se desarrollarán en dichos locales" (artículo 7).

Explicando el sentido de la ley se dijo "defendemos un uso, no un edificio. Para esto intentamos en cada caso potenciar las características más importantes para que concurra más gente" (Silvia Fajre, por entonces subsecretaria de Patrimonio Cultural, diario La Nación, nota de Cecilia Wall del 11 de octubre de 2005).

Los objetivos de la mencionada Comisión (artículo 6) tienen que ver con: (a) la elaboración y actualización de un catálogo de cafés, bares, billares y confiterías notables en el ámbito de la ciudad y su difusión en los centros de actividad turística; (b) consensuar y proponer para los bienes que se incorporen a dicho catálogo proyectos de conservación, rehabilitación o cuando correspondan restauración edilicia y mobiliaria con asesoramiento técnico especializado del G.C.B.A u otra institución; (c) promover la participación de los locales catalogados en la actividad cultural y turística de la ciudad, impulsando en estos actividades artísticas acorde a sus características.

Naturalmente, "Clásica y Moderna" fue incluida en ese catálogo y, me imagino, que pudo resultar beneficiada de las ayudas prácticas y concretas surgidas de este régimen.

Continuando con esta, a mi modo de ver, acertada política cultural, más tarde se aprobó por Ley nº 5213/2015 el "Régimen de Promoción de Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires", estableciendo en concreto una ventaja tributaria para estos establecimientos (artículo 6). También se estableció para esos locales, el "…derecho a ser sede de actividades artísticas dispuestas en la programación cultural que efectúe la Comisión de Protección y Promoción de Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables del modo y en las condiciones que las partes acuerden para su realización. La programación de espectáculos deberá respetar criterios de periodicidad, regularidad y equitativos de asignación" (artículo 5).

Esta línea legislativa marca una definición de política cultural, creo que muy acertada, que se podría sintetizar en lo siguiente: se trata de sitios y actividades (usos) que la legislatura reconoce como protegibles y valiosos para el interés general; y lo hace, por un lado, imponiendo obligaciones vinculadas con la preservación de los espacios y las actividades y, por otro, dando ventajas y apoyo a los mismos a través de la tradicional técnica administrativa del fomento administrativo.

Pese a estas medidas que he venido describiendo, lamentablemente, "Clásica y Moderna" no ha podido superar su propia crisis.

Ojalá se encuentre un camino de solución. Me une a este espacio una relación especial, ya que organicé allí una serie de actividades en el marco de un festival literario internacional que se llamó "Letra" (2009) en el que participaron madrileños y porteños. Así, Natu Poblet, Edgardo Cozarinsky, Fernando Noy, María Esther Vázquez, Horacio Armani, Eduardo Paz Leston y Pablo Reca le pusieron voz a la memoria a través de la lectura de textos y cartas de Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges, Federico García Lorca, Rafael Alberti y María Teresa León, entre otros.

* Beltrán Gambier, especialista en Derecho Administrativo y Cultural
Foto: crédito Berta Delgado

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