Estrés, dieta o mala higiene: así identificas la causa real de tu olor corporal

Las sustancias hormonales como el cortisol activan glándulas en las axilas que segregan un fluido espeso, el cual reacciona con microorganismos durante momentos de alta tensión sin requerir actividad física

Primer plano de un hombre que frota una mancha amarilla de sudor en la axila de su camiseta clara con una toalla gris.
Dos personas con la misma rutina de higiene pueden percibir olores corporales distintos entre sí. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El olor corporal no tiene una sola causa y confundirla lleva a soluciones equivocadas.

El sudor en sí no huele: el olor aparece cuando bacterias de la piel descomponen las secreciones de las glándulas sudoríparas, según Harvard Health Publishing y la Clínica Mayo.

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Identificar si el origen es el estrés, la dieta o la higiene permite elegir el tratamiento correcto.

El sudor cumple una función de termorregulación. (YouTube/UNAM Global)

Si el olor aparece de golpe en situaciones de tensión, se relaciona con el estrés

Cuando el cuerpo detecta una situación de tensión, libera cortisol y adrenalina.

Estas hormonas activan las glándulas apocrinas, ubicadas en axilas e ingle, y generan un sudor más espeso, rico en proteínas y ácidos grasos, que alimenta mejor a las bacterias de la piel.

La señal distintiva es la rapidez: el olor por estrés surge de forma repentina, en momentos de nervios o ansiedad, incluso sin haber hecho ejercicio.

Primer plano de un antebrazo con gotas de sudor sobre la piel, con un fondo borroso azul oscuro.
Identificar la causa exacta del olor permite elegir el tratamiento adecuado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Clínica Mayo explica que ese líquido apocrino es inodoro hasta que se combina con bacterias cutáneas.

El sudor ecrino, el que se produce por calor o actividad física y que cubre casi todo el cuerpo, es mayormente agua y sal y apenas huele.

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Si el olor fuerte coincide con una entrevista, un examen o una discusión, el origen probable es el componente hormonal del estrés, no la actividad física.

Primer plano de una mujer con sudor en la frente y el brazo levantado, oliéndose la axila con una expresión de disgusto.
El estrés activa las glándulas apocrinas, ubicadas en axilas e ingle. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el olor cambia después de comer ciertos alimentos, un indicador es la dieta

La pista aquí es temporal: el olor se intensifica horas después de consumir ciertos alimentos y mejora cuando se eliminan de la dieta.

La Clínica Cleveland identifica a la cebolla, el ajo, la col, el brócoli, la coliflor y la carne roja como alimentos ricos en azufre, que producen un aroma similar al huevo podrido al metabolizarse.

Primer plano de aros de cebolla fritos dorados y apilados en una tabla de madera, con un tazón pequeño de salsa roja picante al lado y un chorrito derramado.
El ajo y la cebolla liberan compuestos de azufre que se eliminan a través del sudor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros productos no generan olor de forma directa, pero aumentan la sudoración y, con ello, intensifican el olor existente.

El glutamato monosódico, la cafeína, las especias como el curry, la comida muy picante y el alcohol están en esa lista, según la misma fuente.

Según Harvard Health Publishing, los cambios dietéticos se reflejan en el olor corporal en cuestión de días.

Una persona pela una cebolla amarilla; hay tres cebollas marrones, cáscaras de cebolla y un cuchillo sobre una tabla de madera clara.
Los cambios en la dieta suelen reflejarse en el olor corporal en cuestión de días. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Llevar un registro simple de comidas y compararlo con la intensidad del olor permite confirmar si el origen está en el plato y no en otro factor.

Si el olor persiste pese a bañarse, la causa puede no ser la higiene

UNAM Global explica que el mal olor del sudor, conocido como bromhidrosis, proviene de glándulas distintas a las que regulan la temperatura corporal, llamadas glándulas odoríferas, ubicadas en axilas, pliegue submamario, zona interglútea e inguinal.

Según ese medio, la bromhidrosis no se clasifica como una enfermedad en sí misma, por lo que no existe un medicamento que la elimine de forma directa.

Plano de la parte inferior del rostro de un hombre que acerca la nariz a la axila de su camiseta gris manchada de sudor.
Las glándulas odoríferas, distintas a las del sudor común, se ubican en axilas, ingle y pliegue submamario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los tratamientos disponibles, solo enmascaran el olor sin atacar una causa médica subyacente.

La señal de alerta real es otra: cuando el olor no mejora pese a bañarse a diario con jabón antibacteriano y cambiar de ropa, el origen probablemente no es la falta de aseo.

En ese caso conviene consultar a un especialista médico o dermatólogo, antes que intensificar la rutina de higiene o realizar cualquier cambio en la rutina.

Un hombre con camiseta gris frunce el ceño y cierra los ojos mientras su mano izquierda está cerca de su axila levantada, sobre un fondo de taquillas.
La ropa sintética o ajustada dificulta la evaporación del sudor y acentúa el olor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El olor corporal persistente también puede tener un origen médico

Un cambio repentino o persistente en el olor corporal, que no responde a ajustes de dieta, estrés o higiene, puede indicar un problema médico.

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos señalan que un aliento con aroma a fruta o manzana podrida puede alertar sobre diabetes sin control.

Hombre durmiendo de lado en cama con sábanas claras. Su rostro y cuello están sudorosos. Viste camiseta gris. Reloj digital marca 3:17 AM en mesita. Habitación oscura.
El hipertiroidismo y la menopausia también se asocian con alteraciones en la sudoración. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Clínica Cleveland añade a la lista la gota, la menopausia, el hipertiroidismo, la enfermedad hepática y la enfermedad renal como condiciones asociadas a cambios en el olor corporal.

Un nivel elevado de cetonas en la sangre puede volver la sangre más ácida y generar un olor con tonos afrutados.

La doctora Madeleine S. Deming, experta en medicina interna del Centro Clínico de los Institutos Nacionales de Salud, explica que “la mayoría de las veces, el mal aliento es causado por bacterias en los dientes y la lengua”.

Primer plano del rostro de una persona con piel brillante y gotas de sudor en la frente, nariz y mejillas. Se ven ojos castaños.
Un cambio de olor que no responde a ajustes de higiene o dieta amerita valoración médica.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Deming recomienda que, ante un olor corporal nuevo o que empeora, “el primer paso es realizar una visita al médico para su evaluación”.

Cada causa tiene un tratamiento distinto

Si el origen es el estrés, la Clínica Mayo recomienda técnicas de relajación como el yoga o la meditación para regular la respuesta del sistema nervioso que activa las glándulas apocrinas.

Si es la dieta, basta con retirar temporalmente los alimentos sospechosos y observar el cambio.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Acudir con un dermatólogo es la recomendación de los especialistas en las fuentes consultadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si es higiene usar ropa de algodón, tener la correcta higiene en la zona, rasurar el vello axilar y aplicar antitranspirante suele resolver el problema en pocos días, según la Clínica Cleveland.

Ante cualquier cambio o caso en particular, la recomendación de las fuentes consultadas es siempre acudir con un médico o dermatólogo.

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