No fue por gusto: La Chapodiputada revela la violencia y resistencia que vivió con El Chapo Guzmán

En entrevista con el youtuber Gusgri, la exservidora pública reveló detalles de cómo fue su relación con el fundador del Cártel de Sinaloa, quien enfrenta una sentencia de cadena perpetua más 30 años tras las rejas

En entrevista con el youtuber Gusgri, la antes servidora pública reveló lo que pasó con el narcotraficante sinaloense. Crédito: Instagram - Lucero Sánchez
En entrevista con el youtuber Gusgri, la antes servidora pública reveló lo que pasó con el narcotraficante sinaloense. Crédito: Instagram - Lucero Sánchez
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Lucero Sánchez López, conocida públicamente como “La Chapodiputada”, relató en una entrevista con el youtuber Jonathan Sámano, mejor conocido como Gusgri, la historia de su relación con Joaquín “El Chapo” Guzmán, desde cómo lo conoció en 2010 hasta los episodios de violencia, control y huida que marcaron los años que convivió con él.

La entrevista se publicó este 11 de septiembre en el canal Doble G bajo el título “Ni en Estados Unidos se me esconde: la ex del Chapo cuenta todo”, y se grabó en la habitación de un hotel, formato habitual del entrevistador, pero esta vez desde EEUU.

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El apodo con el que se le conoce a Sánchez surgió en el año 2015, cuando medios de comunicación reportaron que áreas de inteligencia de la Secretaría de Marina la señalaban de mantener una relación personal con “El Chapo” desde sus primeras visitas al capo en el penal de máxima seguridad El Altiplano.

La entrevista fue publicada este 11 de septiembre de 2026 en el canal de Youtube Doble G. Crédito: Redes Sociales
La entrevista fue publicada este 11 de septiembre de 2026 en el canal de Youtube Doble G. Crédito: Redes Sociales

En la entrevista con Gusgri, Sánchez López confirmó que el apodo no fue elegido por ella, sino impuesto por los medios de comunicación y la sociedad, algo que dijo no agradarle del todo aunque reconoció tener que manejarlo en ciertas circunstancias.

Sánchez López fue diputada local por el distrito XVI de Cosalá entre 2013 y 2016, cargo del que fue desaforada tras hacerse pública su relación con “El Chapo”, quien fue sentenciado en Estados Unidos a cadena perpetua más 30 años, condena que cumple actualmente en una prisión de máxima seguridad.

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Lo conoció en 2010 mientras trabajaba como estilista en la sierra de Sinaloa

Sánchez López relató que conoció a “El Chapo” en 2010, cuando ella tenía 21 años y trabajaba como estilista recorriendo rancherías de la sierra sinaloense. “Yo a él lo conozco en el año 2010”, dijo, y explicó que en esos años salía de una relación violenta con su primer esposo.

"El Chapo" fue condenado a cadena perpetua en una corte de Nueva York (Fotos: Reuters)
"El Chapo" fue condenado a cadena perpetua en una corte de Nueva York (Fotos: Reuters)

Contó que un exmilitar conocido como Güero 90 la buscó para invitarla a trabajar supuestamente como estilista para unas muchachas en un rancho.

Al llegar al rancho El Carrizo de la Petaca, en Tamazula, Durango, se encontró por sorpresa a su propio hermano, quien llevaba años desaparecido y trabajaba para el capo. “¿Tú qué haces aquí?”, le preguntó ella. “Y él me regañó, me dijo: ‘Es que tú no debiste venir para acá’”, contó.

Describió el primer encuentro con “El Chapo” en la cocina de una casa de adobe. “Me llamo Juan”, le dijo él al presentarse, según su testimonio. “Puros Juanes aquí”, pensó ella, sin saber todavía a quién tenía enfrente.

Una nota firmada como “el tío” fue el primer indicio de su identidad

La Chapodiputada relató que, aproximadamente una semana después de su llegada al rancho, el pistolero conocido como Medusa se acercó a ella mientras cocinaba junto a una mujer llamada Liliana -trabajadora de El Chapo- y le introdujo un papel doblado en la bolsa de un suéter que traía puesto, con la instrucción de que no se lo mostrara a nadie. Al leerlo, encontró una nota que la describía como “muy hermosa” y firmada por “El tío”, sin que ese nombre le dijera nada en ese momento.

Contó que guardó la nota con inquietud durante varios días, hasta que decidió preguntarle a Liliana quién era esa persona. Fue entonces cuando la cocinera le explicó que se trataba del mismo hombre que la había saludado días antes y le advirtió: “Ya te puso el ojo y cuidado cuando ese señor pone el ojo”.

Fotos de la tercera captura de El Chapo en 2016. (FOTO: ESPECIAL /CUARTOSCURO)
Fotos de la tercera captura de El Chapo en 2016. (FOTO: ESPECIAL /CUARTOSCURO)

Añadió que, en esa etapa, nadie en el rancho mencionaba el nombre real de Joaquín Guzmán ni su apodo público, y que las mujeres que trabajaban ahí le habían presentado una versión distinta de su identidad, describiéndolo como un ganadero que daba trabajo a la gente de la zona. “Él nunca le dijeron el Chapo, nunca le dijeron de otro modo, ni Joaquín”, afirmó.

Sánchez López contó que Guzmán Loera organizó un baile en su honor por ser una “muchacha nueva” en el rancho, pero que ella se negó a bailar con él. “Yo no voy a bailar con él”, relató haber pensado, y describió cómo evadió los intentos de acercamiento esa noche.

Días después se enteró de que, dos semanas antes de que ella llegara al rancho, el capo se había casado con una adolescente. “Una niña como de entre catorce y dieciséis años tenía”, relató. “Se había casado con él el 14 de febrero. Y yo llegué” entre el 10 y el 15 de marzo de ese mismo año, precisó.

Su hijo de tres años fue llevado al rancho sin su consentimiento

Contó que, tras varios intentos fallidos de salir del rancho, Guzmán Loera mandó traer a su hijo de tres años sin avisarle, transportado en una cuatrimoto. “Mi hijo tenía en ese entonces recién cumplidos tres años”, relató, y describió que el niño llegó “todo hecho pipí, estilando, no le llevó ropa, biberones ni nada”.

Reclamó al Chapo por la salud de su hijo, quien padecía bronquitis crónica. “¿Sí sabe que mi hijo tiene una condición?”, le dijo, según su testimonio. Relató que él respondió que ya tenía un doctor en el rancho y que mandaría traer lo necesario en avioneta al día siguiente.

La noche del cumpleaños de El Chapo marcó el inicio forzado de la relación

Semanas después, el 4 de abril, día del cumpleaños de “El Chapo”, un hombre armado identificado como Chanate la jaló del cabello y la obligó a entrar a la vivienda donde el capo se encontraba. Según su relato, él le mandó decir que quería que ella lo “cuidara” esa noche.

“Yo le dije: ‘Pues yo no soy su niñera’, ‘¿por qué yo lo tengo que cuidar?’”, contó. Relató que, ante su negativa, el hombre armado la sujetó y la aventó dentro de la habitación donde el narcotraficante la esperaba.

El Chapo en su tercera captura junto al Cholo Iván. Crédito: Especial
El Chapo en su tercera captura junto al Cholo Iván. Crédito: Especial

Describió lo ocurrido esa noche sin usar términos explícitos, aunque dejó clara la falta de consentimiento. “Yo a él nunca me le acerqué y ahí estuve yo sentada en una esquina hasta que él, pues, eh, hizo lo que tuvo que hacer. Así fueron las cosas con él”, relató.

Cuando Gusgri le preguntó de forma directa si tuvo que ceder ante Guzmán Loera esa noche, Sánchez López respondió de manera tajante: “Nunca cedí”.

Detalló que hubo un forcejeo del que conservó cicatrices. “Tengo cicatrices de ese día”, dijo, y agregó: “Hasta me pegó un mordidón que me dejó cicatrices”.

Chapodiputada y el Chapo Guzmán
Lucero Sánchez junto a El Chapo. (Foto: Especial)

Señaló que la versión pública sobre el origen de su relación con el capo no correspondía a los hechos que ella vivió. “La gente piensa que mi situación con él empezó de otra manera, pero así empezó mi relación con él”, afirmó.

Agregó que, tiempo después, recibió mensajes de otras mujeres que le narraron experiencias similares con él. “Tengo ya tres testimonios que me han contactado a mí para hablar así de esa situación. Yo no lo creía, yo decía: ‘A lo mejor yo soy la única’, pero no”, relató.

El Chapo le atribuyó a ella la responsabilidad del episodio

Sánchez López contó que, en los días posteriores, Guzmán Loera intentó justificar lo ocurrido responsabilizándola a ella por haberlo rechazado en encuentros previos. “Todavía me culpa a mí de que yo tuve la culpa, que porque yo lo provoqué a él, que yo le provoqué el modo a él, que porque yo lo rechacé mucho”, relató.

Añadió que, ante ese argumento, pensó: “Ahora resulta que la culpa soy yo por no querer a alguien”. Contó que, en los días siguientes, se negó a verlo pese a la insistencia de mensajeros enviados por él, hasta que uno de ellos le advirtió que sería castigado si no la llevaba de regreso.

El Chapo bajo resguardo de elementos federales. Crédito: Especial
El Chapo bajo resguardo de elementos federales. Crédito: Especial

Relató que, en una ocasión que el Ejército Mexicano llegó al rancho El Carrizo, ella y otras mujeres planearon huir aprovechando la confusión. “Yo digo que hay que prenderlas de otro modo. Hay que ir por ellas”, contó que propuso, refiriéndose a las cuatrimotos que los hombres del capo habían abandonado en el monte.

Describió cómo, junto con dos muchachos golpeados por soldados, lograron encender los vehículos sin llaves. “Bótale el switch. Mira, conecta este cable, conecta el otro, tienen que prender directas”, relató haber indicado. Contó que fue la primera en salir del rancho llevando a su hijo.

Sin embargo, al llegar a un sitio identificado como Remedios, hombres de Guzmán Loera las interceptaron y las llevaron de regreso. “¿Para dónde van?”, les preguntaron, según su relato. Ahí, el capo le propuso un trato: que ella y las demás recuperaran las cuatrimotos restantes a cambio de dejarla ir después.

La violencia física reapareció años después y detonó su distanciamiento

Sánchez López relató un segundo episodio de agresión física ocurrido tiempo después, en un contexto de celos vinculados a otras mujeres con las que Guzmán Loera mantenía relaciones simultáneas. Contó que encontró micrófonos y cámaras ocultas instaladas por él en un automóvil que le había regalado.

“A mí no me andes vigilando... a mí conmigo no me va a aplicar esa”, le reclamó, según su testimonio. La discusión escaló hasta un forcejeo en el que ella tomó un arma que el capo le había entregado previamente para la seguridad de su casa.

“Yo saqué la pistola, pero yo no la saqué para darle a él, yo me quería matar”, relató. Añadió que, en ese momento, él la golpeó de manera directa. “Me empieza a golpear. Y me golpea y me golpea feo”, contó.

Relató que huyó de la vivienda con ayuda de un taxista que se ofreció a llevarla a una clínica al verla ensangrentada. Ella insistió en que la llevara con su hermana.

Aceptó una candidatura política como estrategia para alejarse de él

Tras los episodios de violencia, Sánchez López contó que decidió aceptar una propuesta para contender como diputada local. “Es la única manera en que yo pueda tener, pues ya un alejamiento”, relató haber pensado, con la expectativa de que su cercanía con el gobierno lo hiciera desistir de buscarla.

Señaló que otro factor detrás de esa decisión fue el asesinato de su hermana, a quien describió como víctima de feminicidio. Contó que nadie en su entorno político sabía de su relación con Guzmán Loera, salvo un mensajero que, según ella, se encargó de filtrar la información, lo que derivó en que candidatas rivales del PRI repartieran volantes en su contra durante la campaña.

“Les da miedo decir con quién, digan con quién”, relató haber pensado al enterarse de que la acusaban de sostener una relación con “un pistolero” sin mencionar su identidad.

Lucero Sánchez en su etapa como política. Crédito: Especial
Lucero Sánchez en su etapa como política. Crédito: Especial

Explicó que, ante esos ataques, pidió a “El Chapo” que interviniera para detener el hostigamiento, y que esto derivó en una reunión convocada por Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”, en la que participaron ella y otros candidatos contendientes.

“Yo lo único que quiero es que no se metan conmigo, porque yo no me estoy metiendo con nadie”, relató haber dicho en ese encuentro, del que aseguró que existen testigos. Contó que ahí se acordó que ninguna de las partes intervendría en la contienda electoral.

Pese a ese acuerdo, afirmó que después circuló la versión de que Guzmán Loera había mandado comprar votos, pero no a su favor sino en su contra, con la intención de que ella perdiera la elección. “Yo siento que a él no le convenía... a él en vez de beneficiarle eso, a él le perjudicaba en muchos sentidos”, relató, al explicar por qué consideraba poco probable que él hubiera buscado su triunfo político.

Finalmente, contó que ganó la elección pese a la falta de apoyo económico y a los intentos de boicot, convirtiéndose en diputada por el distrito de Cosalá. Relató también que, pese al distanciamiento que buscaba, Guzmán Loera organizó una fiesta en el pueblo para celebrar su triunfo electoral sin su consentimiento, cerró la casa donde se realizó el evento, confiscó los teléfonos de los asistentes y llegó acompañado de músicos, poniendo en riesgo tanto la celebración como a quienes participaron en ella.

“Está muerto en vida”, dijo sobre la condena que enfrenta el capo

Al cierre de la entrevista, Gusgri le preguntó cómo cree que la está pasando “El Chapo” actualmente en prisión. Lucero Sánchez López respondió sin dudar: “Muy mal siento que la está pasando él”.

Comparó su encierro con la pérdida de libertad de un animal acostumbrado a vivir sin restricciones. “Es como esos pajaritos que tú sueltas y vuelan, ¿no? Y ya cuando los enjaulas hay muchos que se mueren de tristeza, así pienso que está él”, relató.

'El Chapo' fue presentado ante los medios tras su último arresto en 2016. (Gobierno de México)
'El Chapo' fue presentado ante los medios tras su último arresto en 2016. (Gobierno de México)

Al preguntarle si consideraba que él merecía estar preso, respondió con una reflexión final que reconoció tanto el daño causado como sus dudas sobre la sentencia. “Yo sé que hizo muchas cosas malas. Eh, te puedo decir que también hizo muchas cosas buenas, porque a mí me consta. Pero yo sé que las cosas que él hizo malas no rescatan lo que está mal, ¿verdad? Nada de lo bueno que uno haga a veces remedia lo malo, eh, como las muertes, como todo lo que pasa a veces. Y sé que se merece hasta cierto punto estar ahí, pero a veces siento que no se merecía la condena que le dieron”, cerró.

Lucero Sánchez López relató en la entrevista con Gusgri que actualmente vive en Estados Unidos, país al que llegó para solicitar asilo político y donde permaneció detenida más de un año antes de aceptar cooperar como testigo en el proceso contra Joaquín Guzmán Loera.

Contó que, gracias a ese acuerdo, obtuvo beneficios migratorios que le permitieron quedarse junto con sus hijos y sacarlos de México, y que actualmente se encuentra en proceso de obtener la residencia permanente.

Consideró esto una ventaja frente a la violencia que se vive en Sinaloa, al señalar que sus hijos no están, en sus palabras, “allá en la guerra que están muchas mamás batallando”.

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