Venezuela fue durante mucho tiempo el espejo en el que los argentinos no queríamos tener que vernos reflejados. Era la imagen del país que podíamos ser, a sólo unas horas de distancia. Nos marcaba, con la fuerza de las moralejas de antaño, cuál era el monstruo que se escondía debajo de la cama y qué destino nos esperaba a la vuelta de la esquina.
Por más de una década, Argentina fue amiga íntima de Venezuela. Mejor dicho, el matrimonio Kirchner fue amigo íntimo de la dupla Chávez-Maduro. Es que resulta prácticamente imposible no tomarlos como binomios de una ecuación destinada al fracaso, por más aires de superioridad que se dieran mutuamente. Se trató de una infame década en la que nos acercamos a la runfla de la comunidad internacional, y nos fuimos alejando de todos los tableros de importancia. Años en los que nuestro país defendió y fomentó que los autoritarismos y los caudillismos de la región se profundizaran y agigantasen.
Hugo Chávez fue una suerte de mentor y padrino para unos Kirchner que veían en él todo lo que querían ser, y ellos fueron para él unos discípulos bien aprendidos. Como todo vínculo de este tipo, simbiótico y sinérgico, ambos aprendieron y se llevaron algo de su contraparte. Todo lo que se hacía en Argentina parecía ser una versión en miniatura de lo que ya se había hecho antes en Venezuela, desde las inflamables cadenas nacionales, pasando por los distintos tipos de cepos, hasta los intentos de controlar la opinión pública y los medios con el ojo del Gran Hermano por encima.
Sin embargo, la economía es una pared con la que es inexorable chocarse, más tarde o más temprano. La política, muchas veces, cae en el error de creer que podrá disciplinarla, pero ubicar el carro delante de los caballos nunca es una idea demasiado sensata. Entonces, la pobreza y la realidad fueron mostrando sus caras y el descontento del pueblo venezolano se fue haciendo sentir. Y comprar dólares fue delito e incluso se terminó cayendo en el ridículo de acusar a los panaderos de ser especuladores conspiracionistas.
Y si bien muchos remarcaban lo que venía sucediendo, otros tantos se empeñaban en negarlo y ocultarlo. Las voces de los presos políticos, como Leopoldo López, retumbaban desde sus celdas. Fue en ese punto que Nicolás Maduro, mediante los esbirros del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, hizo disolver a la Asamblea Nacional que tenía una mayoría opositora tras las últimas elecciones. Cercenando así cualquier última libertad que le quedara a ese país.
¿Dónde están ahora todos aquellos que defendían a este régimen bolivariano? ¿Qué defensa pueden hacer de un gobierno que disuelve a su Poder Legislativo? Montesquieu lo explicaba magistralmente: un país que no tiene división de poderes o que no tiene Estado de derecho es un país que no tiene Constitución. Un país que no tiene Constitución es un país que no tiene ni división de poderes ni Estado de derecho. Porque una Constitución es más que un papel, un poco de tinta y algunas palabras sueltas. Es el valladar último que opera como defensa de nuestros derechos más fundamentales. Es lo único que puede defendernos del poder irracional del Estado.
Que el árbol no nos tape el bosque, que la maniobra que Maduro pergeñó entre gallos y medianoche para intentar darle un viso de transparencia a su Gobierno no nos haga creer que de repente todo está resuelto. El hecho de que el Tribunal Supremo de Justicia venezolano retrotrajera parte de su sentencia y devolviera facultades legislativas a la Asamblea Nacional no torna democrático a este régimen. Es más, en todo caso lo que demuestra es justamente lo opuesto: que estamos ante un grupo de jueces que responde de manera directa a las órdenes de Maduro e incluso está dispuesto a cometer la barrabasada jurídica de anular parte de sus propias sentencias sin que haya pedido alguno de los involucrados. Casi como un día decir que una muerte fue un homicidio y, al día siguiente, los mismos jueces y sin hechos nuevos, opinar distinto.
Hoy Venezuela es la dictadura que podríamos haber sido. Ese sendero se bifurcó el domingo 22 de noviembre de 2015, cuando la pelota podría haber caído de un lado o del otro de la red y terminó definiéndose del lado de Mauricio Macri y no del de Daniel Scioli. Porque en ese momento el espejo que nos reflejaba se rompió, se quebró por la mitad en diagonal y separó las imágenes y los caminos. Venezuela sigue siendo la historia contrafáctica del país que podríamos haber sido y, por suerte, no fuimos. Con más motivo, como relato aleccionador que es, no podemos correr la vista de lo que hoy está pasando allí, y denunciar y repudiar enérgica y enfáticamente el régimen dictatorial de Nicolás Maduro.
El autor es director de Investigaciones Jurídicas de Fundación Libertad.
Últimas Noticias
Medellín, el cuarto equipo colombiano en fase de grupos de Copa Libertadores: venció 2-1 a Juventud
El equipo antioqueño logró la clasificación en los últimos minutos y logró un objetivo que ratifica al técnico Alejandro Restrepo y silencia las críticas por la campaña en la Liga BetPlay 2026

Turista demanda a taquería en Nueva York por vender salsa “demasiado picante” que le generó taquicardia, según registró su reloj inteligente
El curioso cruce de culturas y sabores en Times Square terminó en la corte, donde un magistrado defendió las tradiciones ante el asombro del demandante europeo

Darinka Ramírez logra que Jefferson Farfán pague una pensión provisional de S/7000 para su hija al ganarle en primera instancia
La empresaria consiguió un fallo judicial a su favor tras meses de disputa con la 'Foquita', quien deberá cumplir con este pago mensual mientras se resuelve el monto definitivo solicitado en el proceso legal actual

Ángel Comizzo asoma como principal candidato para dirigir a Sport Boys tras la salida de Jaime de la Pava: “Este fin de semana se decide”
La directiva ‘rosada’ analiza diversas opciones para cubrir la vacante de entrenador colombiano, con Comizzo como uno de los candidatos más destacados para asumir el reto en la temporada 2026

Resultados Súper Chontico Millonario Noche: último sorteo de hoy jueves 12 de marzo
Comprueba los números ganadores que corresponden al sorteo de esta noche, celebrado cada jueves a las 21:30 horas

