Sextorsión y robo de identidad: ¿Qué tan expuestos están los menores en videojuegos y redes sociales?

Actualmente los delitos en línea no solo amenazan la privacidad de niñas y niños, sino que también impactan su bienestar emocional y económico

Un joven de espaldas sentado en el borde de una cama en una habitación oscura sostiene un teléfono móvil encendido.
Un joven sentado en una habitación a oscuras consulta su teléfono inteligente en una representación sobre el aislamiento y la vulnerabilidad ante los delitos digitales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Los riesgos digitales para menores han evolucionado en los últimos años, abarcando desde la extorsión en línea hasta el uso indebido de datos personales. La Mtra. María del Carmen García, especialista en innovación educativa de la Universidad Iberoamericana, advirtió que estos peligros pueden estar más cerca de lo que muchos imaginan, incluso en entornos que parecen inofensivos para padres y madres.

Actualmente los delitos en línea no solo amenazan la privacidad de niñas y niños, sino que también impactan su bienestar emocional y económico. Entre los más populares se encuentran la sextorsión, el robo de identidad y el contacto con desconocidos a través de videojuegos, demostrando ser fuentes de preocupación constante para quienes tienen a su cargo la protección de infantes.

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La velocidad con la que ocurren estos episodios dificulta la prevención familiar, dando como resultado que la víctima puede ser engañada y extorsionada en cuestión de horas, sin que exista un periodo prolongado de manipulación o engaño previo.

Amenazas emergentes: sextorsión, deepfakes y robo de identidad

Entre las dificultades más preocupantes se encuentra la sextorsión financiera, que afecta tanto a jóvenes como a adolescentes varones. El patrón suele iniciar cuando una persona se hace pasar por un igual, obtiene una imagen privada y, poco después, exige dinero bajo amenaza. Este tipo de extorsión puede desarrollarse de manera casi inmediata, lo que deja poco margen de reacción a las familias.

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Otra amenaza reciente es la manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial, aplicaciones con esta tecnología permiten crear fotografías sensibles falsas a partir de tomas inocentes. La experta enfatizó que, en estos casos, el agresor no siempre es un desconocido; puede tratarse de un compañero de clase, lo que complica la detección de este acto ilícito.

El robo de identidad infantil representa un peligro silencioso, ya que los datos personales de los menores pueden ser utilizados para cometer fraudes, cuyos efectos pueden pasar desapercibidos durante años. Por ello, se recomienda cuidar la información que se comparte con escuelas, clubes y plataformas digitales.

Videojuegos: nuevos escenarios de riesgo

Las videojuegos y las redes sociales se han transformado en espacios donde las niñas y niños pueden entrar en contacto con desconocidos. Juegos populares como Roblox, Free Fire y Fortnite, así como aplicaciones como Discord, incluyen chats de voz y mensajes que muchas veces no dejan registro accesible para los padres. Este tipo de interacción aumenta la vulnerabilidad de los usuarios más jóvenes.

El fraude digital dentro de estas plataformas también merece atención, estafas con skins, cuentas y objetos virtuales son comunes, y para muchos estas transacciones no representan un gasto real, aunque impliquen costos económicos directos. Por esta razón, se sugiere evitar guardar tarjetas bancarias en consolas o tiendas virtuales y emplear métodos de pago que limiten el saldo disponible.

Infografía en fondo claro estructurada en tres secciones con texto, íconos y personas usando dispositivos móviles y computadoras.
Una infografía de Infobae detalla las principales amenazas digitales para menores de edad, las señales de alerta y las medidas de prevención familiar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, los menores pueden enfrentar dark patterns, técnicas de diseño digital que manipulan al usuario para que realice compras, entregue información personal o se suscriba a servicios difíciles de cancelar.

Señales de alerta y el rol de la familia

Un cambio en el comportamiento de un menor puede indicar que está atravesando una situación problemática en el entorno digital. Es fundamental observar si esconde su dispositivo, cambia la pantalla ante la presencia de adultos, muestra ansiedad por las notificaciones o recibe obsequios inexplicables. El aislamiento, las alteraciones del sueño y la irritabilidad también son síntomas a considerar.

En casos de fraude, pueden detectarse cargos extraños, suscripciones no autorizadas o cambios inesperados en contraseñas. La académica señaló que el miedo al castigo lleva a muchos menores a guardar silencio, lo que dificulta la intervención temprana.

La vigilancia excesiva o la intrusión sin diálogo pueden afectar la confianza entre adulto y joven. La recomendación es construir acuerdos familiares claros, donde los infantes sepan que pueden recurrir a sus padres o madres ante cualquier incidente sin temor a perder su acceso a dispositivos ni ser sancionados.

Cinco acciones para protegerlos

De acuerdo a María del Carmen García estas son algunas acciones para comenzar con una revisión familiar de seguridad digital:

  1. Hacer un inventario de cuentas y dispositivos y activar autenticación de dos factores en las cuentas más importantes
  2. Revisar perfiles, permisos, ubicación, cámara y micrófono junto con las y los hijos
  3. Mantener actualizados sistemas, aplicaciones y router
  4. Cerrar la posibilidad de compras no autorizadas y revisar cargos y suscripciones
  5. Establecer un plan de emergencia familiar ante una situación de riesgo

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