Así es cómo El Rey León lleva la sabana africana al teatro con marionetas de más de 20 kilos e impresionantes actuaciones

Cada pieza está diseñada para pesar lo menos posible y dar control total al actor. La máscara de Scar pesa setecientos gramos y opera con dos comandos: uno para el movimiento de mandíbula y otro para el gesto facial

Tres fotografías yuxtapuestas de artistas con estructuras móviles de un guepardo, una máscara de león y zancos que forman una jirafa.
Varios actores presentan el diseño de vestuario y títeres articulados empleados para caracterizar a un guepardo, un león y una jirafa en la puesta en escena teatral de El rey león. (Composición fotográfica/Selene Miranda)
Guardar

En una cobertura especial el equipo de Infobae tuvimos la oportunidad de ver El Rey León, detrás del escenario del Teatro Telcel, y conocer en voces de sus actores y productores el mecanismo detrás de sus marionetas gigantes: algunas superan los veinte kilos y conviven con maquillajes elaborados y actuaciones que buscan borrar la línea entre el actor y el animal que representa. Durante una visita al backstage de la producción, el equipo técnico y el elenco mostraron cómo se logra esa transformación.

La jirafa, uno de los personajes más llamativos del montaje, alcanza más de cuatro metros de altura gracias a dos zancos que el actor controla con entrenamiento físico previo. Javier Herrera, jefe de vestuario de la obra, explicó que el diseño busca que “se vea la unión que tiene con el actor”, en línea con el concepto original de la directora Julie Taymor: exhibir el mecanismo de la marioneta en lugar de ocultarlo.

PUBLICIDAD

Demostración de la Impresionante Jirafa del Rey León en el Teatro Telcel (Kenya Saldaña/Infobae)

Cómo funcionan las marionetas de El Rey León

Tres personas de pie ante un fondo amarillo con el logotipo de El Rey León, dos de ellas con vestimentas y marionetas de animales
En el caso de la Chita, dos hilos conectados a una pieza de hule permiten mover la cabeza del animal sin generar tensión de ningún lado (Kenya Saldaña)

Cada marioneta está diseñada bajo un mismo principio: pesar lo menos posible para que el actor tenga control total de sus movimientos. En el caso de la Chita, dos hilos conectados a una pieza de hule permiten mover la cabeza del animal sin generar tensión de ningún lado. Dos bastones de fibra de carbono reproducen el movimiento de las patas delanteras, y toda la estructura combina fomi con un armazón interno de aluminio.

La máscara de Scar, interpretado por Carlos Quezada, pesa aproximadamente setecientos gramos y funciona con dos comandos: uno para el boom y otro exclusivo para el gesto facial. El actor explicó que cualquier desfase en el movimiento del cuerpo puede provocar que la estructura golpee su propio rostro, lo que obliga a un control corporal constante durante la función.

PUBLICIDAD

La Chita completa, con todo y vestuario, pesa alrededor de cinco kilos, distribuidos principalmente en la cintura de quien la interpreta. A diferencia de otros personajes principales, no existe una marioneta de repuesto para este animal: si algo se rompe durante la función, el equipo técnico debe repararlo en menos de un minuto apenas la actriz sale de escena.

El puppet más pesado de toda la producción corresponde a Pumba. Solo la cabeza pesa ocho kilos y medio, y la estructura trasera suma otros doce, lo que equivale a cargar una mochila de ese peso durante toda la función. En total, el actor que lo interpreta, Sergio Carranza, sostiene cerca de veintidós kilos sobre su cuerpo, incluida la peluca. En el extremo opuesto están las Bee Ladies, hechas de tela y alambre, con un peso de entre dos y tres kilos.

Disney El Rey León El Musical
(Ocesa)

La transformación en vivo del actor en jirafa

Un actor con vestuario estampado sobre una escalera de aluminio, una asistente detrás y un hombre de pie en el escenario
Un equipo de producción teatral ajusta los elementos del vestuario de un actor sentado sobre una escalera durante un ensayo en el escenario. (Selene Miranda)

La marioneta de la jirafa, pese a su tamaño imponente, pesa un máximo de dos kilos, ya que la pieza más pesada se concentra en la estructura corporal y no en la cabeza. Está hecha con fibras naturales y pintada completamente a mano, con mantenimiento constante para conservar su apariencia.

El actor que la interpreta necesita entre uno y dos meses de ensayo exclusivo sobre zancos antes de integrarse a la escena completa. Mickey Beige, quien da vida a este personaje, contó que su preparación incluyó visitas a un zoológico para observar de cerca la forma de caminar y de comportarse del animal real.

La transformación requiere coordinación directa con el vestuarista para ajustar la inclinación de la cabeza mediante un sistema de bungee, que evita que la pieza caiga sobre el actor y, al mismo tiempo, le da seguridad para moverse sin perder el equilibrio en los zancos.

Tanto Herrera como el equipo de stage management coinciden en que la jirafa es el personaje más riesgoso de manejar, junto con el elefante, que también exige un entrenamiento extenso para controlar sus cuatro patas de forma simultánea. Durante la función, la jirafa aparece en tres momentos puntuales de la historia.

Un artista caracterizado como una jirafa camina sobre cuatro zancos durante un ensayo del musical El Rey León. (Kenya Saldaña/Infobae)

Preparación física y actoral del elenco

Grabación entre bastidores durante una presentación del musical El Rey León. (Kenya Saldaña)

Ninguno de los actores principales eligió directamente su personaje. Según explicaron, todos pasan por un proceso de casting donde directores y jueces determinan, a partir de la calidad de movimiento y la interpretación musical, qué papel se ajusta mejor a cada intérprete. En el caso de Carlos Quezada, los callbacks lo llevaron de forma consistente hacia Scar hasta quedar como titular del personaje.

La preparación incluyó sesiones de “mirror work” o trabajo de espejo, donde los actores aprendieron a sentir el peso y el movimiento de cada marioneta antes de incorporarla a una escena completa. El director Hans, proveniente de Broadway, guio los ajustes específicos de cada personaje, como el momento exacto para subir o bajar la máscara.

La actriz que interpreta a la Chita, identificada como Lule, relató que su trabajo exigió observar videos del animal real para reproducir su forma de acechar y de moverse. “Hoy en día puedo hacer prácticamente lo que desee y darle al público esa parte donde diga: ni siquiera me doy cuenta que eres una persona, siento que eres un animal”, describió sobre el resultado de ese proceso.

Quezada, por su parte, señaló que la corporalidad de Scar debe ser angulosa en contraste con la forma circular de la máscara de Mufasa. Ese contraste físico, explicó, responde también a la psicología del personaje, construido como una figura “totalmente rota”. El entrenamiento físico incluye trabajo de piernas y espalda para sostener los desplantes frontales que exige el papel durante toda la función.

Registro del detrás de escena y presentación de vestuario del musical El Rey León. (Selene Miranda)

Vestuario, maquillaje y las escenas más exigentes

Figura con máscara de león y bastón frente a un fondo amarillo con logotipos repetidos del musical El Rey León
Una figura con la indumentaria y la máscara del personaje Scar se exhibe frente a un panel promocional del musical El Rey León. (Selene Miranda)

La caracterización de los personajes principales toma alrededor de cuarenta y cinco minutos de maquillaje en cada función, con un retoque adicional cuando hay doble función en un mismo día. El tiempo de vestuario, en cambio, ronda los diez minutos, aunque el peso de algunas piezas obliga a los actores a moverse con precaución.

La actriz que interpreta a la Chita es quien más cambios de vestuario realiza durante la función: un total de quince a lo largo de la historia. El resto de los actores principales tiene entre trece y catorce cambios distintos.

Dentro del elenco, la escena identificada como la más compleja de ejecutar varía según el rol. Para el equipo de stage management, la estampida representa el mayor desafío porque reúne numerosos movimientos simultáneos que deben coordinarse con precisión. Para los bailarines, en cambio, la confrontación final, donde se enfrentan Simba, Scar, las hienas y las leonas, concentra la mayor cantidad de acción escénica.

Un intérprete porta una estructura mecánica y vestuario de guepardo frente a un fondo amarillo con logotipos del musical El Rey León
Para el equipo de stage management, la estampida representa el mayor desafío porque reúne numerosos movimientos simultáneos que deben coordinarse con precisión. (Selene Miranda)

Una producción que llegó desde Brasil

La versión que se presenta actualmente en el Teatro Telcel forma parte de la gira internacional de El Rey León y, según explicó el equipo de puppets, lleva el nombre “Jirafa”, designación que reciben las distintas producciones del musical según la ciudad donde se presentan. Antes de llegar a México, esta producción se presentó en Brasil.

Todo el vestuario, las marionetas y la utilería viajan como parte del montaje de esta producción específica. El equipo encargado de los puppets se dedica a ajustar cada pieza a la persona que la utilizará, además de capacitar al elenco durante un período de uno a mes y medio en detalles de pintura y reparación, con apoyo directo de Paragon, la empresa creadora de las marionetas.

De acuerdo con información del sitio oficial de la producción en México, el musical regresó a la Ciudad de México el 20 de marzo bajo la producción de OCESA, convirtiéndose en la novena puesta en escena que se presenta de manera simultánea en el mundo, junto con las de Broadway, la gira estadounidense, Tokio, Londres, Hamburgo, Toronto, Madrid y París.

El fenómeno mundial detrás del musical

Una escena emblemática de The Lion King, el musical que se ha consolidado como una de las producciones más exitosas y duraderas de Broadway, símbolo del impacto cultural y económico del teatro en Nueva York.
Una escena emblemática de The Lion King, el musical que se ha consolidado como una de las producciones más exitosas y duraderas de Broadway, símbolo del impacto cultural y económico del teatro en Nueva York.

El Rey León se estrenó en Broadway el 13 de noviembre de 1997 y, de acuerdo con el sitio oficial de la producción, en 2025 cumplió 27 años de presentarse de manera ininterrumpida en esa ciudad. El musical está producido por Disney Theatrical Group, bajo la dirección de Andrew Flatt, Anne Quart y Thomas Schumacher.

Dentro del equipo creativo original se encuentra Julie Taymor, responsable de la dirección, el diseño de vestuario y el codiseño de máscaras, quien se convirtió en la primera mujer en ganar un Premio Tony como mejor directora de un musical. La obra ha sido representada en más de cien ciudades de 24 países en todos los continentes, con excepción de la Antártida, y se ha traducido a nueve idiomas: inglés, japonés, alemán, coreano, francés, neerlandés, español, mandarín y portugués.

Según datos difundidos por la producción, su recaudación mundial supera la de cualquier película u otro título de entretenimiento en la historia del espectáculo en vivo. El musical ha acumulado más de 70 premios teatrales a nivel internacional, incluidos seis Premios Tony obtenidos en 1998, entre ellos el de mejor musical.

La fusión entre maquillaje, actuación y marionetas

Montaje completo de la Jirafa (Infobae México/Selene Miranda)

El resultado de este trabajo técnico y físico se traduce, según describieron los propios actores, en una experiencia donde el público deja de distinguir al intérprete de la marioneta que sostiene. Carlos Quezada explicó que, antes de incorporar la máscara, el elenco trabaja la interpretación “sin el puppet encima”, para construir primero la parte humana del personaje: sus sentimientos y su psicología, antes de sumar la mecánica del movimiento.

Esa combinación entre fondo y forma, dijo, es lo que permite que la marioneta deje de sentirse como un objeto externo y se convierta en una extensión del cuerpo del actor. Lule coincidió en que ese proceso de fusión es, en sus palabras, “la magia de ya lograr fundirnos uno con otro” frente al público.

La actriz que interpreta a Gracia, la jirafa, Mickey Beige, agregó que el aprendizaje no se limitó al equilibrio físico sobre los zancos, sino también a reproducir el temperamento del animal real: su forma tranquila de caminar y de relacionarse con el entorno. “Es bien bonito y impresionante verlo”, comentó sobre la reacción habitual del público al ver salir a la jirafa por primera vez en escena.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD