Chiles en nogada para principiantes: la receta más fácil y rápida para elaborar este platillo típico mexicano sin morir en el intento

Esta versión está pensada para quienes quieren entrarle al platillo sin convertir la cocina en zona de desastre

Dos chiles poblanos cubiertos con crema blanca, semillas de granada y perejil picado sobre un plato en una mesa de madera.
Dos chiles en nogada bañados con salsa blanca, granada y perejil se presentan en un plato como una versión de la cocina tradicional mexicana. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Los chiles en nogada tienen fama de receta de domingo, mantel planchado y cocina llena de trastes. Pero no siempre tiene que ser así.

Esta versión está pensada para quienes quieren entrarle al platillo sin pelearse con el capeado, sin pasar horas picando ingredientes y sin convertir la cocina en zona de desastre.

PUBLICIDAD

Con unos chiles poblanos, un relleno con fruta y una nogada rápida hecha en licuadora, es posible preparar este clásico mexicano en casa, aunque sea la primera vez. Ideal para quienes no son chef expertos pero no quieren perderse la experiencia de probarlos.

Chile poblano relleno cubierto con crema blanca, semillas de granada y perejil, sobre un plato decorado de cerámica y mesa de madera.
Un chile en nogada cubierto con salsa de nuez, granada y perejil reposa sobre un plato de talavera en una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Chiles en nogada fáciles y rápidos para que no te quedes sin el antojo

Ingredientes para 4 porciones

  • 4 chiles poblanos
  • 500 g de carne molida de res o mezcla de res y cerdo
  • 1/2 cebolla picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 jitomates picados o 1 taza de puré de jitomate
  • 1 manzana picada en cubitos
  • 1 pera picada en cubitos
  • 1 durazno picado en cubitos
  • 1/4 de taza de pasas
  • 1/4 de taza de almendras o nuez picada
  • 1 cucharadita de canela
  • Sal y pimienta
  • Aceite

Para la nogada rápida

  • 1 taza de crema
  • 150 g de queso crema
  • 1 taza de nuez de Castilla o nuez común
  • 1/4 de taza de leche
  • 1 cucharada de azúcar
  • Sal al gusto

Para decorar

  • 1 granada
  • Perejil picado

Preparación

  1. Asa los chiles poblanos directamente sobre el comal, una parrilla o la flama hasta que la piel se queme por todos lados. Mételos en una bolsa de plástico o recipiente tapado durante 10 minutos. Después retira la piel, haz una abertura a lo largo y quita las semillas. Reserva.
  2. Calienta un poco de aceite en un sartén. Sofríe la cebolla y el ajo. Agrega la carne molida y cocina hasta que cambie de color.
  3. Incorpora el jitomate o puré de jitomate. Añade la manzana, pera, durazno, pasas, almendras, canela, sal y pimienta. Cocina a fuego medio entre 10 y 15 minutos, hasta que el relleno quede jugoso pero no aguado.
  4. Mientras tanto, licúa la crema, queso crema, nuez, leche, azúcar y una pizca de sal. Si queda muy espesa, agrega un poco más de leche. Debe tener consistencia cremosa.
  5. Rellena los chiles con la carne. Colócalos en un plato y báñalos con la nogada.
  6. Termina con granada y perejil picado.
Infografía con ilustraciones de un cocinero, chiles poblanos en sartén, ingredientes para el relleno y un plato con nogada y granada.
Una infografía detalla la preparación de los chiles en nogada, desde el asado del chile poblano hasta el cocinado del relleno y el servido con nogada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para hacerlo todavía más simple

Puedes comprar los chiles poblanos ya asados y limpios. También puedes usar carne molida preparada con verduras como relleno y solo agregarle fruta, pasas y canela para darle el sabor característico. No hace falta capearlos: quedan más ligeros y se preparan mucho más rápido.

Cuál es la historia de los chiles en nogada

La historia de los chiles en nogada mezcla documentos, tradición poblana y una de las leyendas culinarias más conocidas de México.

La versión más difundida ubica su creación en Puebla, en 1821. Según el relato, las monjas agustinas del convento de Santa Mónica habrían preparado el platillo para recibir a Agustín de Iturbide, quien pasó por la ciudad tras la firma de los Tratados de Córdoba y cerca de la fecha de su santo, el 28 de agosto.

PUBLICIDAD

El plato se relaciona con el Ejército Trigarante: el verde del chile poblano y el perejil, el blanco de la salsa de nuez y el rojo de la granada recuerdan sus colores. Con el tiempo, esa combinación también se asoció a la bandera mexicana y a las celebraciones de Independencia.

Pero esa historia no está comprobada de forma definitiva. Hay recetarios del siglo XVIII conservados en Puebla que ya registran preparaciones de chile con salsa de nuez y frutas, antes de 1821.

Esto apunta a que el platillo proviene de la cocina conventual y barroca poblana, donde se mezclaban ingredientes originarios de México —como el chile y la granada— con productos y técnicas llegadas de Europa, como la nuez de Castilla, especias, carne y lácteos.

Un chile en nogada en plato de barro sobre mesa de madera con granadas, nueces y cacerola de cobre en una cocina rústica.
Un chile en nogada servido sobre una fuente de cerámica reposa en una mesa de madera dentro de una cocina de estilo colonial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La receta actual suele llevar chile poblano relleno de picadillo con carne, frutas de temporada —manzana, pera y durazno—, pasas, almendras y especias. Se cubre con nogada, una salsa de nuez de Castilla, y se termina con granada y perejil. Su temporada tradicional coincide con la cosecha de varios de esos ingredientes en Puebla, entre julio y septiembre.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD