Estreñimiento: por qué afecta más a las mujeres y qué hábitos pueden mejorar el tránsito intestinal

Hasta 14% de los mexicanos lo padecen; una condición más frecuente en mujeres que puede relacionarse con la dieta, la falta de hidratación, el sedentarismo y el estrés

Plano medio del torso de una mujer con ropa clara que sostiene una taza humeante de cerámica con ambas manos, junto a una ventana y un florero.
Hasta 14% de los mexicanos lo padecen; una condición más frecuente en mujeres que puede relacionarse con la dieta, la falta de hidratación, el sedentarismo y el estrés
Guardar

El estreñimiento puede alterar el tránsito intestinal, causar dolor al evacuar e interferir con las actividades diarias. La condición afecta con mayor frecuencia a las mujeres y suele relacionarse con la alimentación, la hidratación, el sedentarismo, el estrés y cambios en la microbiota intestinal.

Datos de la Revista de Gastroenterología en México estiman que hasta 14% de la población mexicana vive con estreñimiento. El padecimiento no se define únicamente por acudir poco al baño: también puede incluir heces duras, evacuaciones dolorosas, inflamación abdominal y la sensación de no haber evacuado por completo.

PUBLICIDAD

Cuando estas molestias se repiten durante semanas o se vuelven parte de la rutina, pueden modificar la alimentación, el descanso y la disposición para realizar actividades fuera de casa. La atención médica permite descartar causas que requieran otro tipo de tratamiento.

Las mujeres concentran una mayor frecuencia de estreñimiento

El estreñimiento afecta principalmente a mujeres, de acuerdo con los datos citados por la Revista de Gastroenterología en México. La diferencia puede estar relacionada con factores hormonales y cambios fisiológicos, aunque los hábitos cotidianos también intervienen en el funcionamiento del intestino.

Cuencos con avena, chía, linaza, ciruelas e higos cortados, situados junto a una jarra de agua con rodajas de limón sobre una mesa de madera.
El estreñimiento puede causar inflamación, dolor abdominal y evacuaciones difíciles; mantener una dieta con fibra, buena hidratación y actividad física puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal

La doctora Itzel Ocampo, especialista en cirugía gastrointestinal, señaló que la regularidad intestinal depende de varios elementos y no solamente de llevar una dieta considerada saludable.

PUBLICIDAD

“Comer bien no siempre significa que el intestino esté funcionando bien, dado que la regularidad intestinal depende de distintos factores, como el consumo adecuado de fibra, la hidratación y la actividad física”, mencionó Ocampo.

La especialista añadió que el estrés puede modificar el eje intestino-cerebro, una conexión entre ambos sistemas que participa en la motilidad gastrointestinal. Estos cambios también se han relacionado con variaciones en la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habita en el aparato digestivo.

“Además de lo anterior, el estrés también puede influir en el eje intestino-cerebro y se ha relacionado con cambios tanto en la motilidad gastrointestinal como en la microbiota intestinal, lo que en algunas personas puede lograr que el movimiento natural del intestino se vuelva una tarea compleja para el cuerpo”, explicó la doctora.

La fibra requiere agua para favorecer las evacuaciones

El consumo de fibra es una de las medidas que puede ayudar a mejorar la consistencia de las heces y su desplazamiento por el intestino. Frutas como papaya, ciruela y manzana, así como verduras y cereales integrales, forman parte de los alimentos que suelen incorporarse para aumentar su aporte.

El cambio debe hacerse de forma gradual. Un incremento abrupto de fibra puede provocar gases o distensión abdominal, sobre todo en personas que habitualmente consumen poca cantidad de estos alimentos.

La hidratación acompaña este proceso. Beber agua a lo largo del día ayuda a mantener una consistencia adecuada de las heces, particularmente cuando se eleva el consumo de fibra. Esperar a tener sed puede llevar a una ingesta insuficiente de líquidos en algunas personas.

Una mujer sentada en un sillón de cuero se presiona el abdomen con las manos y mantiene los ojos cerrados con gesto de malestar.
El estreñimiento puede causar inflamación, dolor abdominal y evacuaciones difíciles; mantener una dieta con fibra, buena hidratación y actividad física puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal

La rutina también tiene efectos sobre las evacuaciones. Posponer de manera frecuente la necesidad de ir al baño puede alterar el hábito intestinal y favorecer la incomodidad, los gases o la sensación de evacuación incompleta.

Establecer un momento del día para acudir al baño, sin apresurarse ni ignorar la urgencia, puede ayudar a que el cuerpo mantenga una mayor regularidad. Esta medida debe acompañarse de atención a los síntomas, sobre todo si cambian de manera repentina.

El movimiento diario estimula la motilidad intestinal

La actividad física favorece el movimiento del cuerpo y puede contribuir a estimular la motilidad intestinal. Caminar, bailar, correr, nadar, andar en bicicleta o realizar pausas activas durante la jornada son alternativas para disminuir los periodos prolongados de sedentarismo.

No se requiere entrenamiento de alto rendimiento para incorporar movimiento. Levantarse con frecuencia de la silla, caminar unos minutos o elegir trayectos a pie puede formar parte de una rutina que complemente los cambios en alimentación e hidratación.

El cuidado de la microbiota también se vincula con una dieta variada y hábitos sostenidos. Algunos productos simbióticos combinan probióticos y prebióticos, aunque su incorporación debe consultarse con un profesional de la salud, en especial si existen enfermedades digestivas previas o se toman medicamentos.

“Es importante comprender que la salud digestiva no depende de un solo hábito para ver resultados. En su lugar, es necesario integrar una serie de rutinas día con día para favorecer el funcionamiento del intestino y del microambiente”, finalizó Ocampo.

La valoración médica resulta necesaria si el estreñimiento es persistente, aparece acompañado de dolor abdominal intenso, sangrado, pérdida de peso involuntaria, vómito o cambios repentinos en el patrón de evacuaciones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD