
La caída inicial y la posterior recuperación parcial en la capacidad de carga aérea entre Asia y América del Norte reflejan las vulnerabilidades persistentes en las cadenas de suministro globales. En un contexto donde el comercio electrónico se ha vuelto uno de los motores principales del comercio exterior, las restricciones arancelarias y los cambios normativos generan efectos inmediatos sobre la logística internacional.
Esta disrupción no solo altera las operaciones de transporte, sino que también afecta la disponibilidad de productos en mercados clave y modifica los flujos de importación y exportación. Los reajustes en las rutas, la escasez de capacidad y los aumentos en los costos operativos terminan trasladándose a los consumidores y empresas, dificultando la planificación y la competitividad en sectores que dependen de la agilidad logística para sostener su actividad comercial.
La recuperación parcial de la capacidad de carga aérea transpacífica
La capacidad de los aviones de carga de fuselaje ancho que operan entre Asia Pacífico y América del Norte ha mostrado signos de recuperación en la última semana, con un aumento del 18% en comparación con el mismo período de la semana anterior, equivalente a 10 vuelos adicionales. Sin embargo, este incremento aún se encuentra un 10% por debajo de los niveles registrados hace un año.
Esta recuperación parcial se produce después de una drástica reducción en la capacidad de carga aérea, que a principios de mayo llegó a disminuir en 40 vuelos diarios, representando una pérdida de 4.000 toneladas por día o el 40% de la capacidad operada anteriormente.
El impacto de los aranceles y la eliminación de la exención para envíos de bajo valor
La disminución inicial en la capacidad de carga aérea fue impulsada por la decisión de Estados Unidos de eliminar la exención conocida como “minimis”, que permitía la entrada de paquetes de bajo valor —principalmente vinculados al comercio electrónico— sin aranceles ni controles aduaneros estrictos. Esta exención había sido clave para el crecimiento del flujo de pequeños envíos desde China, especialmente a través de plataformas digitales.
Al eliminar esa facilidad, y sumado a la implementación de aranceles del 145% a todas las demás importaciones en abril, se generó una caída abrupta en la demanda de espacio aéreo. No obstante, tras conversaciones bilaterales, se acordó reducir temporalmente los aranceles: los envíos de bajo valor enviados por redes postales estarán sujetos a una tarifa fija de 100 dólares o un 54%, mientras que los que ingresen por vías no postales pagarán un 30%.
Aunque los recientes acuerdos entre Estados Unidos y China han reducido temporalmente ciertos aranceles, la exención de paquetes de bajo valor no ha sido restituida, lo que mantiene la presión sobre las aerolíneas y podría reducir la demanda a largo plazo.
Repercusiones en la logística y el comercio exterior
La volatilidad en la capacidad de carga aérea transpacífica ha generado desafíos significativos para la logística y el comercio exterior. Las empresas se enfrentan a una planificación incierta, con fluctuaciones en la disponibilidad de vuelos y costos de transporte. Además, la reducción en la capacidad de carga ha llevado a una mayor competencia por espacio, afectando la eficiencia en la cadena de suministro.
Los consumidores también sienten el impacto, ya que la disminución en la capacidad de carga puede traducirse en retrasos en la entrega de productos y posibles aumentos de precios. La incertidumbre en torno a las políticas comerciales y arancelarias añade presión adicional a las empresas y consumidores por igual.

Adaptación y diversificación de rutas logísticas
Ante la disminución de la demanda en la ruta transpacífica, algunas aerolíneas han comenzado a ajustar sus estrategias, desviando aviones a otras rutas, como América Latina y México, donde la demanda sigue activa. Se estima que unos 70 aviones de carga han sido retirados temporalmente de las rutas transpacíficas, aunque algunos ya se están utilizando en nuevos mercados.
Esta diversificación de rutas logísticas busca mitigar los efectos de la caída en la demanda y aprovechar oportunidades en otras regiones con mayor estabilidad en el comercio electrónico y menor presión arancelaria.
Un contexto desafiante
Aunque la reducción temporal de aranceles ha proporcionado un alivio inmediato, la sostenibilidad de esta medida es incierta. Las negociaciones entre EEUU y China continúan, y no hay garantías de que se alcance un acuerdo permanente que estabilice las relaciones comerciales.
En caso de que los aranceles vuelvan a aumentar, es probable que se repita la actual carrera por importar mercancías antes de que entren en vigor nuevas tarifas, exacerbando aún más los desafíos logísticos y económicos. Por otro lado, un acuerdo duradero podría normalizar las operaciones comerciales y reducir la volatilidad en los mercados.
Últimas Noticias
Profesionalización y coordinación en el comercio exterior metalúrgico
Mariela Bruno, responsable de comercio exterior en la industria metalúrgica, reflexiona sobre los desafíos de exportar, el rol de la logística y la importancia del trabajo coordinado en toda la cadena de abastecimiento

América Latina necesitará nuevas infraestructuras logísticas para el desarrollo de minerales críticos
El BID presentó una iniciativa que busca fortalecer las cadenas de valor vinculadas a minerales y movilizar inversiones en la región, con foco en nuevas conexiones de transporte, energía y servicios

San Patricio: la logística que hace posible la fiesta verde en todo el mundo
Cada 17 de marzo, el Día de San Patricio moviliza bares y eventos en todo el mundo y requiere una red logística que conecta producción, comercio internacional y distribución de bebidas

Transportar carga en Argentina entre infraestructura, costos y adaptación
Alejandro Galeano, presidente de una empresa de transporte de cargas, reflexiona sobre los cambios económicos, la capacidad ociosa del sector y los desafíos logísticos actuales

La demanda interna impulsa el transporte de carga y refuerza la actividad logística en Colombia
El mayor consumo, la recuperación de la industria y el crecimiento del comercio digital generaron un incremento en el movimiento de mercancías a lo largo del país


